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entrevista al consultor político

Antonio Sola: "Gobernar al golpe de encuestas es una desgracia para los países"

13/10/2019 - 

ALICANTE. Antonio Sola (1972) es uno de los consultores políticos más reputados del mundo. Es conocido como el creador de presidentes por haber llevado a la victoria a muchos candidatos de países de Latinoamérica y África. Con anterioridad acumuló experiencia en España, bajo los gobiernos de José María Aznar y con la campaña que llevó a Mariano Rajoy a la Moncloa en 2011. Ahora, va a poner en marcha una fundación en España, que se llamará Sentido Común, y con la que pretende conectar con la gente joven. "Creo que en España tenemos muchas grietas (diferencias), muy dolorosas por falta de diálogo, y no las podemos resolver", defiende. Y por ello que cree que la fundación "puede trabajar en ayudar a buscar una solución a las denominadas grietas y procesos de unidad y, sobre todo, en la búsqueda de nuevos líderes políticos jóvenes con el objetivo de buscar los puentes (de diálogo) del siglo XXI". "Hay salir de la situación en la que estamos", es su máxima. Antonio Sola ha incorporado al politólogo ilicitano Miguel Molina Picazo para desarrollar el proyecto. Sola ha concedido esta entrevista a Plaza para hablar de la situación política actual en España y la repetición electoral.

-¿Cómo ve Antonio Sola las elecciones del próximo 10N?

-Las elecciones del 10N vienen a confirmar lo que yo vengo diciendo desde hace tiempo: la política española vive en una trituradora muy severa, que nos está llevando a una italianización o balcanización respecto a la política tal cual la teníamos concebida, como ciclos de 30-40 años. Lo que se está sucediendo ahora es un patrón que se repite. Lo último, lo vivimos con la etapa convulsa tras la muerte de Franco, la transición, el golpe de Estado de 1981, etc. Estamos ante un ciclo, el actual, que tiene que ver mucho con la fragmentación y la debilidad de la política española, sobre todo, cuando se debilitan los partidos nacionales, PP y PSOE, y surgen los nacionalismos en los extremos o partidos de derivados PP o del PSOE, como es Ciudadanos. Todo esto nos lleva a la balcanización de la política española.

-¿Qué va a pasar entonces?    

-Si pensamos que esto es una trituradora, y que va a seguir estando, va a haber algunos trasvases de los partidos, algunas caídas importantes, como la de Cs, aparentemente; una moderación en el PSOE, una apreciación del PP y falta ver cómo se comportan los extremos, tanto en la derecha como en la izquierda, quién capitaliza la debilidad de los partidos nacionales.

"Tenemos al frente de la política líderes del siglo pasado, y no del siglo XXI; son líderes que no acaban de entender lo que nos está pasando"

Pero lo que veo más importante es la extrema debilidad del liderazgo español. Tenemos al frente de la política líderes del siglo pasado, y no del siglo XXI; son líderes que no acaban de entender lo que nos está pasando a los españoles: no hay una conexión con las generaciones de los jóvenes de entre 18 y 25 años; hay una apatía estrepitosa, y grandes bloques de abstención no solo en las elecciones generales, sino en las otras consultas, que son producto de una ausencia total de liderazgo, de proyecto político y de entendimiento del siglo XXI. Esas son las tres razones de la mediocridad de la política española.

-¿Por qué no se conecta con la gente joven?

-Se creen los líderes que por utilizar las redes sociales o subir fotos bonitas a Instagram ya conectan con los jóvenes. Por supuesto que no. Tiene mucho que ver con lo que yo denomino la evolución del cuarto cerebro: se acaba de descubrir un nivel cerebral nuevo en los seres humanos, que los niños de entre 7 y 15 años lo llevan activado. Ese cuarto nivel cerebral es una especie de supraconciencia, que lo ha descubierto una doctora francesa, que se llama Michael Fortune, y un médico mejicano que se llama Ranulfo Romo. Hay generaciones más jóvenes, de 18 y 25 años, que ya votan, y que comprenden el mundo de otra manera, ven la política de otra manera, viven sus relaciones de manera muy diferente, y su comprensión de lo que está pasando es totalmente distinto. Esas generaciones ayudan a formar a los más viejos, a los que no entendemos. Y esa la razón fundamental: los políticos de hoy un día usan un metalenguaje para hablar entre ellos y para ellos, y no conectan con las nuevas generaciones. Esa desconexión está llevando a una apatía y esa apatía a una desimplicación de la política y de la vida social. Y ese desarraigo está llevando a estos jóvenes a anidar en movimientos más extremistas, o sea lo que pasa en Cataluña después de 30 años de la lógica pujolista es tener a generaciones de niños mucho más radicalizados. También está pasando en los extremos de la España de hoy, pasa en Vox y en Más País, o en Podemos.  Los jóvenes, cuando se sienten tan frustrados, se van al extremo porque la socialdemocracia o el liberalismo no satisface a estos sectores. Y eso ya lo vivimos en los ciclos históricos.

"Los jóvenes, cuando se sienten tan frustrados, se van al extremo porque la socialdemocracia o el liberalismo no satisface"

¿Lo lógico que sería? Lo lógico es que los partidos nacionales vuelvan a ocupar el espacio natural que tienen en esta España, pero como los liderazgos son muy mediocres, el de Casado y el de Pedro Sánchez, no sabemos qué va a suceder en los próximos años. Y lo que veo es que vamos a tener trituradora en dos o tres años; y en la próxima década, van a surgir liderazgos de la sociedad civil que se incorporen a la vida política con otro tipo de lectura.

-¿Los liderazgos están condicionados por la necesidad de obtener buenos resultados a corto plazo?

-La política española te permite tres o cuatro derrotas. Aznar llegó a la tercera; y Rajoy necesitó 8 años… El sistema español, la Monarquía parlamentaria, te da para aguantar. Las maquinarias partidistas son trituradoras enormes, también de liderazgos, buscan la mediocridad, buscan la media y a veces la media no es buena. Casado, Sánchez o incluso Rivera se pueden permitir otra derrota. Rivera, con 22 o 24 diputados, puede aguantar otras generales, aunque se le va agotando el crédito. Tiene sus ciclos de años, no puedes estar eternamente. Pero insisto, la clave para mi es no el entendimiento de lo que nos está pasando como sociedad, el liderazgo mediocre y el desenchufe de las nuevas generaciones.

"LOS POLÍTICOS Van a tener que pactar porque estamos hartos de que los políticos hablen entre ellos y no nos hagan caso"

-¿La clave del 10N va a ser el desbloqueo del futuro  Gobierno? Después del fracaso, ahora todos quieren facilitar…

-Cuando gobiernas a golpe de encuestas, pasa lo que estás viendo ahora. La población española está cansada y quiere pactos,…y ahora todos los partidos piensan, con ausencia de liderazgo total,  que tienen que pactar porque si no sus votantes cautivos les castigan. Gobernar al golpe de encuestas es una desgracia para los países. Un gobernante tiene que ser líder, y tener un proyecto, y vender a la sociedad española un proyecto: decir, contar y hacer que a veces nos duelen pero que tienen que ver con el liderazgo de llevar a la sociedad a algún lugar. ¿Por qué no pactaron en la anterior?  Porque los políticos se pensaban que se la podían librar, y como les empieza a costar, ahora todos los ofrecen, el pacto. El ejemplo más estrepitoso es el de Rivera lanzando un órdago al final de que se agotara el plazo para intentar salvar su pellejo con Sánchez, que, después de lo que ha hecho con Podemos, también está dispuesto. Es de una doble moral impresionante. Los españoles que no son tontos lo van a ver con mucha atención. Van a tener que pactar porque estamos hartos de que los políticos hablen entre ellos y no nos hagan caso.

-¿Cómo valoras el efecto Errejón? ¿qué impacto le das en número de escaños?

-Si vas a la encuesta de Metroscopia o la de GAD3, más allá de explosión de la novedad, se acomodan las cosas y terminan teniendo resultados moderados. Lo de Errejón es una oferta elástica: salió, tuvo un buen momento y vamos a ver si aguanta para el 10N y todo lo que viene después. Errejón ya está sufriendo algunas salidas propias de la convulsión de la política; no va a estar ajeno al problema que le causó al propio Pablo Iglesias. Eso forma parte de la política española. Se va acomodar en una posición no tan deslumbrante como todos piensan.

"Lo de Errejón es una oferta elástica: salió, tuvo un buen momento y vamos a ver si aguanta para el 10N"

-¿La sentencia del procés puede tener impacto?

 -Sobre todo, en Cataluña. Puede tener una cierta implicación. Pero creo que esta balcanización no va a tener movimientos fuertes: no veo a nadie ganando con mayoría absoluta y vamos a repetir el patrón de los últimos dos/cuatros años. Incluyendo la discusión de Cataluña, la aplicación del 155, etc. Es la dinámica perversa en la que estamos encerrados.

-¿Y la economía? El PP intenta meter el debate económico…

-Eso es lógico. La economía es el puntal fundamental de las victorias del PP. Cuando la economía va mal, el PP crece; cuando va bien, el socialismo  es una política mucho más de Estado. Ha sido así a lo largo de los siglos. A Casado no le está alcanzando el pulmón, y por tanto, no sé si la economía está lo suficiente mal para que pueda haber un sorpasso del PP al PSOE. Estamos lejos de verlo. El PP va a meter el debate económico porque le conviene. Es un tema ganador para ellos.

"La política española es básica" cuando los del centro no logran capitalizar el raider electoral, los extremos tienen cuotas de mercado suficiente"

-¿Los extremos, el independentismo, Vox y Podemos, se van a quedar?

-Van a tener protagonismo porque forman parte de esta trituradora que todavía está en marcha. Y ante la falta de liderazgos fuertes, los extremos siempre tienen protagonismo. Y tienen que ver mucho con el cansancio y el hastío de los españoles. La caída de Cs puede ser tan espectacular que la rentabiliza no solo el PP, sino también Vox. A Albert Rivera le fue bien en las elecciones cuando el procés catalán estaba en lo más álgido. Él decidió que su figura estuviera asociada a un procés como el catalán. Como eso es hoy un proceso cansado y cansino entre los españoles, Albert se deshincha. Si el tema ganador va a ser la economía, el PP se va apreciar en diputados. La política española es bastante básica y por eso la trituradora funciona así: cuando los del centro no logran capitalizar el raider electoral, los extremos tienen cuotas de mercado suficiente para sobrevivir. Por ejemplo, la izquierda va a tener un Podemos y un Más País con una cuota suficiente para negociar un gobierno, insuficiente, pero con cuota. Son minorías que consolidan las mayorías. En la derecha va a pasar lo mismo: un Ciudadanos muy diluido y un Vox más fortalecido.

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