Plaza Innovación

Plan Integral para el Reto Demográfico de la Comunitat Valenciana

El Consell plantea un laboratorio territorial y 'hubs' de innovación comarcales contra la despoblación

Cerca de 140 municipios valencianos pierden población de forma continuada desde hace décadas, mientras que 218 localidades cuentan con menos de 1.000 habitantes

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VALÈNCIA. La despoblación se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales desafíos territoriales de la Comunitat Valenciana. El envejecimiento de la población, la pérdida continuada de habitantes, la falta de oportunidades laborales y el deterioro progresivo de servicios básicos como la sanidad, la educación, el transporte o la conectividad digital han acentuado la brecha entre el litoral y buena parte del interior valenciano. En algunas comarcas rurales, la reducción demográfica se arrastra desde hace décadas y ha terminado afectando no solo a la actividad económica, sino también a la capacidad de los municipios para mantener tejido social, atraer empresas y retener población joven.

Como ya explicaba Plaza, la Generalitat Valenciana ha sacado a información pública el nuevo Plan Integral para el Reto Demográfico de la Comunitat Valenciana (PIRD-CV) 2026-2030, una estrategia con la que el Consell pretende situar la innovación territorial y la conectividad como dos de los principales instrumentos para combatir la despoblación en el interior valenciano. La hoja de ruta autonómica incorpora la creación de hubs rurales de innovación y un Laboratorio de Cohesión Territorial como piezas centrales para impulsar actividad económica, atraer talento, generar nuevas oportunidades laborales y fijar población en las comarcas más afectadas por el declive demográfico y el envejecimiento.

El plan, coordinado por la Universitat de València a través del equipo ESTEPA-UV y promovido por la Dirección General de Administración Local, parte de un diagnóstico que alerta de la persistencia de graves desequilibrios territoriales entre el litoral y el interior de la Comunitat Valenciana. La estrategia autonómica pone cifras a esa realidad y señala que cerca de 140 municipios valencianos pierden población de forma continuada desde hace décadas, mientras que 218 localidades cuentan con menos de 1.000 habitantes. El documento también advierte de problemas estructurales como el envejecimiento demográfico, la masculinización de muchas zonas rurales, la pérdida progresiva de servicios públicos y la debilidad del tejido empresarial en amplias áreas del interior. La Generalitat considera que esta situación ha terminado generando una clara desigualdad de oportunidades entre los territorios urbanos y rurales.

'Hubs' rurales de innovación

Entre las propuestas dentro del plan, la Generalitat apuesta por una política antidespoblación basada en la innovación, la digitalización y la cooperación institucional. La estrategia defiende expresamente que combatir la despoblación exige actuar "desde los recursos, las redes y la innovación", reforzando el sistema rural valenciano mediante nuevas fórmulas de desarrollo territorial y colaboración público-privada. Una de las novedades del plan es la creación de hubs rurales de innovación vinculados al emprendimiento, la conectividad digital y los nuevos yacimientos de empleo. La Generalitat quiere aprovechar las posibilidades que ofrecen el teletrabajo, la economía digital, las energías renovables, la economía verde o el turismo sostenible para impulsar nuevos ecosistemas económicos en las comarcas del interior.

La estrategia plantea favorecer entornos colaborativos en los que participen administraciones públicas, universidades, empresas y agentes sociales para desarrollar proyectos innovadores ligados al territorio y generar actividad económica en municipios con dificultades para atraer inversión y empleo. En este sentido, el documento apunta la puesta en marcha de un hub por comarca con amplia presencia de municipios en riesgo de despoblación a modo de "Centro de Innovación Territorial de Aras de los Olmos-Venta del Moro", por ejemplo.

En el contexto de atraer más innovación, uno de los aspectos sobre los que más insiste la estrategia autonómica es la necesidad de mejorar la conectividad física y digital de las comarcas rurales para reducir la desigualdad territorial. El diagnóstico académico sostiene que las dificultades de accesibilidad y la falta de infraestructuras continúan siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico de muchos municipios del interior. A ello se suma la precarización de servicios digitales y tecnológicos en parte del territorio rural, una situación que limita la implantación de nuevas actividades económicas y dificulta atraer población y empresas. El Consell considera que mejorar la conectividad será clave para facilitar nuevas dinámicas económicas vinculadas al teletrabajo, la economía digital y los servicios avanzados.

Solventar este problema es clave para facilitar la llegada de nuevos perfiles profesionales y empresas vinculadas a la economía del conocimiento. De hecho, la estrategia también pone el foco en uno de los problemas estructurales detectados en el interior valenciano: la escasa cultura emprendedora y la falta de innovación empresarial. El propio plan describe muchos municipios rurales como "sociedades escasamente emprendedoras", con dificultades para generar liderazgo económico local, atraer inversiones o consolidar tejido productivo.

Un laboratorio para evaluar las políticas

Junto a los hubs rurales, el otro instrumento que incorpora el PIRD-CV es el Laboratorio de Cohesión Territorial, concebido como un órgano permanente de seguimiento, evaluación y mejora continua de las políticas públicas contra la despoblación. Este espacio estará integrado por universidades, diputaciones, consellerias y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP), y tendrá como misión monitorizar resultados, analizar el impacto real de las actuaciones sobre el territorio y corregir las estrategias en función de los resultados obtenidos.

El laboratorio incorporará un sistema de indicadores demográficos, presupuestarios y territoriales que permitirá medir la eficacia de las inversiones y evaluar el alcance de las medidas impulsadas por las distintas administraciones. El objetivo del Consell es que las políticas contra la despoblación puedan adaptarse de manera flexible a la realidad de cada territorio y evolucionar en función de las necesidades detectadas en cada comarca.

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