Comarca y empresa

Arquitectos municipales de l'Horta Sud reclaman una planificación del territorio metropolitana tras la Dana

El proyecto 'Espacio Catarsis' analiza los efectos de la riada del 29 de octubre de 2024 y plantea una respuesta territorial coordinada en el área metropolitana

  • Casas afectadas por la Dana en el barranco del Poyo en Picanya.
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PICANYA. Los municipios de l'Horta Sud forman un continuo urbano casi ininterrumpido. Calles, polígonos industriales, redes de saneamiento y barrancos atraviesan términos municipales sin una transición clara, dibujando un territorio que prácticamente funciona como un solo sistema. Sin embargo, cuando la Dana del 29 de octubre de 2024 arrasó esta comarca, la respuesta fue, en gran medida, individual, condicionada por límites administrativos que poco tenían que ver con la magnitud real del problema.

Esa contradicción es el punto de partida del proyecto 'Espacio Catarsis', que se ha presentado este viernes en el Centro Cultural de Picanya. Una iniciativa coordinada por el Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunitat Valenciana (COACV), con el apoyo del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, el impulso de varios colegios profesionales y la colaboración de la Universitat Politècnica de València (UPV). Su propósito es comprender, desde una perspectiva técnica, qué ocurrió durante la riada del 29-O y qué enseñanzas pueden extraerse para el futuro.

El decano del COACV, Salvador Lara, explicó que el proyecto nació cuando los técnicos todavía estaban recorriendo las viviendas, las calles y las infraestructuras afectadas por la Dana. "Estábamos viendo cosas que probablemente no volveríamos a ver y entendimos que era fundamental dejar constancia de lo que estaba ocurriendo", señaló Lara. Asimismo, el decano destacó que 'Espacio Catarsis' se concibió desde el inicio como un ejercicio colectivo.

Arquitectos e ingenieros de distintas disciplinas trabajaron primero como voluntarios y después de forma coordinada, al entender que los efectos de la riada desbordaban cualquier enfoque sectorial. "Era evidente que este no era un problema que pudiera abordarse desde una sola profesión ni desde un solo municipio", apuntó Lara. El proyecto se estructura en varias fases. En una primera etapa, cada colegio profesional elaboró informes sectoriales desde su ámbito de conocimiento —arquitectura, ingeniería civil, agronomía, industria o telecomunicaciones— a partir de debates, mesas redondas y reuniones de carácter técnico.

  • Presentación del proyecto 'Espacio Catarsis' en Picanya.- Foto: COACV

Todas estas reflexiones se trasladaron a tres jornadas de trabajo celebradas en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA), donde alumnado y profesorado trabajaron de forma interdisciplinar para integrar las propuestas en una visión conjunta del territorio. El coordinador de 'Espacio Catarsis', Francisco Juan Vidal, explicó durante la presentación que la iniciativa no pretendía ser un espacio más de diagnóstico académico, sino un ejercicio de documentación y aprendizaje colectivo. "Nos interesaba registrar la experiencia directa de los técnicos que estuvieron actuando durante la Dana y en los primeros momentos de la reconstrucción", señaló. Un conocimiento, añadió Juan Vidal, que rara vez queda sistematizado y que resulta clave para mejorar la respuesta ante futuras emergencias.

Reclaman una ordenación del territorio metropolitana

De todo ese proceso emerge un documento que llama especialmente la atención. El Manifiesto de los Arquitectos Municipales de l'Horta Sud (AMHOS), suscrito por profesionales de municipios afectados como Albal, Beniparrell, Aldaia o Sedaví, pone el foco en el papel de la ordenación del territorio y la planificación urbana como herramientas para reducir el impacto de fenómenos climáticos extremos. En concreto, los arquitectos municipales apuntan a la idea de que la planificación actual "carece de eficacia" si no existe una gobernanza supramunicipal capaz de ejecutarla.

Así lo expuso la arquitecta del Ayuntamiento de Aldaia, Cristina Moreno, en la mesa redonda posterior a la presentación del proyecto. "El agua no entiende de términos municipales y nuestras infraestructuras tampoco funcionan de forma aislada", afirmó Moreno. En su opinión, la ausencia de una planificación territorial metropolitana deja a los municipios sin herramientas suficientes para prevenir, responder y reconstruir de manera eficaz. Además, Moreno incidió en que la reconstrucción no puede limitarse a recuperar lo que se ha perdido.

"Volver exactamente a la situación anterior no reduce el riesgo", señaló la arquitecta, y defendió una revisión del modelo urbano actual, de los usos del suelo y de las tipologías edificatorias desde una escala que trascienda lo local. Moreno también apuntó a la rigidez del marco normativo urbanístico y a la falta de medios técnicos en muchos ayuntamientos como "serios obstáculos" en contextos de emergencia.

Conclusiones del proyecto 'Espacio Catarsis'

Por su parte, el secretario técnico del Colegio Oficial de Agrónomos de Levante, José Carbonell, puso el acento en el papel del suelo agrícola y de la huerta. Carbonell indicó que las zonas no urbanizadas actuaron como "esponjas" al absorber el agua, reduciendo el impacto de la riada en algunos puntos. Para el ingeniero, esta experiencia refuerza la necesidad de integrar la planificación agraria y ambiental en las estrategias territoriales y de proteger estos espacios frente a un desarrollo urbanístico cada vez más creciente.

En cuanto a las infraestructuras tecnológicas, el decano del Colegio Oficial de Ingenierios de Telecomunicación de la Comunitat Valenciana, Sergio Riolobos, recordó que la Dana también afectó a las redes de comunicación, esenciales para la coordinación de emergencias y la información a la población. "La resiliencia del territorio depende de que las telecomunicaciones sigan funcionando cuando más se necesitan", señaló, defendiendo una planificación integrada de estas redes desde una escala superior a la municipal.

Además, la consejera técnica de la Subdirección General de Arquitectura y Edificación, Carmen Moreno, destacó el valor de 'Espacio Catarsis' como una herramienta de transferencia y difusión de conocimiento. Moreno señaló que el proyecto permite aprovechar la experiencia técnica acumulada tras la catástrofe para mejorar las políticas públicas y avanzar hacia modelos urbanos más resilientes frente al cambio climático. 

  • Imagen de archivo del barranco de Picanya tras la Dana. - Foto: COMPROMÍS PICANYA

La presentación del proyecto también incorporó ejemplos concretos del territorio. El director del Área de Comunicación del Ayuntamiento de Picanya, Roberto Amoraga, explicó que determinadas características urbanas del municipio influyeron en la respuesta ante la Dana. Entre ellas, Amoraga citó la existencia de calles más anchas, una mayor proporción de suelo no urbanizado y zonas verdes que ayudaron a laminar el agua y facilitaron, a su vez, las labores de emergencia. Una experiencia que, según apuntó durante la jornada, refuerza la idea de que el diseño urbano y la planificación territorial son "factores determinantes" en este tipo de episodios.

De hecho, las conclusiones generales de 'Espacio Catarsis' confluyen en esa misma dirección. El análisis conjunto identifica la falta de ejecución de infraestructuras hidráulicas planificadas desde hace años, el colapso de las redes de agua pluviales y residuales, la ocupación de suelos inundables y la inexistencia de un instrumento de ordenación territorial metropolitana como factores que agravaron los efectos de las inundaciones del 29-O. De este modo, se pone de manifiesto que los problemas que afronta la comarca de l'Horta Sud son comunes y requieren respuestas coordinadas.

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