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varios proyectos de la esfera valenciana

Pódcasts literarios: hacer del libro, conversación

1/02/2023 - 

VALÈNCIA. El escritor pensador Nuccio Ordine en Los hombres no son islas realiza una defensa de aquello que difícilmente reporta provecho económico: la lectura. Y dentro de ella, explica cómo esta nos hace conscientes de la Otredad. Todo aquello que no soy yo, es otro. Pero también, “toda porción simple de un continente, es aquel continente”. Es decir, que la humanidad está indisolublemente ligada entre sí. Ordine al mostrar la dimensión social de los libros —los clásicos, en concreto—, capta un rumor que los pódcasts de literatura, en especial los conversacionales, también tienen: convertir la lectura en intercambio oral.

La plaza de las Letras, con Aitor Pilán, Mamen Monsoriu, Javier Alandes y Clara Felis es el programa de Plaza Podcast dedicado íntegramente a la literatura. Felip Bens y Josep V. Miralles realizan un paseo por los productos culturales más cercanos a nuestra historia local y regional bajo el paraguas de Ferits de Lletra. En A Golpe de Micro, Ana Camarena, creadora del proyecto de Quemar después de, mantuvo una sección de literatura en la que repasaba novedades editoriales y que llevaba al audio el contenido que creaba en redes sociales. “Lo empecé hará cosa de dos años. Quería recomendar libros que me gustaran, también películas y series. Crear una cuenta de Instagram me pareció la mejor manera de hacerlo. La mantuve en marcha alrededor de un año, hasta que me harté de todo lo que conlleva gestionar este tipo de proyectos. Instagram te convierte en una esclava del algoritmo. Si quieres llegar a alguien, tienes que publicar sin parar. Para poder generar contenido a ese ritmo, tenía que leer todo el tiempo, siempre novedades, hasta el punto que perdió la gracia: me veía rechazando libros largos, porque cuesta demasiado acabarlos, o ‘escaneando’ novelas como si estuviera hojeando el HOLA”. Actualmente Ana organiza y dirige Club Hexagonal en la librería Bangarang, un club que va más allá de la lectura e incluye contenido audiovisual. 

Para Camarena, “hay una burbuja de los podcasts en general. Empezar un podcast es barato y parece fácil. Pero hacerlo bien es complicado. Hay que montar un buen guion, tener unos conocimientos básicos de locución y edición... Y, sobre todo, tienes que tener ese ‘algo’ que engancha al que escucha. ¡Y no sé si eso se puede aprender! Pero no seré yo quien se queje. Todo lo que sea hablar de literatura, o de cultura en general, me parece estupendo”.

Nuevas voces en la esfera pódcast valenciana

Uno de los pódcast literarios más jóvenes en la escena local es ESPAI Girls, formado por Ana, Iris y Carme. “Ana es periodista y las otras dos somos filólogas. Al final, las tres hemos acabado en el camino de profesoras de instituto, por suerte o por desgracia. Nos conocimos en la universidad pero nuestros lazos se estrecharon fuera de ella. En el verano de 2021, Iris y Carme tuvieron la brillante idea de montar un club de lectura para volver al redil lector después de un arduo año de oposiciones. Contactamos con Ana porque sabíamos que le iba a flipar la propuesta y montamos el grupo. El salto de club de lectura a pódcast fue una idea de bomberas que de pronto nos pareció superfactible. Convertirlo en pódcast es lo que ha marcado un ritmo más exigente de curro y dedicación; al final hemos tenido que comprometernos mucho para que todo esto vea la luz y salga adelante. De hecho, empezamos siendo cinco pero al final el grupo se consolidó en tres, y así ya podemos usar el branding de las Supernenas, que nos viene al pelo”.

Ana Camarena

¿Puede haber una burbuja de pódcast literarios / conversacionales? “No creemos que los contenidos se solapen; al final cada uno tiene su seña de identidad. Por suerte podemos elegir qué escuchar y no tenemos que tragarnos una programación de radio que no nos interesa. Al final, ‘pódcast’ solamente es un formato y a nosotras nos sirve para comunicar nuestra visión de los contenidos culturales que nos rodean”.

Proyectos como este están hechos desde la independencia y no cuentan con el respaldo de una plataforma como Podium Podcast, Podimo o Spotify. Es decir, que sus autoras no reciben ingresos por el tiempo dedicado con su creación. ¿El amor al arte justifica el trabajo? “En nuestro caso no lo montamos como un proyecto profesional sino como algo que nos apetecía mucho hacer en nuestro tiempo libre. De hecho, ESPAI Girls es nuestro remanso de paz, nos quita todas las penas. Ahora que está funcionando, pensamos que si en un futuro llega ese rédito será bienvenido, pero no le encontramos mucha cabida a esa frustración, porque si lo viéramos de esa forma no lo sacaríamos adelante. Siempre hemos tenido claro que ESPAI Girls es para nosotras antes que para el resto del mundo, y a partir de ahí nuestros brazos están abiertos a quien quiera acompañarnos”.

El pódcast como espacio de reivindicación lingüística

Gent Ràndom es el proyecto de Empar Puerto, Lourdes Frasquet y Quim Ruiz, tres amigos unidos por la vida estudiantil en general y Benimaclet en particular. Se definen como un programa literario y vital que refleja muchas de las cuestiones que afectan a las generaciones millenial y centennial —o con más precisión, la microgeneración zillenial—. 

“Començàrem la primavera de 2021, portem tres temporades i una trentena d’episodis. Trobàvem un buit de divulgació cultural i literària en el panorama comunicatiu valencià fet en la nostra llengua. A Catalunya hi havia programes o comunicadores que començaven a parlar de llibres d’una manera diferent i volíem fer una cosa semblant però al País Valencià. Es diu en to de broma que ara tothom té un podcast, però no tothom el té de literatura o amb una certa preparació. Potser sí que comença a haver-n’hi uns quants de semblants: grup de col·legues que davant d’un micro conten anècdotes o conversen sense més i s’enregistren; en l’extrem oposat també hi són les grans plataformes que estan traient rèdit del format i generen productes conversacionals amb persones que tenen un cert tiró o renom, però en realitat tampoc no hi ha un rerefons gaire interessant o una originalitat. En el panorama lingüístic valencià, a més, pot passar que hi haja moltes creacions que hem d’acceptar de manera complaent i sense crítica simplement perquè estan fetes en valencià. Pareix que el fet d’expressar-nos en una mateixa llengua ens uneix en una estranya confraria a la qual devem lleialtat” 

ESPAI Girls

Como en el caso de ESPAI Girls, Gent Ràndom no monetiza su actividad. En otro libro de Ordine, La utilidad de los inútil, el escritor apunta que “Sólo es realmente hermoso lo que no sirve para nada. Todo lo que es útil es feo, porque es la expresión de alguna necesidad y las necesidades son ruines y desagradables”. Los proyectos mencionados se mueven con ese entusiasmo del que habla Remedios Zafra en sus ensayos. Una dedicación que puede dar lugar al inquietante extractivismo cognitivo propio del capitalismo de plataformas. 

“Tot el procés passa per les nostres mans: preparem tres lectures que giren al voltant de l’eix temàtic del programa, el guionitzem, busquem convidats vinculats al fet literari o cultural, produïm el programa i, per últim, en fem la difusió a xarxes. L’únic que no fem és l’enregistrament, una de les qüestions més importants quant als pòdcasts. Tenim la sort de formar part de Ràdio Godella adscrita a la Xarxa d’Emissores Municipals Valencianes, que ha apostat fermament pel format i la part d’enregistrament i edició depèn de Jordi Coll, el tècnic de la ràdio. Sense un bon equip tècnic és molt difícil professionalitzar un podcast”. 

“D’ací podem extraure una idea important: els pòdcasts valen pasta. És una creació cultural que si s’allunya de la conversa espontània requereix una feina d’elaboració important. Canvia la manera d’escoltar-lo, però un pòdcast al capdavall és un programa de ràdio, una creació periodística. La paradoxa més gran és que no sembla fàcil treure diners d’aquest format, menys si ho fas en una llengua minoritzada. S’hauria de recórrer a formes de micromecenatge, publicitat o patrocini públic. La primera ens sembla que requereix massa esforç pel que pots rebre, la segona et pot comprometre a segons quins interessos i la tercera… pot ser la més adequada pel nostre cas, però depèn de qui mane. La nostra experiència ens diu que desenvolupar projectes culturals en valencià sense ajuda pública i sense ser ric només és possible des de l’entusiasme i amb unes condicions materials garantides”. 

Hay más pódcast, ¿y lectores? 

“En les dades públiques es veu de manera preocupant que la lectura en valencià al País Valencià no arriba ni al 5 % d’una xifra ja minsa de població lectora. Estem segures que bona part d’eixos llibres són lectures escolars obligatòries. O siga, som una capelleta dins d’un món minoritari. Nosaltres parlem de llibres escrits tant en valencià com en castellà, si són traduccions prioritzem les fetes en català; però la situació ens preocupa com a persones implicades en l’ús social de la nostra llengua”, reflexionan desde Gent Ràndom

Gent Ràndom

“Com a docents veim que a les aules, com a la vida, hi ha xiquets molt lectors, però acostumen a ser excepcionals. Preocupa com molts adolescents tenen zero relació amb els llibres i a priori no els desperten cap interès. Les lectures prescriptives, en molts casos de poca qualitat i realitzades ad hoc per a eixa funció, com a pamflets moralistes, no ajuden al foment de la lectura. Unes biblioteques escolars sense els recursos necessaris tampoc no contribueixen a revertir la situació”.

No creemos que haya más lectores, pero tampoco menos. Pensamos que están apareciendo nuevas formas de leer y que muchas pasan por colectivizar la experiencia de la lectura, y eso funciona muy bien. Lo vemos como profesoras en las aulas pero también lo experimentamos desde el pódcast y con la cantidad de proyectos similares que aparecen en redes”, opinan Ana, Iris y Carme. 

Por encima del superávit de pódcasts, deberíamos pensar que todo gesto que fomente la lectura desde la cercanía —algo propio del género conversacional— sirve para romper las rutinas educativas mediocres que dejaron —y dejan— de lado la lectura por no ser parte de los paradigmas dominantes del beneficio. 

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