VALÈNCIA. La campaña de recogida de firmas para la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) impulsada por Unión Municipalista que pretende rebajar del 5% al 3% el listón electoral entra en su fase final. Aunque la plataforma ya tiene las 10.000 firmas necesarias registradas y prevé entregarlas a finales de este mes de abril, el escenario parlamentario y los tiempos necesarios para su tramitación sitúan la reforma lejos de poder materializarse antes de las próximas elecciones autonómicas.
Más allá de la entrega de firmas que ya han anunciado los municipalistas, el recorrido institucional de la iniciativa se presenta especialmente complejo. La propuesta implica una modificación de la ley electoral valenciana. Este proceso exige su aprobación en la Cámara autonómica, y el respaldo posterior del Congreso y el Senado.
En el caso de que la iniciativa no prosperara en esta legislatura los municipalistas deberían iniciar el proceso completo de nuevo en la próxima.
A este recorrido se suma un obstáculo clave: las mayorías necesarias. La reforma requiere el apoyo de dos tercios de Les Corts, un umbral que, en la práctica, queda fuera del alcance de los bloques actuales.
Este escenario limita notablemente las posibilidades de que la ILP pueda traducirse en un cambio legislativo efectivo en el corto plazo. De hecho, aunque desde la plataforma explican a Valencia Plaza que la reforma sería “factible” si existiera voluntad política, lo cierto es que esa mayoría reforzada no se vislumbra en el actual contexto parlamentario.
Un calendario en contra
El factor temporal refuerza esa falta de recorrido. Con poco más de un año por delante hasta las elecciones autonómicas —y menos si se tiene en cuenta la disolución anticipada de la Cámara—, los plazos para completar una reforma de la Ley valenciana resultan muy ajustados.
Incluso en el escenario de que la ILP fuera admitida a trámite en las próximas semanas, el proceso parlamentario y su paso por las Cortes dificultan que la modificación pueda entrar en vigor antes del final de la legislatura.
En este contexto, la iniciativa se podría perfilar más como un intento de introducir en la agenda política el debate sobre el listón electoral que como una reforma con recorrido inmediato. La rebaja del umbral, actualmente fijado en el 5%, no ha sido hasta ahora una prioridad para los principales partidos, y su aprobación exigiría un consenso que, a día de hoy, no se ha producido.
Con la entrega de firmas prevista para finales de abril, la ILP iniciará así su tramitación en Les Corts Valencianes en un escenario marcado por la falta de mayorías y un calendario ajustado, factores que apuntan a que el debate quedará, previsiblemente, aplazado a la próxima legislatura.