VALÈNCIA. El ministro de Hacienda, Arcadi España, tiene ante sí diversos retos en la recta final del presente año. Tal y como ha informado este diario, en los próximos meses debe conseguir los apoyos parlamentarios suficientes para sacar adelante la quita de la deuda, la reforma del sistema de financiación autonómica y, esto es probablemente lo más importante para el escenario político nacional, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
Al largo de esta legislatura, uno de los principales talones de Aquiles de Pedro Sánchez ha sido, precisamente, la incapacidad de encontrar el suficiente respaldo parlamentario para aprobar unas cuentas, lo que se ha traducido en su no presentación año tras año. Esto ha provocado que, a día de hoy, el Gobierno de España siga funcionando con los últimos presupuestos aprobados (los de 2023) en estado de prórroga.
Una situación que, además de no ajustarse a la Constitución, que obliga al menos a presentarlas, ha conllevado la propia incomodidad de funcionar con unas cuentas prorrogadas desde el citado ejercicio, con el consiguiente perjuicio a las provincias menos agraciadas.
Es el caso de Alicante, que en las cuentas de 2023 no salió, precisamente, bien parada. Tal y como denunciaron en su día el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca) y la Cámara de Comercio de Alicante, aquellos presupuestos -que son los que se encuentran prorrogados y, por tanto, vigentes-, destinaban poco más de 84 euros per cápita a la provincia, situándola la cola de toda España en ese apartado —200 euros por debajo de la media—, y en un discreto puesto 31 en lo que se refería a la inversión total recibida con 161 millones de euros.

- Tabla de inversiones en los presupuestos de 2023. Fuente: CÁMARA DE ALICANTE
Esta circunstancia, conocida a pocos meses de las elecciones autonómicas de 2023, causó un fuerte malestar en la sociedad civil alicantina, especialmente en el ámbito empresarial, y también tuvo sus consecuencias políticas. El entonces presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que se había centrado con intensidad en la provincia de Alicante consciente de su importancia y peso electoral, vio cómo este reparto establecido con los PGE deterioraba notablemente su relato.
Ahora, tres años después, el Gobierno ha decidido que sí va a presentar presupuestos y, el encargado de su diseño no es otro que el ministro valenciano Arcadi España. Así, fuentes del Ejecutivo central consultadas por este diario señalaron que el plan del dirigente socialista se encamina a dar un 'empujón' en las inversiones a la provincia alicantina, consciente del malestar allí acaecido que el mismo sufrió de forma colateral como conseller de Hacienda.
Otro detalle que ilustra el interés del ministro España en la provincia fue su reciente reunión de trabajo en Alicante con la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE). Un encuentro en el que encontró apoyo para su reforma del sistema de financiación, que de aprobarse supondrá 3.669 millones de euros más al año para la Comunitat Valenciana. "El que va davant, va davant. Hay que tomarlo como un punto de partida para a partir de ahí, ir a más", comentó el presidente de AVE, Vicente Boluda, para instar a la negociación y aceptación del modelo presentado por el Gobierno de España.