VALÈNCIA. Los aranceles de Donald Trump han sido un quebradero de cabeza (y lo siguen siendo) para las compañías con negocio en Estados Unidos, especialmente para los sectores de vehículos de motor, maquinaria y equipo, alimentación, bebidas, tabacos y el sector cerámico. Pero, sin embargo, hay otro elemento que está pasando más desapercibido y que se ha convertido en un problema de mayor calado para cualquier empresa con ventas en Estados Unidos: la debilidad del dólar.
Así mismo lo revelaba este lunes Manuel Peris, consejero delegado de DAS Audio, durante el coloquio organizado por CaixaBank y el IVIE para abordar el impacto de los aranceles de EE UU en las compañías valencianas tras presentar el informe del Observatorio sobre Gobierno, Estrategia y Competitividad de las Empresas (GECE). "Lo que nos inquieta de verdad es la caída del dólar", señaló el empresario de esta mercantil que ha visto en su propio balance cómo la depreciación de la moneda estadounidense ha reducido su facturación pese a mantener el mismo volumen de ventas que en el ejercicio anterior.
Peris señaló en varias ocasiones que la debilidad del dólar puede tener un impacto superior al de los aranceles, ya que estos últimos pueden quedarse en medidas puntuales (y más aún con la sentencia del Supremo que condena dichos gravámenes), mientras que la evolución del dólar se está enquistando con su índice cayendo más del 10% en el último año, con la amenaza que supone de una inflación al alza.
Y es que el dólar estadounidense experimenta una notable debilidad a comienzos de 2026, situándose cerca de mínimos de cuatro años frente a otras divisas. Esta caída está impulsada por un alto déficit fiscal y deuda en EE UU, tensiones geopolíticas y los cambios en la política comercial de la administración Trump. Una de las consecuencias de esta depreciación es que los productos estadounidenses se vuelven más baratos para el extranjero, beneficiando la manufactura local, pero encareciendo las importaciones para los consumidores estadounidenses.
"En anteriores años hemos sufrido otro tipo de crisis y lo que hemos aprendido es que tenemos que estar tranquilos y no querer tomar decisiones de la noche a la mañana", afirmó el consejero delegado de esta firma valenciana especializada en equipos de sonido para eventos. En su caso, EE UU es fundamental para su actividad y supone el 35% de su facturación, motivo por el que la depreciación del dólar ha sido significativa en su actividad, algo a lo que se suma el coste extra de los aranceles.
De hecho, para DAS Audio, los aranceles que puso Trump en 2025 han supuesto multiplicar por siete sus costes de exportación. "Hemos pasado de pagar 20.000 euros al mes por vender en EE UU a 150.000 euros", explicó Peris. A pesar de que esta tasa ha escalado del 2% al 15%, la empresa, la mercantil valenciana descarta trasladar su producción. Y, es que, según Peris, "es complicado encontrar mano de obra en EE UU" y, además, pagar los sueldos que tienen allí. "Sale más barato pagar aranceles", agregó el empresario, quien reafirmó su apuesta por seguir fabricando en la Comunitat Valenciana. "Queremos continuar produciendo aquí aunque España no tenga tanta reputación histórica en el sector del sonido como sí tienen Reino Unido o Alemania", indicó.
Para DAS Audio, EE UU es un mercado irrenunciable por su capacidad de prescripción en el mundo de los estadios y las arenas. Ante el encarecimiento de los costes, la compañía ha optado por una estrategia de contención subiendo los precios un 7% mientras asumen el resto del impacto. Según indicó, la estructura de la empresa familiar les aporta la flexibilidad necesaria para seguir apostando por la tecnología y el "Made in Spain".
Grabalfa: Diversificación y visión a largo plazo
Por su parte, Meriyeni del Carmen, CEO de Grabalfa Group, aportó la visión de un proyecto que ha logrado duplicar su tamaño desde 2021. Tras entrar en la compañía por la falta de relevo generacional de los fundadores y con el apoyo de un socio americano, ha convertido a Grabalfa en la única plataforma europea que cubre toda la cadena de valor del packaging.
Para Del Carmen, el impacto actual de los aranceles es "pequeño" debido a su modelo de negocio, pero advierte de que las empresas deben prepararse para una "incertidumbre habitual". Su receta pasa por diversificar mercados para evitar la dependencia de un solo cliente o sector y una apuesta decidida por el I+D+i con equipos específicos dedicados a mejoras disruptivas.

- Participantes en el coloquio y presentación del informe. -
El coloquio también abordó casos de grandes corporaciones como Power Electronics. Ante la pregunta del público sobre posibles despidos en Llíria por el aumento de producción en EE UU, Peris matizó que se trata de estrategias distintas: "Ellos son un monstruo, juegan en otra liga". Aclaró que la firma de Houston probablemente realice ensamblaje final por contratos específicos, pero dudó de que se traslade la fabricación total debido, de nuevo, a las dificultades del mercado laboral americano.
Como conclusión, los ponentes destacaron que, aunque fabricar en España sea cada vez más difícil por la burocracia, la clave es mantener la marca y la inversión en producto. "Si quieres ser una marca con impacto global, tienes que estar en EE UU", concluyó Peris, aunque recomendó a quienes no tengan urgencia "esperar un año" a que la situación se estabilice.
La caída del dólar, con visos de persistir
Entre las causas que explican la depreciación de la moneda estadounidense destacan cuatro. Por un lado, la pérdida de confianza en el liderazgo de EE UU y la diversificación de reservas por parte de bancos centrales, reduciéndose del 70% al 56,3%. En segundo lugar, las políticas de la administración Trump, incluyendo aranceles y posturas sobre la deuda, han generado incertidumbre y ventas de activos. A esto se suman las reacciones de los mercados a las polémicas declaraciones del inquilino de la Casa Blanca. En cuarto lugar, se observa una tendencia, aunque lenta, hacia la reducción del uso del dólar como moneda de referencia mundial. ¿Durante cuánto tiempo durará esta situación? Pues varios analistas predicen que la debilidad del dólar podría persistir durante el año, marcando una tendencia de mínimos que han llegado para quedarse.
La Comunitat, especialmente expuesta a los aranceles ed Trump
El informe 'Resiliencia potencial de las empresas de la Comunitat Valenciana frente a las nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos' del Observatorio sobre Gobierno, Estrategia y Competitividad de las Empresas (GECE) pone negro sobre blanco el impacto de los aranceles en las exportadoras valencianas.
La Comunitat Valenciana está más expuesta a los aranceles de la administración Trump al ser Estados Unidos el destino del 7,7% de las exportaciones de la región, frente al 4,7% de media española, si bien la concentración de grandes empresas en los sectores más afectados otorga una mayor fortaleza para adaptarse a las condiciones comerciales.

- De izquierda a derecha, el presidente de EEUU, Donald Trump; el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el representante de Comercio, Jamieson Greer -
Los vehículos de motor, la maquinaria y equipo, la alimentación, bebidas y tabacos y otros productos minerales no metálicos (incluye el sector cerámico) son los sectores en los que tendrá más impacto la medida, según el peso relativo en el VAB (Valor Añadido Bruto), la proporción de exportaciones al país y la intensidad exportadora.
En estos sectores, el 60,8 % de la renta y el 53 % del empleo que generan en la Comunitat se concentra en empresas de gran tamaño, lo que otorga un mayor músculo estructural para adaptarse a los aranceles, ya que las grandes empresas disponen de más recursos financieros, capacidades logísticas y redes internacionales para hacer frente a los cambios adversos en las condiciones comerciales.
Junto a estos sectores, en los que el impacto será relevante, se sitúa en nivel intermedio (impacto notable) la industria química, el material y equipo eléctrico y la industria textil; y en nivel de impacto moderado productos informáticos, electrónicos y ópticos, el mueble y otras industrias manufactureras, la agricultura y ganadería, las actividades artísticas y de entretenimiento, los productos metálicos y la industria del caucho y plástico.
Los autores del análisis recomiendan reforzar las políticas de apoyo a la competitividad empresarial en los sectores más sensibles a los aranceles con el objetivo de consolidar el tamaño y la escala empresarial, impulsar la productividad, mejorar el acceso a la financiación de las pymes, promover la diversificación de mercados internacionales y favorecer la transformación digital y protección del medioambiente en las empresas.