VALÈNCIA. Conectar, visibilizar y generar comunidad. Estos son los tres pilares de la asociación valenciana La Xarxa, la Red de Traductores e Intérpretes de la Comunidad Valenciana. Desde hace dos años, Reineke Van Mierlo, su presidenta, trabaja activamente para que La Xarxa crezca y establezca nuevas conexiones entre sus trabajadores y el mundo laboral. Ante el avance inminente de la Inteligencia Artificial (IA) y las empresas que están intentando sustituir el trabajo de los traductores e intérpretes humanos por máquinas que aparentemente “trabajan más rápido”, Van Mierlo considera que ahora, más que nunca, es momento de poner en valor la calidad humana.
Acompañada de la vicepresidenta de La Xarxa, María Quiles, Van Mierlo conversa con Culturplaza sobre los retos y las misiones de La Xarxa y sobre su manera de generar comunidad desde València. Una conversación en la que pone en valor el trabajo de los traductores valencianos y en la que imagina cómo operará la Xarxa dentro de unos años, en los que esperan “crecer mucho más” y seguir tan unidos como lo están ahora.

- -
- Foto: DANIEL GARCÍA-SALA
-¿Cuáles son las labores de La Xarxa y cuántos asociados hay actualmente?
-Hoy en día somos unos 130 socios en total repartidos entre València, Castelló y Alicante. Nuestra labor es dar a conocer el trabajo de nuestros asociados y cubrir sus necesidades dentro del sector. Además, somos una asociación independiente que trabaja gracias al trabajo y la colaboración de todos.
-Entraste hace un par de años como presidenta, ¿qué objetivos de cambio tienes dentro de La Xarxa?
-Me interesa principalmente reivindicar el papel del traductor y el intérprete en este mundo con tantos cambios tecnológicos. Creo que una de las funciones clave de La Xarxa es seguir apoyando a nuestros socios, formándoles e informándoles sobre la profesión. La Xarxa se tiene que convertir en un espacio para crear comunidad y poner en contacto la labor de los compañeros y compañeras con el resto del sector.
-¿Con qué herramientas se puede dar a conocer el trabajo de vuestros socios?
-Contamos con un buscador en el que cualquier persona interesada puede encontrar profesionales asociados con la combinación que busque. Lo que pasa es que aún se tiene que dar más a conocer el trabajo de la asociación para que recurran a nosotros.

- -
- Foto: DANIEL GARCÍA-SALA
-¿Hay trabajo a día de hoy para el intérprete y traductor valenciano?
-Diríamos que sí, pero depende muchísimo de a quién preguntes. Hay personas asociadas que no paran de trabajar y otras que están más paradas. En esta profesión es muy importante estar bien conectado y tener un buen perfil. Este trabajo no depende tanto de la experiencia, sino de cómo te mueves por el mundo, aunque tampoco se puede generalizar.
-¿Consideráis que la labor del intérprete y traductor está infravalorada?
-Necesitamos que se nos tenga en cuenta y que se labore nuestro trabajo en todas sus fases, no solo según la calidad del producto final. Somos un sector infravalorado -cada vez más-, cuando realmente tenemos que tener en cuenta que le damos voz humana a todo tipo de cosas, desde traducciones juradas hasta servicios médicos, pasando por películas y series.
-¿Cómo ha sacudido el sector la aparición de la Inteligencia Artificial?
Con la aparición de la IA nuestro trabajo ha comenzado a peligrar aún más, porque quienes la emplean buscan la rapidez ante la calidad de un trabajo humano bien hecho y con conocimiento.

- -
- Foto: DANIEL GARCÍA-SALA
-¿Cuál es la posición de La Xarxa frente a la IA?
-Consideramos que es una herramienta más, pero que nunca va a ser un traductor ni va a poder sustituirlo. Tiene muchas limitaciones y muchos peligros, entre los que consta la violación de derecho de autor. La IA se alimenta de todo lo que encuentra en la red sin pedir permiso, estamos en contra de su manera de operar y creemos que nunca podrá sustituir a un trabajador humano.
-Sectores como el audiovisual han comenzado a prescindir de traductores empleando la IA. Grandes empresas como Netflix han empezado a trabajar con esta herramienta para sus series, generando así un nuevo público que “asume el fallo” en sus traducciones.
-Esto es inadmisible. La IA hace que se infravalore más la labor del traductor y hace que la gente acepte fallos que son inadmisibles. Se está dando por hecho que puede haber malas traducciones cuando no debería ser así. Nosotros tenemos asociados a muchos profesionales que pueden ofrecer un servicio de calidad y con respeto hacia el usuario.
-Además la IA desconoce en muchos casos la norma cultural de algunas traducciones, como podría ser una confesión de amor o una frase hecha popular en cada país.
-El problema es que socialmente nos hemos acostumbrado. La gente ha empezado a asumir que a veces es mejor que algo esté bien que que sea perfecto. Esto hace mucho daño a la traducción audiovisual que opera con una traducción literaria, teórica e incluso técnica.

- -
- Foto: DANIEL GARCÍA-SALA
-¿Cómo puede afectar el uso de la IA en otros campos como la traducción jurídica?
- Literalmente, puede arruinarte la vida. Un mal verbo o una coma mal colocada pueden transformar una sentencia por completo. En el caso de traducción médica, también puede generar un diagnóstico incorrecto que lleve al paciente a un mal desarrollo de su caso. En cualquier caso, el uso de la IA puede ser negativo para algo tan simple como traducir las instrucciones de un objeto doméstico como puede ser una lavadora.
-¿Y cómo afecta en el caso de la interpretación?
-También puede tener malas consecuencias porque una IA no sabe interpretar un texto. Puede traducir mal un verbo e incluso pronunciar mal un nombre. Esto a nivel diplomático puede generar un gran impacto que puede llegar hasta al conflicto.
-En ese caso, ¿cómo se puede blindar a los traductores e intérpretes del avance de la IA?
-Poniendo el valor en el sentido de la traducción humana. Hay que dejar de recurrir a las prisas y apostar por la calidad. Además, los traductores ya están entrenados para ir bastante rápido. Creo que lo más importante es dar visibilidad a nuestro trabajo y explicar, en según qué proyectos, cómo trabaja un traductor para que las tarifas se ajusten a lo que en realidad cuesta nuestro trabajo. Tenemos que mostrar nuestro valor diferencial en cada proyecto.

- -
- Foto: DANIEL GARCÍA-SALA
-Saltando de bloque, ¿hay trabajo para el traductor en valenciano?
-María Quiles: Creo que sí que lo hay, pero hay que encontrarlo. A pesar de las acciones que está tomando el gobierno actual, hay mucha gente que habla y escribe en valenciano, desde el banco hasta la televisión.
-¿Son los traductores un daño colateral de los recortes que se hacen en los proyectos culturales?
-Reineke Van Mierlo: Es gran parte del daño colateral. En recortes culturales, de lo primero que se prescinde es de la comunicación y del idioma, cuando es crucial que nos comuniquemos en orden y con las asociaciones.
-Volviendo a las actividades de la asociación. ¿En qué notáis que habéis crecido estos años? ¿hacia dónde van vuestros esfuerzos ahora?
-Notamos que cada vez nos conocen más, y que generamos más comunidad. Nos dedicamos a organizar talleres y comidas populares. Al ser una asociación pequeñita, nos conocemos todos y nos llevamos muy bien. También creamos un espacio en el que los traductores e intérpretes pueden conectar y conocerse entre ellos.
-¿Cuál es la clave para resistir como asociación?
-Que haya implicación y compromiso. Las asociaciones solo pueden resistir con esto, y con un trabajo conjunto. Ser parte de una junta implica un esfuerzo constante que además es voluntario; siempre necesitamos manos.

- -
- Foto: DANIEL GARCÍA-SALA