VALÈNCIA. La compañía valenciana Lofith Composites probará en órbita sus materiales compuestos termoplásticos, integrados en los paneles de un satélite cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 1 de octubre a bordo de la misión Transporter-18 de SpaceX. Los paneles incorporan sensores que transmitirán información sobre el comportamiento de los materiales durante su exposición al entorno espacial.
La iniciativa se enmarca en un proyecto apoyado por ESA Technology Broker Spain, que ha permitido desarrollar los materiales e incorporarlos a un satélite para evaluar su funcionamiento en condiciones reales. Según explica la compañía, este apoyo cubría la fabricación del satélite, con la cooperación de los participantes, aunque no incluía el coste del lanzamiento comercial con SpaceX.
El vuelo permitirá a Lofith avanzar en la evaluación de una tecnología desarrollada en su planta piloto de Paterna apenas dos años después del inicio de sus operaciones. Aunque la empresa se constituyó en 2023, comenzó su actividad en septiembre de 2024, tras más de cinco años de investigación en el Instituto Tecnológico del Plástico, Aimplas, del que nació como spin-off.
Antes de su integración en el satélite, los materiales han sido sometidos a ensayos de outgassing, que evalúan la emisión de sustancias en condiciones de vacío, y de exposición a oxígeno atómico, conocidos como ATOX. Estos últimos se realizaron en ESTEC, el centro técnico de la Agencia Espacial Europea situado en los Países Bajos. Una vez incorporados al satélite, los paneles también superaron las pruebas de vibración que simulan las condiciones del lanzamiento. Tras el vuelo, los datos recogidos por los sensores permitirán estudiar cómo responden los materiales en órbita. En el proyecto han colaborado Aimplas, Hydra Space, ESA Technology Broker Spain y Fibrecoat.
Materiales más ligeros y reciclables
La tecnología de Lofith permite combinar fibras de carbono o vidrio con matrices termoplásticas para obtener materiales ligeros y reciclables. Su composición se adapta a las exigencias de cada aplicación, con usos en automoción, componentes espaciales, carcasas de baterías y depósitos de hidrógeno. "Ajustamos la receta del material a la aplicación concreta", señalaba a Plaza su CEO.

El salto al espacio se produce después de que la compañía cerrara, en diciembre de 2025, una ronda de financiación de 540.000 euros, encabezada por Redit Ventures y respaldada por tres empresas industriales españolas. La operación se planteó para financiar una línea de fabricación propia que pondrán en marcha próximamente y ampliar la capacidad productiva.
Otro proyecto de la ESA para mejorar la reentrada
La relación de Lofith con la agencia europea también incluye Disappear, un proyecto del que Valencia Plaza informó el pasado marzo. Con una dotación próxima a medio millón de euros y una duración prevista de un año, busca desarrollar materiales que aligeren las estructuras espaciales y mejoren su comportamiento durante la reentrada atmosférica al terminar su vida útil.
Esta iniciativa recibió el ESA First! Sustainability Award y cuenta con la participación de MT Aerospace AG, el CSIC y Arribes Enlightenment. Su propósito es estudiar soluciones que reduzcan el impacto de los materiales al desintegrarse durante la reentrada, una línea de investigación que amplía la actividad de la empresa valenciana en el sector espacial.
