El Ayuntamiento de Vall d'Uixó constata la falta del muerto en un nicho con nombre falso en la lápida

17/12/2018 - 

LA VALL D'UIXÓ (EP). El Ayuntamiento de la Vall d'Uixó ha comprobado este lunes la existencia en el cementerio municipal de un nicho vacío con el nombre de una persona al parecer inexistente, un hecho que achaca al anterior equipo de gobierno al que acusa de, por intereses electorales, saltarse el orden de enterramiento establecido y que terceras personas se beneficiaran de una mejor ubicación para sus muertos.

Se trata del nicho 46 del cementerio, en el que supuestamente, según la lápida, estaba enterrado Aitor Irueta Oteiza, una persona que no figura en el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que al final, este lunes se ha comprobado que no descansa en esta tumba, que está vacía.

Así lo han ratificado tras la apertura del nicho Francesca Bartolomé, concejala de Urbanismo y Cementerios, y Jorge García, edil de Comercio, que atribuyen este hecho, que fue denunciado judicialmente y archivado en su día, a intereses electorales del anterior alcalde y actual diputado en el Congreso por el PP, Óscar Clavell, al que acusan de incumplir la ordenanza del cementerio que regula el orden de enterramiento y ordenar uno falso.

El objetivo es que terceras personas se beneficiaran de que sus fallecidos se quedaran en nichos a ras de suelo, según han concretado fuentes municipales. El equipo de gobierno, ante las sospechas que la situación le generaba, inició un expediente averiguatorio con la citación de enterradores, el departamento de Sanidad que tramita las defunciones y del exalcalde, -al que acusan de no haber "abierto la boca" para dar explicaciones-, tras el que concluyeron que el nicho estaba vacío.

Esto les llevó a denunciar a Fiscalía, que archivó por falta de documentación, y al juzgado, que consideró que las autorizaciones de enterramiento eran "sin lugar a dudas" nulas de pleno derecho por dictarse prescindiendo del procedimiento de adjudicación por orden correlativo.

No obstante, el juzgado entendió que no alcanzaban la gravedad exigida "al margen de la situación grotesca de la invención de un nombre falso de enterramiento en el nicho 46, para ocultar la irregularidad, entendiendo que el salto de un lugar de enterramiento a otro uno o dos puestos más abajo para comodidad de los familiares de un difunto puede considerarse una corruptela o irregularidad sancionable administrativa y políticamente, pero sin que alcance la calificación de arbitrariedad flagrante" con la lesión de un derecho que merezca intervención penal, según han señalado fuentes municipales.

Ahora, con la apertura de la lápida del falso muerto han querido "demostrar de manera física que lo que estábamos diciendo era de verdad", ha explicado García, quien ha añadido que hay constancia de que hay algún nicho más en estas mismas circunstancias y por los mismos motivos, el 106, aunque en este caso no hay lápida ni nombre inventado.

Mil euros por la venta del nicho

El equipo de gobierno considera que estos hechos deben implicar un "coste moral y político" para quienes gestionaban los bienes públicos y sostiene que, aunque el juzgado no se pronuncia sobre la posibilidad de que se trate de una malversación de caudales públicos, "seguiremos con el proceso y más cuando hemos podido demostrar de manera física que lo que decíamos era verdad". Por ello, insistirán en la vía judicial ya que calculan que de esta forma el consistorio dejó de ingresar 1.000 euros por la venta del nicho.

"No es solamente la ocupación de un nicho de manera irregular sino todo el simbolismo que ello conlleva en la igualdad de oportunidades, ya que hay que cumplir una ordenanza que trata a todos por igual", ha criticado el concejal, quien cree que este es "un ejemplo más del PP más corrupto, más sectario y del que era capaz de cualquier cosa dentro del Ayuntamiento" y ha acusado a Clavell de liderar "una treta" en un consistorio que utilizaba "como su chiringuito particular en el que era absolutamente todopoderoso y en el que no había ningún tipo de límite moral ni con los muertos ni en un camposanto".

Por ello, también exigirá "explicaciones a nivel político y público". Por su parte, Bartolomé ha considerado que este tema es "una burla a toda la ciudadanía y a la democracia" además de "una falta de respeto" al coincidir además este falso enterramiento con el estreno de la película 'Ocho apellidos vascos', "para más inri" e "incluso cachondeo", porque "si no, no se entiende que aparezca una persona con el nombre de Aitor Iureta en el cementerio de la Vall d'Uixó".


Noticias relacionadas