CASTELLÓ. Una orquesta de cámara y una violinista tocan desde la sala más grande del MACVAC mientras el público permanece en el patio. Algunos siguen la interpretación desde una pantalla, pero quien quiera puede atravesar el museo para acercarse cada vez más a la música. Ya no se trata únicamente de escuchar un concierto, sino de recorrerlo. Así arranca el Festival ARC Clàssica que inaugura este sábado 4 de julio su sexta edición en Vilafamés con una interpretación de Las cuatro estaciones de Vivaldi, a cargo de la reconocida violinista Leticia Moreno y la formación Moonwinds Simfònic.
Acercar la música clásica a espacios patrimoniales, entornos naturales y ubicaciones poco habituales ha sido una de las señas de identidad de ARC Clàssica desde sus inicios. Pero, más allá del escenario, el festival ha evolucionado hacia producciones propias en las que la música dialoga con la arquitectura, la imagen, la narración o la danza para acercarse al público desde otros lenguajes. “Nos sentimos una ‘rara avis’, porque festivales de este tipo no hay tantos. El objetivo es crear propuestas que conecten cada vez mejor con nuestro público. Lo que resulta atractivo en València quizá no lo es donde nosotros estamos”, explica Elena Font, directora artística, que trabaja para encontrar esas historias que conecten en cada territorio.
Fue en 2020 cuando el festival nació en Sant Joan de Moró bajo el impulso de Antonio Font, quien notó un vacío importante en el panorama cultural mientras su hija, también pianista, empezaba a actuar. “Mi padre es ingeniero de profesión, se interesó más por la música a raíz de ir a verme a conciertos. Tanto él como mi madre me acompañaban siempre a tocar y así fueron adquiriendo un conocimiento musical enorme. Fue en 2020 cuando me dijo que las cosas no podían seguir así y creó en Sant Joan de Moró un festival gratuito que acabó convirtiéndose en un proyecto vital para mí. Lo encontré una idea brillante y me sumé. Después de seis años la envergadura es tal que trabajamos cada día para el festival y su promoción”, cuenta Elena.

Durante las siguientes ediciones, el festival se extendió a Benlloc, Les Coves de Vinromà, Morella, Vilafamés y L’Alcora, programando recitales solistas, grupos de cámara, conciertos para piano y orquesta. Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 2023, cuando el equipo decidió comenzar a desarrollar sus propios espectáculos. Su primera producción propia fue una reinterpretación de El carnaval de los animales, del compositor francés Camille Saint-Saëns.
“Fue un cambio progresivo. Empezamos introduciendo pequeñas explicaciones, pero con El carnaval de los animales entendimos que este formato funcionaba muy bien. A partir de ahí empezamos a desarrollar nuestras propias producciones, que hoy conviven con el resto de la programación del festival", resume Font.
Redescubrir a Falla
El 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla sirve de hilo conductor de buena parte de la programación de esta sexta edición. Bajo el lema ‘Falla 2026: l'amor i el misteri’, el festival propone ocho conciertos repartidos entre Vilafamés, Peñíscola, Sant Joan de Moró y L'Alcora, con producciones que buscan poner en valor las historias que habitan detrás de las partituras. "Nosotros no nos inventamos nada. Las narrativas ya están dentro de las obras. Lo que hacemos es poner esos elementos en valor para acercarlos al público", resume Font.
Tras su arranque en el MACVAC, el 11 de julio el festival regresará al museo de Vilafamés con Cartas a Mozart, una propuesta del Trio Clariphonia que plantea un diálogo imaginario con el compositor a través de las propias obras y de la interacción de los músicos con el público. "Es una manera de explicar por qué Mozart escribía esa música y acercar su universo a quien viene a escucharla", explica la directora artística.

Será el 26 septiembre, en Sant Joan de Moró, cuando el protagonismo recaiga por completo sobre Manuel de Falla. Una de las propuestas recupera la relación entre el compositor y la clavecinista Wanda Landowska, una de las grandes responsables del renacimiento del clavecín en el siglo XX. Fue quien impulsó a Falla a explorar las posibilidades modernas de un instrumento que prácticamente había desaparecido de las salas de concierto, dando lugar al Concierto para clave, flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo, compuesto entre 1923 y 1926. "Wanda volvió a poner en valor un instrumento que nadie conocía ya y pidió a grandes compositores que escribieran para él. Falla compuso esta obra precisamente para ella", señala Font, que además interpretará la parte solista del concierto. El programa se completará con el estreno de Aliquotes, del compositor Antoni Besses, una obra concebida como homenaje a los grandes autores del siglo XX.
El otro gran eje de esta edición será El amor brujo, una de las obras más emblemáticas de Falla, que llegará también a Sant Joan de Moró en una producción propia del festival. La cantaora Reyes Carrasco interpretará el papel de Candelas acompañada por Moonwinds Simfònic, mientras la artista Ana Beltrán realizará ilustraciones en directo que se proyectarán sobre el escenario. La propuesta recuperará además los recitados originales para que el público pueda seguir la historia. "Muchas veces esta obra simplemente se canta, pero detrás hay una historia apasionante que pone en valor el personaje de Candelas. Queríamos devolver ese relato al centro de la obra", explica Font.
Al día siguiente, el 27 de septiembre, llegará Historia de un soldado, de Igor Stravinsky, una propuesta que incorporará narración y ballet para reforzar una obra que reflexiona sobre la guerra, la tentación y la condición humana. "Todo eso ayuda a que el público entienda mejor la obra y se acerque a ella desde otro lugar", señala la directora artística.
La programación continuará el 24 de octubre en L’Alcora con el recital del pianista Luis Fernando Pérez, dedicado a la música española, contando así con obras del propio Falla pero también de otros compositores clave. "Puede parecer a priori un recital más conservador, pero son obras llenas de elementos folclóricos que todos reconocemos y Luis Fernando tiene una capacidad extraordinaria para acercarlas al público", apunta Font.

El festival concluirá el 7 de noviembre con Emergents, un concierto protagonizado por los ganadores de los Premios Preludis, una iniciativa con la que ARC Clàssica impulsa a jóvenes intérpretes y les ofrece la oportunidad de presentar una propuesta propia dentro del festival.
“Una de las cosas de las que me he dado cuenta es que a la gente le encanta escuchar historias. Da igual que sea la de un vecino, una película o una composición musical. Como músicos, lo primero que hacemos cuando abordamos una obra es entender de dónde viene y por qué fue escrita. Eso es crucial”, asegura Elena Font. Una filosofía que, seis ediciones después, sigue marcando el rumbo de un festival que busca que el público no solo escuche la música, sino también todo lo que hay detrás de sus partituras.