Caballero: "El Ayuntamiento ha hecho todo lo posible para solucionar el problema de la vivienda en València"

Entrevista

València

Entrevista al portavoz del gobierno municipal de València y concejal de Prevención y Extinción de Incendios, Bienestar Animal, Relaciones Institucionales y Transparencia

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VALÈNCIA. En el tramo final del mandato, el portavoz del Ayuntamiento de València, Juan Carlos Caballero (València, 1989) recibe a Valencia Plaza en su despacho del consistorio, desde donde tiene una privilegiada vista de la Plaza del Ayuntamiento y de la acampada por la vivienda que la ocupa.

El edil afronta la entrevista con la mirada también puesta en la política nacional. En un momento de marcada confrontación institucional con el Gobierno central y con el telón de fondo de las elecciones, Caballero hace un repaso al estado de la ciudad y defiende el modelo de gestión del ejecutivo local —en coalición con Vox— ante los grandes desafíos de València: la crisis de la vivienda, la saturación turística, la movilidad o la protección de la Devesa.

-Entrando ya en la recta final de la legislatura, ¿qué diría que diferencia la València de María José Catalá de la que heredaron de Joan Ribó?
Heredamos una València paralizada y abandonada, con falta de inversiones en todos los barrios. Ahora tenemos una alcaldesa que por fin se dedica a resolver los problemas de los valencianos y que ha hecho de la ejecución de las inversiones el eje central. Especialmente en vivienda, pero también en los barrios. Nos encontramos con infraestructuras deterioradas, como los mercados municipales, con el Palau de la Música cerrado durante cuatro años, con instalaciones deportivas con concesiones caducadas; y lo que hemos hecho es invertir y de ahí los buenos datos de ejecución.

-Además de la vivienda, otros problemas como el tráfico o el empeoramiento del transporte público son quejas recurrentes de los vecinos. ¿Están ustedes satisfechos con su política de movilidad?
Hemos cambiado la movilidad y ahora va aparejada a la seguridad. Antes se hacía sectarismo de la política de movilidad, incluso se construían carriles bici inseguros por los que el propio Ribó no recomendaba circular ni a sus nietos. Ahora tenemos una alcaldesa que no le tiene que decir eso a sus hijos, porque lo que hemos hecho ha sido contar siempre con informes y que se tenga en cuenta la separación a la hora de ejecutar cualquier medida de movilidad.

-Aunque no han revertido ningún carril bici.
Encontramos en la movilidad de la ciudad un problema especialmente derivado del caos en las Cercanías, que depende del ministerio de Óscar Puente. Cuando los valencianos del área metropolitana no pueden confiar en el transporte público para venir a la ciudad, optan por el vehículo privado.

-Menciona Cercanías, que tiene muchos problemas, pero también están Metrovalencia y la EMT, que es la que da servicio al interior de la ciudad y depende del Ayuntamiento.
Exactamente, y nosotros lo que hemos hecho en la EMT es un plan de inversiones de 172 millones de euros, con la compra de 222 nuevos autobuses para que casi el 98% de la flota sea eléctrica o híbrida, contratar a más conductores para que haya más frecuencias y además recuperando líneas al centro que antes habían eliminado. 

Es que para poder reducir el tráfico en la ciudad lo que hay que hacer es apostar por un buen transporte público y por inversiones necesarias para contratar conductores, nuevos autobuses y poner más frecuencias en las líneas; lo que se hace es invertir, y esa es la diferencia fundamental.

-¿Y cree que se está percibiendo esa mejora?
Sí, nosotros percibimos con las nuevas líneas al centro o, por ejemplo, nuevas líneas a barrios como Turianova que la gente lo ve de buen agrado y entonces lo que hace es coger el autobús y no tener que depender del vehículo privado. Y cada vez lo vamos a percibir más porque todavía no han llegado el 100% de los autobuses nuevos. 

-Volviendo a la vivienda, según los últimos datos los precios de arrendamiento ya alcanzan los 1.776 euros de media en la ciudad, duplicando las cifras de 2019. A pesar de todas estas cifras y de la acampada por la vivienda. ¿Mantienen ustedes la negativa de declarar València como zona tensionada como mecanismo para poder limitar los precios?
Nosotros primamos la eficacia a la política del titular. Si la solución a la vivienda fuera tan fácil como ponerle un nombre a las cosas, estaríamos engañando a la gente. Los datos dicen que en Barcelona, donde se aplican al 100% las políticas de la Ley de Vivienda de Pedro Sánchez, se ha provocado una reducción del 83% de la oferta de alquiler y eso provoca que sea casi una guerra cainita por encontrar una vivienda.

Lo que hemos hecho nosotros ha sido poner más viviendas en el mercado del alquiler y trabajar por la construcción de vivienda pública. Durante los ocho años de gobierno de Compromís y PSPV en Valencia solo construyeron 14 viviendas.

-Ese es un dato que se puede discutir…
La alcaldesa de València ha puesto en marcha 1.000 viviendas públicas. Además, hay 523 acabadas que ya forman parte del parque público y se ha movilizado suelo en nuevos desarrollos urbanísticos para 13.000 viviendas nuevas de las que 3.000 serán VPO. Esto va a generar mejores condiciones para los valencianos, porque lo que queremos es una ciudad en la que los valencianos puedan vivir.

-En este contexto de crisis de vivienda, ¿consideran que sería interesante recuperar el llamado derecho de tanteo y retracto que limitaron en 2023 para que el Ayuntamiento pueda recurrir a la compra preferente de viviendas más allá de las tres operaciones que han hecho?
Lo primero que habría que hacer es construir vivienda. Si hacemos un paralelismo, el Gobierno de España y el ministro en su momento, José Luis Ábalos prometió para los españoles 100.000 viviendas públicas y en València no ha construido ni una.

Ante un problema global como la vivienda, los ayuntamientos tenemos unas competencias mucho más limitadas. Y lo que estamos haciendo es construir vivienda pública, adquirir también utilizando el mecanismo que menciona en alguna ocasión, y poner a disposición de las familias viviendas a precio asequible y en alquiler, porque queremos es que los valencianos no tengan que renunciar a vivir en su ciudad.

Pero también hay que tener en cuenta que hay 50.000 valencianos empadronados más. Y los gobiernos de izquierda no construyeron 50.000 viviendas más. Por tanto, hay que entender que si la población ha crecido, hay que aumentar también el parque de vivienda. Hablamos de oferta y demanda.

-La presión turística es otro de los problemas que señalan muchos colectivos vecinales... La propia alcaldesa reconoció que la ciudad no necesita más turistas. ¿No sería la tasa turística una buena herramienta para intentar compensar esas externalidades negativas?
Hay que pensar cómo la ciudad gana con el turismo. Y esa es una fórmula que hay que repensar. Nosotros tenemos que compararnos también con el resto de destinos turísticos urbanos. València se parece más a Madrid, a Málaga, a Sevilla, Zaragoza o Barcelona que a otros municipios del área metropolitana, con lo cual, si hubiera un marco legal a nivel nacional...

-Había un marco autonómico y ustedes lo derogaron.
No hay un marco legal nacional y por tanto, no habiendo un marco, no lo podemos plantear. En cualquier caso, nos interesa un turismo que deje impacto económico en nuestra ciudad. El turismo es un motor económico que garantiza y ayuda a la creación de empleo y a la dinamización económica, y lo que hay que hacer es saber gestionarlo.

-Comentaron ustedes que la vía que defiende València sería modificar la Ley de Haciendas Locales para que se pueda implantar un impuesto turístico. Si las encuestas se cumplen y el señor Feijóo accede al Gobierno, ¿le pedirán modificar la legislación para poder tener una tasa turística?
No es una tasa turística. Hay un debate que se ha abandonado durante años que nos parece fundamental: la reforma de la financiación local. No puede ser que los ayuntamientos nos quedemos con las migajas de los presupuestos de toda España. València es una de las ciudades más maltratadas y lo que nosotros hemos pedido es que, si los ayuntamientos tienen que asumir competencias, tenemos que tener los recursos necesarios.

Hablemos, por ejemplo, de la política de puertas abiertas de Sánchez con la inmigración o de la regularización masiva. La Moncloa toma decisiones que afectan a los ayuntamientos, pero no nos transfiere ni personal, ni recursos ni la información necesaria para poder atender a las personas. Entonces, lo que pedimos es que haya una reflexión sobre la financiación local.

-Insisto una vez más: si existiese ese marco legal —bien autonómico, que el president Llorca ya ha dicho que la Generalitat no la va a recuperar, o bien nacional—, ¿el gobierno de María José Catalá estaría a favor de implantar un impuesto o tasa a las pernoctaciones turísticas?
Como le he dicho, nosotros lo que vamos a abogar es por la reforma de la financiación local, y si se establece un marco jurídico en el que se pueda hablar de esto, siempre hemos tenido el mismo criterio: abrir el debate, pero abrirlo especialmente con el sector.

-Hablando de picos de presión turística, en 2027 las Fallas se solaparán prácticamente con Semana Santa y se prevé gran afluencia de gente. El año pasado vivimos un episodio complicado con las Cercanías. ¿Se está trabajando ya en un plan coordinado para que no ocurra otra vez lo mismo?
Después de cada fiesta, hacemos un briefing de cuestiones a mejorar. Y una de ellas fue que no ocurra lo que ocurrió en las Fallas pasadas; es decir, que cuestiones de seguridad sean tomadas desde despachos de Madrid, dejando sin transporte a la gente que venía de fuera, sin coordinarse con el ayuntamiento para dar las mejores soluciones que cumplieran el objetivo de no generar colapso en la estación de Xàtiva, pero tampoco quitar la movilidad del área metropolitana mientras se duplicaban los trenes que venían de Barcelona.

Apelamos a que haya mayor diálogo. Lo que no puede ser es que hayamos tenido una delegada del Gobierno que cobre más de 100.000 euros para hacer campaña electoral para ser alcaldesa de València y que, cuando tiene que tomar decisiones en base a las competencias que tiene atribuidas, no las ejerza y se ponga de perfil. Eso repercute en la ciudadanía.

-La Delegación y el Ayuntamiento tienen que coordinarse en muchos temas y la ciudadanía puede percibir que este choque político está perjudicando la gestión. ¿Se está trabajando ya para que no vuelva a ocurrir?
Ahora mismo no tenemos delegada porque ha buscado un acomodo en las listas nacionales cuando se supone que pretendía ser alcaldesa. Pero lo que pedimos es sentido común y que las disputas políticas no afecten a los ciudadanos. Es algo fundamental, especialmente cuando hablamos de emergencias y de seguridad, es muy importante poder coordinarse con la Delegación del Gobierno, con la Policía Nacional, para ir juntos de la mano. Y pedimos lealtad institucional a un gobierno que, cada vez que ha podido, nos ha puesto palos en las ruedas.

-Esa lealtad que piden, ¿la ofrecen?
La pedimos y la ofrecemos.

-Según explicaron suspendieron la mascletà del 9 d’Octubre ante la imposibilidad de reubicarla en tan poco tiempo, teniendo en cuenta que la acampada es por el momento indefinida, ¿trabaja el Ayuntamiento en algún plan B de cara a las actividades programadas en la plaza como la Navidad?
La acampada es ilegal. Y le pedimos a la Delegación del Gobierno que actúe. Nosotros entendemos las reivindicaciones y el cabreo de la gente frente a los ocho años de un gobierno de Pedro Sánchez que ha empobrecido a la sociedad y que ha hecho que comprar o alquilar una casa en España sea misión imposible, porque no ha construido ni una sola vivienda; desde luego no lo ha hecho en València.

-Las reivindicaciones de la acampada son a todas las administraciones…
Pero entiendo que la gente esté cabreada porque Pedro Sánchez no ha hecho nada en ocho años. El que ha generado el problema no puede ser ahora el salvador de la patria. Si quieren reivindicar, y entiendo la reivindicación, deben hacerlo en el lugar donde corresponde: la Delegación del Gobierno. Y que dejen la plaza para la ciudad, para todos los valencianos y para los actos de buena fe que suceden.

-¿Están pidiendo ustedes que desalojen la acampada?
Lo que pedimos a la delegada del Gobierno es que actúe y que, si esas reivindicaciones que tienen por el tema de la vivienda en toda España se ejercen, se hagan ante la institución responsable. Delante de la Delegación tienen una explanada donde podrían acampar perfectamente.

-También sería ilegal acampar en la Plaza del Temple…
Sí, pero tendría más sentido reivindicar allí que ante un ayuntamiento que, en el marco de sus competencias, ha hecho todo lo posible para solucionar el problema de la vivienda en València.

-Hablando de un término que están usando mucho tanto ustedes como la oposición, ¿cuáles son las medidas de este gobierno para evitar que Valencia se convierta en ello o para parar esta tendencia?
Pues eso es el Plan Valentia: hacer una ciudad bonita y mimada en la que se cuiden todos los detalles. Actuar en todo el entorno de la Plaza del Ayuntamiento, de San Agustín, de los ejes comerciales como Colón o la Avenida del Oeste, haciéndolos con una estética muy característica para que no sea como otras plazas de España.

Tenemos la capacidad de tener una plaza que sea a la vez la catedral de la pólvora, donde se pueden comprar flores y donde sucede todo. Por tanto, no queremos que se convierta en una ciudad franquicia, queremos apostar por lo nuestro. Valencianizarla para que en la misma Plaza del Ayuntamiento esté el Museo Sorolla; que el Parque Central tenga un espacio para la cultura con el museo Manolo Valdés o el centro de interpretación del Santo Cáliz. Que aquella riqueza que tenemos en el ámbito de la cultura, forme parte del tejido social de la ciudad.

-Más allá de decisiones estéticas sobre el espacio público... El tejido comercial local también puede verse amenazado por el comercio muy orientado al visitante. ¿El ayuntamiento debería atajar o limitar esto?
Sí, estamos trabajando con la Asociación de Comerciantes y también con los mercados municipales, con inversiones importantes para que sean ese núcleo vital y de dinamismo de barrio. Además de promoción de los productos de proximidad, estamos trabajando también en la promoción del comercio local en la ciudad.

Hemos limitado la normativa que dio barra libre a los apartamentos turísticos en bajos comerciales. Si alguien se encuentra un apartamento turístico donde debería haber una panadería, una floristería o un kiosco, es porque el gobierno de Joan Ribó en 2018 hizo una modificación urbanística para permitirlo. Nosotros hemos puesto coto a eso, y queremos proteger a los comercios para que los barrios se parezcan a los que toda la vida hemos conocido.

-Este verano hemos sufrido un incendio devastador en la Devesa. ¿Falló algo en la prevención o en el dispositivo de extinción para que se acabasen calcinando casi 40 hectáreas?
Hablar de fallo en un incendio provocado no me parece lo mejor, porque los bomberos de València, junto a los del Consorcio y la UME hicieron todo lo posible y más para sofocarlo en el menor tiempo posible y sin ninguna víctima; y eso para mí ya es un éxito.

Funcionaron los cañones de agua generando un corredor seguro para la evacuación de las viviendas, funcionó la evacuación del pueblo de El Saler y los bomberos hicieron todo lo posible también en tiempo récord para apagarlo. Si hay que buscar un culpable, es el desgraciado que le prendió fuego a El Saler. Hay que estar muy agradecidos a los servicios de emergencia y también a toda la población de El Saler, que tuvo un comportamiento ejemplar.

-¿Hay algunas medidas que se vayan a tomar para mejorar la prevención?
Convocamos una Junta de Protección Civil y entre todos los partidos políticos y técnicos acordamos pedir un informe de severidad; para ver cómo ha quedado el terreno y reforestar de la manera que los técnicos ambientales nos indiquen. Y por otra parte, también un análisis de cuál era el estado de los cortafuegos.

La alcaldesa ya anunció la nueva fase de cañones antiincendios, que protegerá la zona del colegio y la fachada que da a la zona forestal del pueblo de El Saler. Cuando haya presupuestos se verá también qué se presupuesta para que esas medidas se puedan ejecutar. También se va a duplicar el contrato de mantenimiento y poda en el servicio de la Devesa para proteger el corazón medioambiental de València.

Pero mientras haya un pirómano suelto no podemos hablar de riesgo cero. Por eso pedimos celeridad en la investigación por parte de la Guardia Civil para dar con el tipo que prendió fuego a El Saler y que pague el daño medioambiental y los recursos que se utilizaron para la extinción. Hemos solicitado a la Asesoría Jurídica Municipal personarnos en la causa o denunciar desde el propio Ayuntamiento. A nivel institucional, pedimos a las instancias superiores que se puedan endurecer las penas a los pirómanos.

-¿Por qué se ha decidido aumentar de 2,6 a 5,9 millones el contrato de publicidad institucional del Ayuntamiento?
Porque hay necesidades nuevas que no estaban contempladas. Por ejemplo: todas las campañas de prevención del programa, Valencia Más Segura, para que la gente sepa cómo hacerse un plan familiar, qué debe tener un kit de emergencia o cómo prepararse en otoño para las lluvias. En verano se refuerza la prevención de incendios forestales, hay campañas de prevención programadas durante todo el año. No obstante, lo que queremos es reforzar también la comunicación institucional del Ayuntamiento de València para que llegue a más gente.

-Tras la sentencia sobre el ruido en la Ciutat de les Arts y las quejas vecinales en el Ciutat de València, La Marina o Mestalla hay gente que se plantea si es compatible la ordenanza municipal actual con los eventos de música al aire libre en la ciudad
Debemos ponerle todo el sentido común, porque 'Valencia Music City' no es solo un nombre, es una forma de ser valencianos; forma parte de nuestra identidad. Somos una tierra que apuesta muchísimo por la música; es un idioma más de todos los valencianos. Hay que hacer compatible que la música suene en nuestra ciudad con el descanso que también merecen nuestros vecinos. Sé que es un equilibrio difícil, pero creo que con acuerdos y trellat, podemos hacer que las cosas funcionen.

-El concejal José Marí Olano sigue sin desvelar las empresas para las que trabaja pese a que la Agencia Antifraude censuró este comportamiento. El edil justificó que olvidó abstenerse en varios procesos de adjudicación donde participaban estas empresas. También olvidó abstenerse en el acuerdo de la Junta que amplió las plazas de oposiciones a las que optan familiares suyos. ¿Están ustedes cómodos con estos 'olvidos' de Olano?
Él mismo ya ha dado las explicaciones necesarias y es un compañero que cumple con sus funciones y con lo que se espera de él. Él lo ha justificado y por tanto, nosotros seguimos trabajando.

-¿Consideran que es un valor para el gobierno de María José Catalá?
Creemos que es un compañero que ejerce sus funciones, que aporta como el resto de miembros del equipo de gobierno y que hace sus funciones de agrado con la ciudad.

-Y en cuanto a su socio, ¿están cómodos compartiendo gobierno con Vox?
Estamos cómodos porque no gobierna la izquierda y la izquierda radical en nuestra ciudad. Nosotros teníamos claro que íbamos a pactar con quien quisiera un cambio en València. Evidentemente aspiramos a la mayoría absoluta porque creemos que un gobierno del PP tendría mucha más rapidez y agilidad y podría desarrollar todo su programa electoral. No obstante, los valencianos son soberanos, dan la representación que quieren a los partidos políticos y estamos cómodos en tanto en cuanto hemos puesto en común aquello que es bueno para la ciudad.

-¿Le preocupan los casos judiciales que afectan a los concejales Herrero y Badenas?
Ellos mismos se están defendiendo. En muchos casos hemos visto persecuciones por parte de la oposición de denunciar absolutamente todo y a todos por ejercer sus funciones. Compromís y del Partido Socialista quieren judicializarlo todo porque creen que pueden ganar en los tribunales lo que no han ganado en las urnas. En cualquier caso, nosotros tenemos confianza en el equipo de gobierno, en sus concejales, y además creemos que València ha cambiado muchísimo para mucho mejor y creemos que el gobierno municipal está a la altura de los valencianos.

-¿Le gustaría repetir como concejal en la próxima legislatura o le seduce volver a la política autonómica o incluso dar el salto a Madrid?
Estoy muy comprometido con el proyecto de la alcaldesa María José Catalá.

-Hablando de uno de sus otros cargos orgánicos, usted supera la edad límite para presidir Nuevas Generaciones en la Comunitat Valenciana. ¿Cree que se debería convocar un congreso de renovación?
Evidentemente hace ya tiempo se debería haber convocado. Es verdad que se han sucedido distintas campañas electorales por medio, y ahora mismo tenemos la campaña más importante que tendremos nunca, porque tenemos un gobierno que se ha caracterizado por el descrédito institucional, por la persecución a los jueces y magistrados, a la prensa y está en riesgo nuestra democracia. Por tanto, tenemos las elecciones más importantes frente a nosotros.

-¿Alguna apuesta para su sucesor o sucesora?
El mejor o la mejor de nuestra organización. Yo confiaré y apoyaré siempre.

-¿Le incomoda que Génova no haya designado todavía formalmente al candidato del PP a la Generalitat?
En estos momentos lo más importante es cambiar de gobierno en España y que Alberto Núñez Feijóo traiga la decencia y la dignidad institucional que se ha perdido durante estos años.

-¿Es Juanfran Pérez Llorca el candidato adecuado del PP para presidir la Generalitat?
Juanfran Pérez Llorca se ha ganado la confianza y se ha ganado el respeto de todos durante los meses que ha estado desde su designación como president de la Generalitat.

 

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