CASTELLÓ. El Parlamento Europeo ha dado un paso más para avanzar hacia la aplicación del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y los países de Mercosur. Aunque por el momento el acuerdo comercial no puede entrar en vigor porque el propio Parlamento aprobó elevar al Tribunal de Justicia de la UE una consulta sobre la compatibilidad de este tratado con los tratados comunitarios, la asamblea ha dado luz verde a un nuevo reglamento que incorpora cláusulas de salvaguarda a fin de proteger a los agricultores europeos. Una normativa, aprobada por amplia mayoría en el pleno, que permitirá suspender temporalmente las preferencias arancelarias a las importaciones agrícolas procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay —países de Mercosur— cuando se detecte un daño grave al sector productor europeo, pero que ya ha recibido las primeras críticas desde el sector. En la Comunitat, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha advertido que estas medidas son "insuficientes" y "un parche".
El mecanismo establece que la Comisión Europea deberá abrir una investigación si las importaciones de productos considerados sensibles —como carne de ave, vacuno, huevos, cítricos o azúcar— aumentan un 5% sobre la media de los tres últimos años y, además, los precios de entrada se sitúan al menos un 5% por debajo de los precios comunitarios. Estados miembros, organizaciones sectoriales o representantes de la industria podrán solicitar formalmente estas investigaciones, mientras que Bruselas estará obligada a remitir informes semestrales al Parlamento Europeo sobre el impacto de dichas importaciones.
El ponente del expediente, el eurodiputado español Gabriel Mato (PPE), defendió que las salvaguardias refuerzan la vigilancia del mercado y permiten actuar con mayor rapidez ante perturbaciones en productos sensibles, aportando estabilidad y previsibilidad a los agricultores europeos sin alterar el equilibrio general del acuerdo.
Sin embargo, estas medidas no han convencido al sector agrario. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) considera las cláusulas “claramente insuficientes” y reitera su rechazo al acuerdo UE-Mercosur en los términos actuales. Su presidente, Cristóbal Aguado, sostiene que la única protección real pasa por garantizar la reciprocidad, de modo que las importaciones de terceros países cumplan los mismos estándares productivos, fitosanitarios y ambientales que se exigen en la Unión Europea, así como por asegurar una verdadera complementariedad con la producción europea.
La organización agraria critica además que las salvaguardias actúan como un “parche” para acelerar la aplicación provisional del tratado sin esperar al dictamen del Tribunal de Justicia de la UE sobre su compatibilidad con los tratados comunitarios. AVA-ASAJA advierte de que los mecanismos son ambiguos, lentos y burocráticos, y duda de su eficacia real ante aumentos súbitos de importaciones en sectores especialmente sensibles para la Comunitat Valenciana, como la ganadería, la apicultura, el arroz o los cítricos.
Aunque reconoce el papel del Parlamento Europeo en el intento de reconducir la crisis del sector primario, la organización carga contra la Comisión Europea por impulsar acuerdos comerciales que, a su juicio, generan competencia desleal y contribuyen al abandono de explotaciones agrícolas y ganaderas en la UE.
________
BOLETÍN PLAZA AGRO.
La actualidad del sector agroalimentario de Castellón, enviada directamente a tu correo para no depender de redes ni buscadores. Suscríbete gratis al boletín aquí.