VALÈNCIA. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, tiene una prioridad para el presente curso político: la aprobación de los Presupuestos de 2026. Sacar adelante las cuentas resulta fundamental para el jefe del Consell, tanto desde un punto de vista de ofrecer una imagen de estabilidad como por la mayor facilidad para gestionar cuando existen unos presupuestos en vigor y no unos prorrogados.
El actor fundamental para esta misión es Vox. El partido de Abascal posee los votos necesarios para que la formación popular disponga de los apoyos suficientes en Les Corts para aprobar los citados presupuestos, de la misma manera que ya ocurrió el pasado diciembre con la investidura del propio jefe del Consell. Así el acuerdo se alcanzó días atrás, lo que facilitó el anuncio por parte del Consell de las nuevas cuentas, por lo que todo parecía encarrilado para el Ejecutivo liderado por Pérez Llorca.
No obstante, en el empeño de llegar a un pacto para los presupuestos, se descuidaron los plazos para el proyecto que, políticamente, tiene la misma o mayor importancia en ocasiones: la Ley de Medidas Fiscales, denominada popularmente Ley de Acompañamiento, una suerte iniciativa ómnibus de que permite agregar todo tipo de modificaciones legislativas y donde Vox pretende introducir distintas medidas donde dejar su sello político en la gestión del Gobierno valenciano.
Sin embargo, y a diferencia de lo que marca la tradición de una aprobación simultánea de ambos proyectos, en esta ocasión el retardo que se ha producido en los pasos de la Ley de Acompañamiento apunta a mandar esta iniciativa a septiembre, lo que ha causado malestar en Vox, puesto que no quiere dar sus votos para los presupuestos de Pérez Llorca sin haber cerrado con éxito la negociación de enmiendas de Acompañamiento.
En esta línea, el portavoz de Vox, José María Llanos, lamentó este martes la situación de "excepcionalidad" al estar tramitándose los presupuestos sino que haya llegado la Ley de Acompañamiento y, al ser preguntado por si tenía esperanzas de que se aprobara antes del fin del periodo de sesiones el 24 de julio, el diputado dejó un mensaje al respecto que no dejaba demasiado lugar a la imaginación: "Los periodos parlamentarios se pueden modificar, no sé los plazos, pero depende del Consell".
De esta manera, la formación que lidera Abascal ha comenzado a redoblar su presión sobre el presidente de la Generalitat para que la Ley de Acompañamiento ve la luz antes de agosto, al igual que el proyecto de presupuestos.
En la otra orilla, la formación popular de momento prefiere no mojarse aunque defiende que los calendarios parlamentarios son "flexibles", según subrayó su portavoz del PP en Les Corts, Nando Pastor, quien consideró que sería "temerario" dar fechas concretas para Acompañamiento.
Así, tras el acuerdo inicial alcanzado para los presupuestos, en las próximas semanas PP y Vox se van a someter a otra prueba de confianza en lo que se refiere a las diferentes fases en este proceso. Los populares parecen preferir sacar adelante las cuentas y, posteriormente, en septiembre, aprobar Acompañamiento: sin embargo, la formación que lidera Abascal rechaza ese calendario y quiere que la negociación y aprobación de ambos proyectos legislativos se debatan, enmienden y apruebe en julio. La cuestión es hasta qué punto estará Vox dispuesto a apretar para salirse con la suya.

- Calendario aprobado para la tramitación de los presupuestos. Foto: VP
El 17 de junio tendrá lugar el pleno de debate de totalidad y el 29 de junio se cerrará el plazo para la presentación de enmiendas parciales. La Comisión para el debate del Proyecto de Ley se celebrará entre el 13 y 15 de julio y, finalmente, el dictamen se llevará al pleno el 21 y 22 de julio, cuando, si nada se tuerce por el camino, se producirá la aprobación.