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Dos alumnos de Vila-real logran investigar el cambio climático en los embriones de tiburón

11/03/2020 - 

VILA-REAL. (EFE).  Dos alumnos de cuarto de Secundaria del colegio Santa María de Vila-real, junto a su profesor de Cultura Científica, han concluido tras un estudio que el agua caliente produce un desarrollo más rápido del huevo de tiburón, pero a su vez provoca mayor riesgo de mortalidad y menos reproducción.

Recuperación de huevos de tiburón procedentes del descarte pesquero es el nombre del proyecto de investigación en el que llevan trabajando dos años Àlex Claverías y Alejandro Gil y su tutor, Sisco Marco, basado en la conservación del tiburón pintarroja y el efecto del calentamiento global en su desarrollo embrionario, según han defendido este martes en el Oceanogràfic de València. "Si aumentamos la temperatura del agua, el metabolismo del embrión es más rápido, pero esa rapidez también va a producir errores en su desarrollo y, a la larga, la mortalidad tiende a aumentar", según ha confirmado Pablo García, uno de los investigadores de la Fundació Oceanogràfic que ha participado en el acto.

García ha explicado que los alumnos han desarrollado el mismo proyecto que presentó esa fundación hace unos años y que consistía en "ir al puerto a recoger los huevos que les daban los pescadores, mantenerlos en los acuarios hasta que las cría nacieran para luego soltarlos en un sitio óptimo que los alumnos han localizado".

"El giro es que ellos lo han vinculado a un proyecto científico que no solo se han dedicado a criarlos, sino a ver cómo les puede afectar el calentamiento global", ha añadido. Clavarías ha explicado que el proceso de investigación surgió cuando estaba pescando en la playa y halló entre las rocas un huevo de tiburón seco y muerto. "Lo llevé al Instituto y le pregunté al profesor de Biología qué era. El profesor me dijo que era frecuente encontrarte este tipo de huevos de tiburón en la playa; hablamos con el Oceanogràfic y a partir de ahí surgió todo el trabajo", ha relatado.

Primero fueron al puerto pesquero para hablar con el padre de otra alumna que es pescador y les podía facilitar los huevos de tiburón, que luego abrieron en el laboratorio mediante la disección. Después, el Instituto adquirió una vinoteca para controlar las temperaturas de los acuarios y ver las consecuencias de los cambios de temperatura del agua en el embrión.

Los huevos fueron incubados en dos acuarios distintos, uno a una temperatura propia del Mar Mediterráneo, 17 grados, y, en otro que estaba fuera de la vinoteca, a 22 grados, que era "la temperatura hipotética del cambio climático".

Gil ha añadido que ahora se liberará a las crías en la playa de Torreblanca, donde los autores del trabajo han encontrado "una zona perfecta para ellos" porque allí pueden encontrar refugio y comida "con bastante facilidad". El proyecto ha sido premiado en el certamen Exporecerca Jove de Barcelona y se iba a presentar, a finales de mes, a la feria internacional I-Fest2 2020 de Túnez, la mayor de África, pero ha sido suspendido por la epidemia del coronavirus, según ha explicado el profesor. 

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