CASTELLÓ. Habilitar de forma urgente una línea de ayudas económicas directas destinada a los vendedores y las vendedoras del Mercado Central de Castelló, así como a las floristerías de la plaza Santa Clara, para compensar las pérdidas de ingresos derivadas de las obras iniciadas en octubre, es el principal objetivo del Grupo Municipal Socialista, que ha registrado una moción para su debate y aprobación en el pleno de febrero.
Patricia Puerta, portavoz del PSPV, explica que “estamos hablando de una clara afección al trabajo diario de todos los puestos desde el inicio, hace cinco meses, de los trabajos para la instalación del recinto provisional de la plaza Santa Clara, a lo que se une ahora el cierre total del Mercado Central desde ayer lunes hasta, como mínimo, el 11 de febrero”. A ello se unen “las pérdidas que se puedan derivar mientras duren las obras en el propio edificio del mercado central, estimadas en unos 16 meses”.
La idea, como explica Puerta, es tomar como referencia las bases reguladoras de las ayudas concedidas a los comercios afectados por las obras de implantación de la Zona de Bajas Emisiones, adaptándolas a la realidad específica del Mercado Central y de las floristerías de la plaza Santa Clara, con el fin de garantizar seguridad jurídica, agilidad administrativa y un reparto equitativo de los recursos. Para ello es necesario establecer criterios de concesión claros, ágiles y que tengan en cuenta la dimensión de los pequeños negocios y su dependencia directa de los ingresos diarios, además de garantizar la participación y el diálogo permanente con las personas vendedoras del Mercado Central y con las floristerías afectadas, “para evaluar el impacto real de las obras y consensuar medidas de apoyo durante todo el tiempo que se prolonguen”.
El Mercado Central de Castelló es uno de los principales motores del comercio de proximidad, un espacio emblemático que vertebra la vida económica y social de la ciudad y en el que desarrollan su actividad numerosas personas vendedoras, en muchos casos pequeños negocios familiares. Desde el pasado mes de octubre, el inicio de las obras para la instalación de un mercado provisional ha generado un impacto negativo evidente en la actividad económica de las personas vendedoras y de las floristerías ubicadas en la plaza Santa Clara. “La falta de una planificación adecuada, la ausencia de medidas de acompañamiento económico y las dificultades derivadas del traslado han provocado una caída de ventas sostenida durante meses”, comenta la portavoz socialista.
Esta situación se verá ahora agravada con el cierre total del Mercado Central entre los días 2 y, en principio, el 11 de febrero, periodo durante el cual las personas vendedoras están teniendo que realizar el traslado al mercado provisional ubicado en la plaza Santa Clara. “Este cierre ha supuesto la paralización completa de la actividad, con pérdidas económicas directas que no pueden ni deben ser asumidas exclusivamente por quienes trabajan en el mercado”.
Las floristerías de Santa Clara
De igual modo, las floristerías de la plaza Santa Clara, comercios históricos y de proximidad, “están sufriendo de manera directa las consecuencias de las obras y de la ubicación del mercado provisional, con una reducción notable de la clientela, problemas de accesibilidad y una alteración sustancial de su entorno habitual de trabajo”. El Ayuntamiento de Castelló, como apunta Patricia Puerta, ya ha reconocido en otros ámbitos la necesidad de compensar económicamente al comercio local cuando las actuaciones urbanas promovidas desde la propia administración generan perjuicios directos, como es el caso de las ayudas concedidas a los comercios afectados por las obras de implantación de la Zona de Bajas Emisiones.
Por ello, “resulta incomprensible, y profundamente injusto, que, mientras se han articulado ayudas para unos sectores comerciales, las personas vendedoras del Mercado Central y las floristerías de la plaza Santa Clara no cuenten con medidas similares, a pesar de sufrir un perjuicio económico evidente y directamente atribuible a decisiones municipales”. Para la portavoz socialista, “este agravio comparativo no solo carece de justificación, sino que pone en riesgo la continuidad de negocios esenciales para el modelo de ciudad que defendemos: un modelo basado en el comercio de proximidad, la cohesión social y la igualdad de oportunidades”.