Análisis

Comunitat Valenciana

La ¿decisiva? batalla por la visibilidad de los actores políticos valencianos

  • Pérez Llorca, Catalá, Bernabé y Morant.
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VALÈNCIA. Falta poco más de un año para las elecciones autonómicas y locales en la Comunitat Valenciana y las distintas formaciones políticas, como ya viene siendo tradicional en los últimos tiempos, comienzan a cambiar el paso para situarse en un estado permanente de precampaña.

Se da la circunstancia que, a día de hoy, el grado de conocimiento y notoriedad de los que, probablemente serán los candidatos a las instituciones de los diferentes partidos, no es excesivamente alto por una u otra circunstancia. Es por ello que, en muchos casos, se vienen observando distintas estrategias para tratar de aumentar la visibilidad de estos dirigentes o, en su defecto, tratar de entorpecer el protagonismo de los rivales políticos.  

Por ejemplo, el actual presidente de la Generalitat y, a priori, posible candidato a la reelección, Juanfran Pérez Llorca (PP), ha aterrizado en el cargo recientemente, por lo que todavía no es un dirigente demasiado conocido entre el electorado. La encuesta dada a conocer por Compromís días atrás, situaba su grado de notoriedad en la ciudadanía en un 57%, una tasa relativamente baja para ostentar la jefatura del Consell.

  • El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Foto: EP/ A. PÉREZ MECA

Así pues, a la oposición le interesa que Pérez Llorca continúe sin ser un dirigente mayoritariamente reconocible para la población o, en todo caso, sea encasillado como un lugarteniente de Carlos Mazón. En la última semana, diversos medios publicaron que en el PSPV, liderado por la ministra Diana Morant, incluso se debatió el trato que se le debía dispensar al presidente: evitar llamarle "Juanfran" por ser demasiado familiar y sí denominarle "Pérez", por ser un apellido muy común y por tanto de más difícil conexión con la ciudadanía, a diferencia de "Llorca", que podría ser más peculiar e identificativo.

Prueba de la necesidad de visibilidad, y una vez publicada esta información por diversos medios, el presidente de la Generalitat se apresuró a lanzar un video en las redes sociales mostrándose orgulloso de su apellido con el objetivo de ridiculizar a la oposición y, en última instancia, tratar de hacerse viral con su réplica y aumentar su grado de conocimiento entre el gran público.

De la misma manera, desde Presidencia también juegan a obstaculizar la visibilidad de la líder de la oposición, Diana Morant, aprovechando que tampoco goza de un grado de conocimiento extraordinario pese a ser ministra del Gobierno de Pedro Sánchez. Según la citada encuesta de Compromís, la dirigente socialista es reconocida por el 54% de los valencianos, mientras en el último CIS el 33% de los españoles manifestaba no conocerla. Por tanto, también es una misión para el PSPV darle un empujón a la notoriedad de la dirigente, especialmente en la Comunitat donde se perfila como candidata a la Generalitat en 2027.

  • Diana Morant (PSPV). Foto: EP/ALEJANDRO MARTÍNEZ VÉLEZ

Así, en la reciente ronda de reuniones con las distintas formaciones políticas convocada por Pérez Llorca en el Palau; el presidente invitó a estos encuentros individuales a los portavoces parlamentarios: dado que Morant no es síndica, el jefe del Consell se pudo evitar tenerle que proporcionar ese momento de protagonismo con esa convocatoria. Una estrategia esta que no es, ni mucho menos, poco habitual: el anterior presidente de la Generalitat, el socialista Ximo Puig, también sorteó durante meses la reunión con el entonces líder del PPCV, Carlos Mazón, cuando fue elegido máximo responsable de su partido en 2021, precisamente para evitarle visibilidad.

Este tipo de rifirrafes están siendo constantes en la política valenciana. Esta misma semana, otra polémica relacionada ha sido el veto por parte del Ayuntamiento de València gobernado por María José Catalá (PP), a que la delegada del Gobierno de la Comunitat, la socialista Pilar Bernabé, formara parte de la sociedad Parc Central, al considerarlo una maniobra "electoral". Ciertamente, la citada Bernabé es la líder del PSPV en la capital y más que probable futura candidata a la Alcaldía, por lo que ese puesto resulta de interés para ir ocupando espacios políticos importantes para la ciudad, dado que, como le pasa a Morant, no forma parte en este caso del consistorio por lo que no puede confrontar con Catalá en los plenos municipales. 

  • Catalá (PPCV) y Bernabé (PSPV). Foto: EP/ROBER SOLSONA

Y en cuanto a la mencionada visibilidad, también Compromís debe reflexionar en este aspecto. El sondeo encargado por la coalición valencianista señala que su portavoz, Joan Baldoví, es conocido por el 71% de los encuestados; una cifra respetable, si bien la exvicepresidenta Mónica Oltra, fuera de la primera línea política desde hace tres años y medio, está por encima con un 77% de notoriedad. No obstante, en los últimos meses también ha sido motivo de comentario la necesidad de dar un impulso a la visibilidad de la portavoz en el consistorio, Papi Robles, o en su defecto, promover la búsqueda de algún 'mirlo blanco' o incluso recuperar a la citada Oltra para estos comicios. 

  • Baldoví y Papi Robles. Foto: COMPROMÍS

Curiosamente, pese al interés de estas fuerzas y actores políticos por estirar el cuello en esta carrera por la notoriedad ante la ciudadanía, el propio sondeo de Compromís señalaba que Vox sería la fuerza más votada en la Comunitat si hubiera elecciones autonómicas ahora. Precisamente, esta encuesta revela que el portavoz de esta formación en Les Corts, José María Llanos, es el menos conocido de todos los dirigentes con un 38%, lo que obliga a la reflexión sobre si estas cuitas y pugnas por darse a conocer en los espacios mediáticos e institucionales tradicionales u obstaculizar la notoriedad de los rivales en estos ámbitos resulta muy efectiva en la era de las redes sociales, donde partidos sin apenas estructuras territoriales ni líderes o referentes regionales destacados mejoran sus resultados en base a la marca e hiperliderazgos únicos y mesiánicos.

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