VALÈNCIA. Las cajas rurales de la Comunitat Valenciana cerraron 2025 batiendo su propio récord. Las cooperativas de crédito con sede en el territorio valenciano alcanzaron un beneficio conjunto de 138,9 millones de euros, lo que supone un incremento del 24,8% respecto al año anterior y marca un nuevo máximo para el sector en la autonomía, según los datos publicados por la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC).
Dos entidades concentran buena parte del resultado agregado. Por un lado, Caja Rural Central alcanzó un beneficio de 42,06 millones de euros, mientras que Caixa Popular registró 42 millones de euros, situándose ambas muy por encima del resto de cooperativas valencianas y sumando juntas más de 84 millones de euros. Gran parte de las entidades valencianas pertenecen al Grupo Cajamar, con sede en Almería, que obtuvo en 2025 un resultado de 349 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,8% respecto a 2024.
El motor principal de estos resultados ha sido la gestión del margen de intereses. A pesar de que 2025 estuvo marcado por un ajuste a la baja en los tipos oficiales del Banco Central Europeo, las cajas rurales valencianas han logrado equilibrar la rentabilidad de su cartera hipotecaria y de préstamos comerciales con la contención en la remuneración del ahorro, lo que ha permitido que el diferencial de negocio se mantuviera en niveles históricamente altos.
Valencia concentra el mayor volumen
Las cooperativas con sede en la provincia de Valencia sumaron algo más de 61 millones de euros de beneficio. Junto a Caixa Popular, destacan Caixa Rural d'Algemesí, que cerró el ejercicio con 6,63 millones de euros, y Caixa Rural Torrent, con 4,97 millones.
El resto de entidades de la provincia también presentaron resultados positivos, como Caixa Rural de l'Alcúdia (2,64 millones), Caja Rural de Villar (1,13 millones), Caja Rural de Albal (1,06 millones) y Caja Rural de Cheste (1,02 millones). Completan el listado Caja Rural de Alginet (874.696 euros) y Caixa Rural de Turís (808.123 euros).
Castellón reúne el mayor número de entidades
La provincia de Castellón concentra el mayor número de cooperativas de crédito de la Comunitat Valenciana y sus entidades obtuvieron en conjunto cerca de 29 millones de euros de beneficio en 2025.
Entre las que registraron mayores resultados figuran Caja Rural San José de Almassora, con 3,7 millones de euros; Caja Rural Nuestra Señora de la Esperanza de Onda, con 3,56 millones; Caixa Rural Vinaròs, con 3,34 millones; y Caja Rural Católica Agraria de Vila-real, con 3,05 millones.
También destacan Caixa Rural Benicarló (2,89 millones), Caja Rural San José de Alcora (2,77 millones) y Caja Rural San José de Burriana (2,27 millones). El resto de cooperativas de la provincia —entre ellas las de Nules, Betxí, Alquerías del Niño Perdido, Vilavella o Les Coves de Vinromà— presentan beneficios que oscilan entre algo más de un millón de euros y cifras inferiores al medio millón.
Alicante, impulsada por Caja Rural Central
En la provincia de Alicante, las cooperativas de crédito alcanzaron un beneficio conjunto de casi 49 millones de euros, una cifra impulsada principalmente por Caja Rural Central, la entidad con mayor resultado de toda la Comunitat Valenciana.
Junto a ella, también registraron beneficios Caixa Rural Altea, con 2,88 millones de euros; Caja de Crédito de Petrel, con 1,93 millones; y Caixa Rural de Callosa d'en Sarrià, con 1,89 millones.
La mejora en la ratio de eficiencia ha sido otra de las claves de los resultados de las cajas rurales valencianas. Entidades como Caixa Popular han logrado situar este indicador en torno al 43%, una cifra que demuestra una gestión interna saneada. Este control de los gastos de explotación, sumado a una baja tasa de morosidad y a una prudente política de provisiones, ha permitido que una mayor parte de los ingresos brutos se traslade directamente a la línea de beneficio neto.
Además, las cajas rurales han sabido capitalizar su modelo de "banca de proximidad" en un momento en que la gran banca continúa cerrando sucursales. Al mantener su red de oficinas física, han captado a un segmento de clientes que busca un trato personal. Finalmente, el crecimiento se ha apoyado en un fuerte impulso de la actividad comercial. A diferencia de otros periodos de contracción, las cooperativas de crédito valencianas han mantenido el grifo del crédito abierto para sectores estratégicos de la región, como el agroalimentario y el tejido de pymes.