Música y ópera

TRAS EL FLASH DE JAVI BELDA

Un archivo fotográfico para inmortalizar la vida de los rodajes en la Comunitat

  • En el rodaje de Un bany propi
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Hay veces en las que ser invisible es una ventaja. Jugar sin ser visto puede servir para capturar reacciones más genuinas. Suele ser el objetivo de un gran fotógrafo: colarse en espacios llenos de gente e intentar capturar las reacciones más genuinas del lugar. En un rodaje de cine, sin embargo, todo el mundo pone cara a quien se encarga de hacer de foto fija y no puede evitar posar un poco aunque estén trabajando.

Dentro de todas las caras del mundo audiovisual, el sonidista valenciano Javi Belda tiene un don: es invisible en los rodajes, y eso hace que cuando se carga con su cámara, nadie se altere ni se sienta observado. Su trabajo en la industria valenciana le ha hecho ahora convertirse en el primer fotógrafo en inaugurar el Archivo Fotográfico de Rodajes de la Comunitat Valenciana de la Acadèmia Valenciana de l’Audiovisual.

  • En el rodaje de La invasió dels bàrbars -

Un archivo que desde la Acadèmia presentan como “un proyecto fundacional que nace para preservar la mirada, el oficio y el talento de los equipos profesionales que hacen posible el cine y el audiovisual valenciano”. Este honor viene acompañado de la primera exposición del archivo, Darrere de la càmera, en la que se muestran 46 fotografías inéditas para comprender el cine valenciano desde dentro y que podrá verse en los Cines Babel a partir de este sábado 16 de mayo y que cuenta con la colaboración de Fujifilm y DocsValencia.

Las primeras imágenes que forman parte de este archivo permiten a los visitantes -y también espectadores- introducirse en diez películas con sello valenciano: L’àvia i el foraster, Dieciocho, La invasió dels bàrbars, Un bany propi, Pequeños Calvarios, Lo carga el diablo, El último mono, Parecido a un asesinato, Després de tu y La mala madre.

  • En el rodaje de Pequeños Calvarios -

Todas estas películas, que van desde el año 2029 hasta el 2025, se quedan congeladas en las imágenes de Belda mostrando lo que se vive en el interior de un rodaje. Para entrar sin ser visto, Belda confiesa que se apoya en su hermano, Paco Belda, que como director de fotografía, le enseña a contemplar los rodajes y comprender sus historias más allá de las que se cuentan luego en la gran pantalla. Cargándose siempre una cámara al pecho -porque así se lo enseñó a los dos hermanos su padre- se pone a observar las situaciones cotidianas dentro de los rodajes en los que trabaja para capturarlas.

“La gente del equipo me conoce y se muestra cómoda conmigo. A lo largo de mis años de trabajo he podido comprender cómo funcionan los rodajes y también los mejores momentos del equipo. Al final, quienes son de foto fija no pueden fotografiar nada entre tomas, pero la gente de sonido nos colocamos desde otros sitios. Suelo encontrar situaciones íntimas que tienen lugar entre los miembros del equipo técnico”. Aprovechando que los miembros del rodaje le ven como “parte de la familia” aprovecha para capturar imágenes en las que los protagonistas del rodaje se muestran “relajados y sin presión, y que muchas veces no se dan cuenta de que están siendo fotografiados”.

  • En el rodaje de L’àvia i el foraster -

Con la pértiga en una mano y la cámara en la otra, Belda intenta siempre también fotografiar a la mayoría del equipo para que se comprenda la familia al completo de cada película. Respecto a la exposición en la que se muestran sus imágenes, lo que realmente le emociona es la iniciativa de la Acadèmia Valenciana de l’Audiovisual de crear este archivo que sirve para hablar del poder del audiovisual valenciano y que “se irá engrandeciendo con el tiempo”. Defiende también que esta idea servirá para comprender “cómo se rodaba en València” y para viajar al pasado entre las bambalinas de algunas de las producciones que se han podido ver estos últimos años en las salas.

Como factor común entre sus 46 fotografías, encuentra que en los rodajes valencianos “siempre hay buen ambiente” y que todo el mundo se suele notar muy cómodo y por ello mostrarse con una expresión agradable. Esto se debe a que “muchas veces hay caras conocidas dentro de los equipos y porque el cine valenciano genera muy buen ambiente”.

  • En el rodaje de Pequeños Calvarios -

En un año con récord de nominaciones del audiovisual valenciano en festivales como los Premios Goya, Belda contempla también que València se está convirtiendo en una gran meca a la que peregrinar para “hacer buen cine”. “Hay muchas productoras que tienen la sede en Madrid y que trabajan en València, cada vez vienen más equipos de fuera a rodar a València con sus propios equipos, aunque las grandes escuelas estén en Madrid y Barcelona. A nivel práctico, en València hay muchísima calidad, cada vez hay más buenas productoras y además hay muy buen ambiente para rodar”.

Y ojo, también cabe tener en cuenta que se suele estar bien al sol y con el clima mediterráneo valenciano: “Vemos a muchos belgas que vienen a rodar a Alicante y València, además de por el buen ambiente, lo hacen por el buen tiempo”.Eso sí, llueva o truene, valga o no la escena, Belda estará ahí con su cámara para capturarlo todo. Este fin de semana el cine recala en los Babel, con esta muestra de archivo fotográfico de rodajes creada por Belda y comisariada por su hermano y por Nacho Navarro, quienes encuentran las historias dentro de las historias para hablar del poder del cine valenciano justo antes de que suene la claqueta.

  • En el rodaje de Dieciocho -

 

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo

El cantante Álvaro de Luna actuará en la Fira d'Onda de 2026 con su nueva gira en el Recinto Multiusos
El festival Eccleptic convierte Vinaròs en epicentro cultural este fin de semana