CASTELLÓ. La estrategia desplegada por la Generalitat Valenciana desde finales de 2025 para evitar la expansión del virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (Potexvirus citriflavivenae o CYVCV) mantiene bajo control el avance de esta enfermedad, que no tiene tratamiento curativo y que obliga al arranque de los ejemplares infectados. El pasado mes de abril, la Conselleria de Agricultura declaró oficialmente la presencia en territorio valenciano de este virus, cuyo impacto es especialmente dañino en los cultivos de limón, puesto que naranjos y mandarinos no presentan síntomas, aunque pueden actuar como hospedantes. Tras varios meses de prospecciones, controles y restricciones fitosanitarias, la evolución de la enfermedad confirma que los positivos continúan concentrándose en las comarcas alicantinas del Baix Vinalopó y la Vega Baja, mientras que la incidencia no ha ido a más en la provincia de Castellón, donde durante los primeros meses del año se detectaron los primeros casos en municipios del Baix Maestrat (Sant Jordi, Vinaròs y Benicarló).
Es la principal conclusión del balance realizado por la Conselleria de Agricultura, que sostiene que ha actuado "desde el primer momento con responsabilidad, transparencia y anticipación" ante la aparición de este virus emergente, manteniendo una coordinación permanente tanto con el Ministerio de Agricultura como con el resto de comunidades autónomas. Mientras la enfermedad ha dado el salto a otros territorios como la Región de Murcia, y esta misma semana también se confirmaban los primeros positivos en la provincia andaluza de Almería, en la Comunitat, el departamento que dirige Miguel Barrachina defiende su estrategia de control y prevención frente a un virus que está presente en territorio europeo desde 2024 pero que no está regulado por la UE.
La Generalitat recuerda que ya en diciembre de 2025, cuando surgieron las primeras sospechas de la presencia del virus en Cataluña, participó en las primeras reuniones de coordinación. Desde entonces se han celebrado encuentros periódicos para hacer un seguimiento de la evolución de la enfermedad y coordinar las actuaciones, el último de ellos esta misma semana.
En paralelo, la Conselleria ha mantenido una comunicación constante con el sector citrícola. Tras los primeros resultados obtenidos en las prospecciones realizadas en la Comunitat Valenciana, a principios de febrero convocó una primera reunión informativa con organizaciones agrarias, viveristas y representantes del sector para explicar la situación y las medidas previstas. Posteriormente se han celebrado nuevos encuentros de carácter general y específico, entre ellos los desarrollados en Elx y Vinaròs, además de reuniones técnicas periódicas para analizar la evolución de los muestreos. A ello se suman las jornadas formativas y las notas técnicas elaboradas por el Servicio de Sanidad Vegetal y el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA).
Medidas adaptadas a la realidad citrícola valenciana
La Conselleria subraya que las actuaciones se han diseñado teniendo en cuenta las características productivas de la Comunitat Valenciana, que concentra una parte muy importante de la producción nacional tanto de planta de vivero como de limón, especialmente en determinadas zonas de Alicante y Castellón.
Aplicando el principio de precaución, el pasado abril publicó la resolución por la que declaró oficialmente la presencia del virus en la Comunitat Valenciana y estableció medidas urgentes de erradicación y control, adelantándose a otras comunidades autónomas, tal y como insisten desde el departamento autonómico.
Estas medidas se han dirigido principalmente a proteger las zonas de mayor producción de limón de la Vega Baja y el Baix Vinalopó mediante tratamientos obligatorios contra los insectos vectores, la eliminación de las plantaciones afectadas y un estricto control del material vegetal comercializado por los viveros para impedir la dispersión del virus. Además, la Generalitat mantiene el compromiso de indemnizar tanto a los agricultores como a los viveristas afectados por las medidas obligatorias de erradicación. El propio conseller anunció el pasado mes de mayo que la Generalitat tiene previsto destinar "hasta medio millón de euros" para compensar a los agricultores que tengan que arrancar sus cultivos por infección de la clorosis nervial amarilla.
Los nuevos positivos siguen concentrados en Alicante
El balance de los controles refleja que hasta la fecha se han realizado 325 inspecciones con toma de muestras en nuevas plantaciones, detectándose 34 explotaciones positivas, que suman alrededor de 89 hectáreas y unos 38.000 plantones.
Todas estas explotaciones se localizan en las comarcas del Baix Vinalopó y la Vega Baja, principal área productora de limón de la Comunitat Valenciana. Del total, 25 corresponden a limonero, cinco a naranjo, dos a clementino, una a lima y una a pomelo.
Estos resultados contrastan con la situación detectada durante los primeros meses del año, cuando las prospecciones confirmaron positivos también en la provincia de Castellón. Sin embargo, la evolución de los controles muestra que la enfermedad no ha ampliado su incidencia en este territorio, donde la vigilancia continúa activa para evitar nuevos focos.
Control total del material de vivero
Otra de las líneas prioritarias de actuación ha sido el control del material vegetal destinado a la comercialización. Según la Conselleria, durante 2026 se han analizado todos los lotes previstos para su venta, autorizándose únicamente aquellos en los que no se ha detectado la presencia del virus.
Paralelamente, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) ha continuado desarrollando trabajos de investigación para mejorar los métodos de detección tanto en laboratorio como en campo y vivero, profundizar en el conocimiento de la epidemiología de la enfermedad y avanzar en la obtención de material vegetal de limonero con mayor tolerancia o resistencia al CYVCV.
Asimismo, entre abril y junio el instituto ha completado un nuevo análisis del banco de germoplasma de cítricos, examinando las 787 plantas madre iniciales. Tras obtener resultados satisfactorios en la totalidad de los muestreos, la Generalitat prevé levantar las medidas cautelares de inmovilización que afectaban a este material vegetal.
La Conselleria concluye que el dispositivo de vigilancia seguirá activo y que las medidas de control se revisarán de forma continua en función de la evolución de la enfermedad y de los resultados que se obtengan tanto en las plantaciones como en los viveros.
El virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV) es un patógeno del género Potexvirus que provoca síntomas característicos en las hojas, como amarilleamiento intenso de las nervaduras, deformaciones y necrosis, y afecta especialmente a limoneros, donde puede reducir la producción y la calidad del fruto, mientras que naranjos y mandarinos pueden actuar como reservorios sin presentar daños visibles.
No existe tratamiento curativo, y el virus se transmite por injertos, herramientas de poda y vectores como pulgones y mosca blanca, lo que facilita su rápida propagación.
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