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opinión

Mercosur nunca ha sido un ejemplo de integración económica, comercial y política

El consultor valenciano analiza el llamado Mercado Común del Sur (Mercosur), formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y su histórico acuerdo con la Unión Europea

18/07/2019 - 

VALÈNCIA. Después de más de 20 años de negociaciones, a finales del pasado mes junio, la Unión Europea (UE) y Mercosur -alianza formada por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay-, llegaron a un acuerdo para impulsar las relaciones entre las dos áreas económicas. No será solo una gran rebaja arancelaria que terminará con las tasas e impuestos a la mayoría de bienes que exporta la UE , de manera paulatina en los próximo 10 años , también supondrá la entrada de todos estos mismos bienes y servicios a los países comunitarios y más adelante se deberían integrar regulaciones para que la integración tenga mayor igualdad. De cualquier manera, y sin desmerecer el esfuerzo de ambas partes en formalizar este acuerdo, ningún pacto es perfecto y estos acuerdos -especialmente los comerciales-, tienen geometrías complejas donde los equilibrios serán difíciles de balancear.

Veo con buenos ojos el estrechar relaciones con Latinoamérica porque creo que es fundamental para la UE buscar lazos con el mundo occidental como única estrategia de mantener un equilibrio competitivo con Asia. Sin embargo, Latinoamérica debe trabajar primero de todo en su propia estructura regional. Una estructura completamente debilitada por su compleja geografía, por su debilidad institucional y en muchos casos por sus incipientes democracias .

Por su parte, Mercosur nunca ha sido un ejemplo de integración ni en lo económico, ni en lo comercial, ni mucho menos en lo político.

  • Nunca consiguió la adhesión de la otra economía importante de la región como es Chile y, en general, nunca se trabajó hacia adentro para integrar otros países o regiones.
  • No se crearon instituciones sólidas que cohesionaran el tratado y lo hicieran crecer.
  • Argentina y Brasil siempre impusieron sus criterios aislacionistas y no integradores.

Hasta hace poco Francia, Irlanda e incluso España siempre se mostraron recelosas de llegar a este acuerdo con la Alianza Latina, especialmente por lo que supondrá para la agricultura y sectores primarios. Nuestro país ve en peligro sus exportaciones intracomunitarias, teniendo que competir sin aranceles especialmente con productos de Brasil y Argentina. Sin embargo, muchos productos industriales y sectores como el automóvil -con un arancel del 35%- celebran la caída de barreras comerciales en una región de más de 260 millones de habitantes.  


Pero, ¿por qué ahora? Sin duda, la política comercial de la Administración Trump y su presumible bloqueo a la OMC -junto con los posicionamientos comerciales de China y Rusia- están acelerando la toma de decisiones de la UE para establecer lazos con otras economías, con el fin de equilibrar la más que posible caída de exportaciones a USA y otras economías. Desde el anuncio del Brexit, la UE ha ampliado su zona de libre comercio a mas de 500 millones de personas; Canadá o Japón los más relevantes hasta la fecha.

Quizás este acuerdo puede tener algunos aspectos que lo hacen distinto, especialmente desde un punto de vista geopolítico, ya que se trata de un acuerdo entre bloques y con una evidente complementariedad. Por parte sudamericana es mucho más fuerte en productos primarios, mientras que por el bando de la UE en bienes y servicios de valor añadido. La balanza comercial entre bloques es de 3.000 millones de dólares favorable a Mercosur. Sin embargo, no puedo ser muy optimista sobre el futuro de este acuerdo por ninguna de las dos partes.

  • Por la parte europea, el texto es todavía muy ambiguo y queda la tramitación y trasposición de cada país antes de su entrada en vigor previa ratificación del Parlamento Europeo. Lo que en el mejor de los casos no lo veo antes del primer trimestre del 2021. Veremos si los lobbies 'agroganaderos' y los cambios políticos del próximo año permiten su ratificación definitiva.
  • Por la parte americana, veo una asociación muy débil. Mercosur es solo una parte de América Latina con dos de las economías más importantes como son Brasil y Argentina, pero también dos de los países históricamente más complejos y políticamente volátiles de la región. Sin ir mas lejos, Brasil firmó hace poco un acuerdo comercial con Estados Unidos para exonerarle de arancel a 750.000 toneladas de trigo al año Ello ha abierto una guerra con su principal proveedor de este cereal que es su vecina y socia Argentina. Con estos mimbres no será fácil la operativa comercial entre regiones.


Mercosur vs. Alianza del Pacífico

Mercosur nació en 1991 durante los procesos de liberalización comercial de los países miembros y no ha sido capaz de integrar a las otras economías de la región. Por ello en 2011 surge la otra zona de libre comercio de Latinoamérica, la Alianza del Pacífico, que incluye a Chile, Colombia, México y Perú. Esta Alianza supone el 52% del trafico comercial de toda América Latina y Caribe. Actualmente mucho más solida a todos los niveles.

Por supuesto que ningún pacto es perfecto pero si como en este caso -desde un punto de vista estratégico- es débil y parcial, no avanzaremos. Si la UE quiere realmente establecer una alianza potente, sólida, de bloque y que nos posicione geopolíticamente frente a Estados Unidos y Asia debe entender la realidad latina, sus relaciones internas, su historia y su cultura, y no buscar réditos políticos coyunturales.

Ignacio González Ochoa es socio director de AVD Consultores


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