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Marco se impone a sus socios y se asegura el control del gobierno en Castelló

15/06/2019 - 

CASTELLÓ. Después de tres días de negociación, PSPV, Compromís y Unides Podem-CSeM-EUPV reeditarán un gobierno de izquierdas encabezado por la socialista Amparo Marco, que tomará la vara de mando con mayoría absoluta. El acuerdo alcanzado en la noche de este viernes traduce en el gobierno la nueva correlación de fuerzas que emanó de las urnas el 26-M. Los socialistas eliminan la vicealcaldía y se quedan con la portavocía del gobierno, dos competencias que antes ostentaba Compromís. La coalición valencianista consigue a cambio retener sus buques insignia -Educación y Cultura-, mientras la confluencia, que se estrenará en el Ejecutivo local, obtiene lo que reivindicaba: Transición Ecológica y Vivienda.

El nuevo gobierno municipal no será un Pacte del Grau II. No solo cambiará el nombre -el nuevo se anunciará la próxima semana-, sino también la composición y el equilibrio de fuerzas. El PSPV, con diez concejales, se ha impuesto en la negociación, que ha acabado mermando el peso de Compromís en la alianza. El acuerdo se ha sellado a menos de 24 horas del pleno de investidura y el proceso hasta llegar a él ha sido extenuante, según reconocían los propios miembros de las comisiones negociadoras.

Tras el golpe en la mesa que dieron los socialistas el segundo día de conversaciones presentando una propuesta cerrada de reparto de competencias, la negociación se retomó este viernes por la mañana con reproches al PSPV por su actuación. Las principales fricciones que han mantenido a los socios reunidos durante siete horas tenían que ver con las áreas que gestionará Compromís. 

La coalición valencianista se ha quedado sin la vicealcaldía para Ignasi Garcia, que los socialistas ya le negaban desde el principio. De hecho, han eliminado directamente esta figura del organigrama. El siguiente intento de Compromís ha sido reclamar la primera tenencia de alcaldía, pero tampoco la ha conseguido, pues quedará en manos del PSPV, al igual que la portavocía del gobierno que ostentaba Verònica Ruiz.

Fernando Navarro, Rafa Simó y Verònica Ruiz. (Foto: ANTONIO PRADAS)

La merma en visibilidad institucional, se ha compensado con dos áreas que han sido santo y seña de Compromís durante el pasado mandato: Educación y Cultura. El PSPV le daba a a elegir entre una de las dos carteras, pero finalmente y tras un intenso tira y afloja, ha cedido ambas a la coalición.

Además de estas concejalías, Compromís se estrenará en la Gestión Integral de Residuos que aglutina la limpieza viaria, recogida de basuras, recogida selectiva, ecoparque y salubridad; y retomará igualdad, feminismo y LGTBI, participación ciudadana, transparencia y buen gobierno, memoria histórica y atención a la ciudadanía.

Por su parte, la confluencia, con solo dos concejales, ha encontrado menos escollos en la negociación y, de hecho, ha conseguido arrancarle al PSPV alguna competencia más de las previstas inicialmente. Las áreas de gobierno pasarán de cuatro a cinco, y la de nueva creación será Sostenibilidad y Lucha contra el Cambio Climático. En este departamento, Fernando Navarro asumirá Transición Ecológica, que aglutina agricultura, contaminación acústica y ambiental, y ciclo integral del agua. Además, ha conseguido colarse en el área socialista de Urbanismo asumiendo Nuevo Modelo Energético, que controla la contratación del suministro eléctrico, entre otras cuestiones.

La concejalía de Vivienda, que antes ostentaba Compromís, es otras de las responsabilidades de gobierno que asumirá la confluencia, tal y como ya se planteaba al inicio de las negociaciones.

Los socialistas, por su parte, retienen áreas de peso, como Urbanismo, Movilidad Sostenible y Seguridad Ciudadana, y se reservan también Deportes, una competencia con visibilidad pública que estaba en manos de Compromís. En cuanto a las nueve tenencias de alcaldía, seis serán para el PSPV, dos para Compromís y una para la confluencia.

Miembros de las tres comisiones negociadoras, minutos antes de anunciar el acuerdo. (Foto: ANTONIO PRADAS)

"Espacios de consenso", pero no un Pacte del Grau II

"Estamos todos bastante satisfechos", afirmaba el socialista Rafa Simó tras sellarse el acuerdo. Ahora está por ver cómo se articula el nuevo gobierno a tres, donde el PSPV ocupa una mayoría amplia que le permitirá más autonomía de movimientos de la que tuvo en el pasado mandato. El equilibrio de fuerzas era más igualado en el Pacte del Grau, con siete concejales socialistas frente a los cuatro de Compromís, que a menudo hacían pinza con Castelló en Moviment.

Las tensiones entre los socios del gobierno anterior han sido evidentes, llegando a causar importantes brechas a raíz de asuntos como el fichaje del jefe de la Oficina Económica, Juan Ángel Lafuente, o el cese de funciones de la exvicealcaldesa Ali Brancal.

Con un PSPV reforzado tras las elecciones municipales a costa de la merma en Compromís y la confluencia, el timón del gobierno queda ahora en manos de los socialistas. Eso sí, según apunta Simó, el Ejecutivo local creará "espacios de cooperación política" y "de consenso". El reto será manejar la convivencia de las tres fuerzas en el seno de gobierno y evitar las fricciones que han causado desgaste en el pasado mandato.

Aunque no ha bajado al detalle, el portavoz de la confluencia, Fernando Navarro, señala que el diseño del gobierno "garantizará la cooperación y la coordinación institucional para que las tres fuerzas trabajen como una sola en avanzar en los grandes objetivos fijados para los próximos cuatro años".

En cualquier caso, al acuerdo de gobierno cuya firma se estampará oficialmente la próxima semana, no es un Pacte del Grau II. Así lo admitía, la concejala de Compromís y miembro de la comisión negociadora, Verònica Ruiz, a preguntas de los periodistas. "Digamos que tenemos un acuerdo de gobierno de fuerzas progresistas en la ciudad de Castelló", apostillaba Simó.

El pacto permitirá que este sábado Amparo Marco sea investida alcaldesa con el apoyo de los 15 concejales que suman PSPV, Compromís y Unides Podem-CSeM-EUPV. Es decir, por mayoría absoluta.

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