CASTELLÓ. El PSPV-PSOE destaca que hace 17 años que la provincia de Castelló no registraba unas cifras de empleo como las de este cierre de 2025, con una tasa de paro que baja por debajo de la barrera psicológica del 10%, hasta el 9,71%. Para el secretario general provincial, Samuel Falomir, Castelló cierra el círculo de la recuperación con un mercado laboral en su mejor momento en casi dos décadas. “Con mucho trabajo hemos conseguido deshacernos del fantasma del desempleo que tocó techo con un 30% con el gobierno de Mariano Rajoy, y eso es lo que les molesta a los dirigentes del PP y el motivo por el que intentan cortar la acción del Ejecutivo socialista”. “Los castellonenses nos rebelamos contra su catastrofismo y las cifras matan su relato”, ha remarcado, con 17.300 nuevos puestos de trabajo creados en 2025 y 290.700 personas trabajando en las comarcas castellonenses.
Samuel Falomir ha afirmado que “los datos confirman que Castelló funciona cuando hay un gobierno que apuesta por el trabajo digno, la protección social y la reactivación económica” y ha recordado que “los cantos apocalípticos de las derechas, que vaticinaban una destrucción histórica de empleo con la subida del SMI y la reforma laboral que blinda los contratos indefinidos, no solo no se han cumplido, sino que les han pasado por encima”.
“Castelló, hoy, responde con una mayor capacidad de generar empleo, tal y como demuestra la estabilidad de la tasa de actividad, y eso es fruto directo de las políticas socialistas, que han creado un marco de estabilidad económica y laboral”.
El líder socialista ha recordado que, “pese a los discursos catastrofistas de la derecha y los boicots del PP de la Generalitat a la recuperación, recortando al máximo servicios y programas de empleo y reinserción laboral, el dinamismo de Castelló avanza”, con “el buen momento de la construcción y el crecimiento sostenido de la industria como banderas”.
“Tenemos una economía más equilibrada y resiliente, con más oportunidades y con menos precariedad, pero no hay espacio para la complacencia. Ahora el reto es seguir reduciendo la brecha de género y consolidar este crecimiento con más derechos y mejores salarios”.