LA UNIDAD DE EJECUCIÓN SE PROGRAMÓ EN 2002 Y OCUPA UNA EXTENSIÓN DE 90.000 METROS CUADRADOS

Castelló valora dar nuevos usos a la zona industrial de la salida norte entre la antigua N-340 y la A-7

29/04/2021 - 

CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Castelló estudia dar nuevos usos a la zona industrial de la salida norte entre la antigua N-340 y la A-7 tras haber rescindido el contrato con el agente urbanizador. Se trata de la denominada 14 UE-I (A), que se localiza a ambos lados de la avenida Castell Vell, con una extensión de 90.554,69 metros cuadrados. No obstante, el área de influencia abarca una mayor superficie (en concreto, 238.113,69 metros cuadrados), ya que su desarrollo va asociado a la urbanización de una unidad de ejecución hermana, la 14 UE-I (B), con 147.559 metros cuadrados.

La eliminación del Programa de Actuación permite reflexionar sobre una nueva ordenación, dentro del marco de la ley, que posibilita otra catalogación más ajustada a las necesidades reales. En efecto, el interés general que se pretendía satisfacer años atrás con el plan urbano carece de sentido en la actualidad. Así lo entienden tanto los técnicos como los titulares de los terrenos y el urbanizador. Estos últimos venían reclamando la resolución de la adjudicación desde hace tiempo al considerar innecesario el desarrollo por existir suficiente oferta de suelo industrial en otros puntos de la ciudad.

La 14 UE-I (A) se aprobó en 2002 con el propósito de ampliar los polígonos de la antigua N-340 ante el creciente interés de las empresas por asentarse. Sin embargo, la crisis económica por el boom del ladrillo precipitó un cambio de planes de los propietarios y del mentado agente urbanizador, quienes en 2013 lograron la suspensión temporal de la ejecución. Al haber expirado las distintas prórrogas, los afectados solicitaron a principios de 2020 cancelar definitivamente el contrato, una nulidad que el pleno del Ayuntamiento acordó en la sesión celebrada el pasado 25 de marzo.

Una nueva coyuntura urbanística

Según explican fuentes municipales, las circunstancias económicas que se dieron cuando se autorizó el programa han cambiado y, con ellas, la viabilidad y la necesidad de transformar urbanísticamente el terreno. De hecho, en su momento se equiparó la ampliación del suelo industrial en la avenida Castell Vell a la realizada en la Ciudad del Transporte.

Con la resolución de la unidad de ejecución, los propietarios evitan un sobrecoste derivado de la reparcelación y dotación de servicios básicos, mientras que el agente urbanizador sortea lo que hubiese significado cuantiosas pérdidas. No en vano, ni siquiera contaba con la autorización de la compañía eléctrica para gestionar y desarrollar el convenio de electrificación que se suscribió en 2005 en condiciones técnicas y económicas asumibles.

La posibilidad de modificar los usos de las parcelas supone para el consistorio una oportunidad de impeler un desarrollo más sostenible y racional, en la línea de lo que establece el Plan General de Castelló. De hecho, bajo ese modelo de urbanismo el Acord de Fadrell está reactivando programas que sufrieron una paralización a raíz de la depresión de la construcción. El ejemplo más reciente corresponde al aumento del terreno residencial del entorno del colegio Soler i Godes.

La semana pasada la Junta de Gobierno Local avaló la adjudicación de la asistencia técnica para elaborar el programa de urbanización, dirección de obra y coordinación de seguridad. El sector comprende el área entre el centro educativo y el parque Pont de Ferro. Asimismo, incluye solares residuales en la calle Marqués de Salamanca (zona de influencia de la unidad Donoso Cortés) y la avenida Quevedo.

Noticias relacionadas