CASTELLÓN

MAGDALENA 2026

Asunción Segarra Segarra, ‘Fadrí Honorífic’ de pura cepa castellonera

La hija del creador del Pregó, Manuel Segarra Ribés, quien le dedicó 'La filla del Rei Barbut', reúne en su biografía lazos con algunos de los castellonenses más relevantes del siglo XX, incluyendo al escultor Juan Bautista Adsuara. Mañana sábado, día de la cabalgata ideada por su padre, Segarra recibe una de las distinciones festeras junto con Fernando Renau, responsable de las cañas de la Romeria y al personaje de 'Sant Roro' de la Nit Màgica

  • Asunción Segarra Segarra posa en su domicilio junto a una escultura en madera de Juan Bautista Adsuara
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Conserva la mirada vivaz, curiosa y chispeante de una niña. Sus ojos han visto pasar ante sí muchos hechos que la mayoría de los castellonenses de hoy solo conocemos por los libros. Solo con las historias de las sagas familiares que confluyen en sus apellidos podrían llenarse ríos de tinta. Nacida el 1 de septiembre de 1933, a sus 92 años Asunción Segarra Segarra es noticia porque -junto a Fernando Renau y Sant Roro- recibirá la distinción del Fadrí Honorífic, en un acto que tendrá lugar mañana sábado, 7 de marzo, minutos antes de que estallen las fiestas de la Magdalena de 2026.

Y es que Asunción acumula sobre su biografía el peso de la historia de estas fiestas, como hija del creador del Pregó, el farmacéutico Manuel Segarra Ribés, quien estrenó su célebre cabalgata el 3 de marzo de 1945, cuando la ahora homenajeada apenas contaba 11 años de edad. Dos años antes, el 31 de marzo de 1943, había asistido asombrada en el Teatro Principal al estreno oficial de la obra que su padre le dedicó, la ópera cómica La filla del Rei Barbut. “Pusieron el teatro precioso -recuerda- y fue la primera vez que vi a una mujer en traje largo: era Matilde Salvador”. Fue el mismo día en que 12 parejas de jóvenes vistieron por primera vez la indumentaria que hoy se sigue vistiendo como típica, con el traje de castellonera como pieza destacada, obra del propio Segarra y Luis Sales Boli, tras “buscar en viejos arcones y escoger ciertas prendas”. Antes de aquel día repleto de significado, ella ya había disfrutado de la primera representación de la pieza teatral en la familiar Masía Guimerà y en su espíritu inicial, como obra para marionetas.

  • La hija de Manuel Segarra Ribés, en plena entrevista. -

Su padre era hijo de un velluter -sedero- con casa en las Cuatro Esquinas. Por la parte materna, su abuelo fue Juan Bautista Segarra Bernat, uno de los primeros presidentes del CD Castellón e industrial azulejero que entre otras obras, nos legó el banco cerámico dedicado a la provincia de Castellón en la sevillana plaza de España. Por si ello fuera poco, nuestra protagonista emparenta con uno de los grandes de la historia del arte castellonense que hizo fortuna bastante lejos de la Plana: nada menos que el escultor Juan Bautista Adsuara, tío del quien fue su marido y con quien compartió muchos lazos hasta su fallecimiento en 1973, cuidando después de su legado. Sus fuertes lazos con apellidos ilustres de Castellón se extienden asimismo a los Huguet -a través del abuelo paterno- o los Dávalos, y su vínculo con la historia de las fiestas de la Magdalena se completa con el papel de su hija Asunción Adsuara Segarra, primera Reina Infantil en 1969 y Na Violant d’Hongria en 1975.

En una conversación relajada en su casa de la avenida Capuchinos, Asunción Segarra desgrana recuerdos de su infancia con una memoria muy dotada para los detalles. Sobre su padre, subraya que antes de concebir el Pregó “ya hizo una cabalgata con muchas flores por el fin de la guerra civil, esas cosas le gustaban mucho: íbamos al almacén de los Pardo en la avenida Hermanos Bou, donde tenían mucho lirio morado, que sirvió para aquella ocasión”. Antes, durante la contienda -rememora- empezaría a escribir La filla del Rei Barbut, inspirada en Tombatossals, de Josep Pascual Tirado [publicado en 1930]. “Durante años, mi padre tenía sobre la mesa el Tombatossals y un libro de Física, puesto que daba clases de la asignatura en la Escuela de Comercio”. Su hija le decía, según recuerda, que debía saberse de memoria la historia del gran gigante y su conlloga: “siempre estás con la canyeta i el volaoret”.

  • El arte está muy presente en la vida de Asunción Segarra, por múltiples motivos. -

El Pregó exigió un gran esfuerzo del boticario Segarra: “ya lo tenía pensadísimo, llegado el momento”, explica Asunción, aunque en casa apenas hablaba de ello “porque mi madre lo regañaba; él recogía muchas cosas para el Pregó y no le cabían más encima, además era de los que visitaban los pueblos que luego bajarían a la cabalgata”. Para verla, “íbamos siempre a la Biblioteca Municipal de la calle Mayor”. Sobre las tensiones que causaba en el matrimonio el gran trabajo que conllevaba la preparación del Pregó, no obstante, Manuel Segarra tenía el apoyo de su suegro: “mi abuelo le decía a mi madre, Sunsioneta, més val que fage el Pregó que se’n vage amb xiques, així està entretingut”. Asunción ríe al contar la anécdota.

Sobre las fiestas, cree que han evolucionado “bastante bien: la gente continúa participando y le hace ilusión”. Asunción Segarra sigue hoy pendiente de la actualidad festera: “pongo Radio Castellón para saber si lloverá o no, y el día de la Ofrenda quedo con mis amigas en casa, me gusta mantener esa tradición”. La mujer a quien su padre -figura histórica de las fiestas de la Magdalena- dedicó La filla del Rei Barbut no presumió nunca ante sus amigas de ese hecho: “lo encontraba supernatural”. Con la misma naturalidad con la que explica, sin perder la sonrisa, los avatares de una vida rodeada de personajes extraordinarios, lo que explica -quizá- que solo quiera recordar lo positivo.

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