CASTELLÓ. El Castellón ha perdido dos puntos en la recta final frente a la Cultural Leonesa con un controvertido penalti indicado por el árbitro Alejandro Morilla por una inexistente falta de Fadel dentro del área que los visitantes transformaron en el definitivo 1-1. Este resultado impide a los albinegros volver a la senda de las victorias tras cuatro encuentros consecutivos sin triunfo.
Lo cierto es que, además de la espantosa actuación arbitral, determinante en el resultado final, el equipo de la Plana estuvo muy flojo, sobre todo en el primer tiempo, en el que pudo llevarse un resultado muy adverso con sus indecisiones defensivas. Esta inseguridad se mantuvo en la reanudación, aunque la pegada de Camara y un par de ocasiones claras de los albinegros para ampliar la renta parecieron cambiar la tendencia.
Pablo Hernández sorprendió en su regreso al banquillo tras sanción con un once en el que Gerenabarrena fue el encargado de suplir la baja de Mellot en el lateral derecho. En esa línea defensiva también fue novedad Salva Ruiz, que acompañó a Alberto en la dupla de centrales. En ataque, Jakobsen jugó en banda derecha, mientras que en el otro costado estuvo Pablo Santiago.
El equipo orellut salió bien al partido con su habitual juego de posesión ante una Cultural muy encerrada y pendiente de las opciones que pudiera generar a la contra. El Castellón tuvo varias aproximaciones en los minutos iniciales ante una zaga visitante que sufría para contener a los albinegros, como demuestran las dos tarjetas amarillas que vieron en el primer cuarto de hora.
Pero los castellonenses estuvieron muy espesos en la creación y sus llegadas no fueron peligrosas. Según pasaban los minutos, fueron los leoneses los que hicieron valer su patrón de juego, especialmente en el cuarto de hora final de la primera parte, en el que Homam dispuso de cuatro ocasiones claras para el equipo de Rubén de la Barrera.
El jugador catarí chocó con su falta de definición y con dos paradones de Matthys. La primera intervención del belga, en el minuto 30, frustró un buen desmarque del jugador visitante, mientras que la segunda, al filo del descanso, abortó la ocasión más clamorosa de los culturalistas.
Consciente Pablo Hernández de que el once inicial que diseñó no funcionaba, llegaron los cambios en el intermedio con la entrada de Fadel en el lateral derecho y de Suero en la creación.
La pegada de Camara
Las modificaciones surtieron efecto con un tanto de cabeza de Camara a centro de Suero, en la primera llegada clara de los albinegros en todo el partido (47'). Nueve minutos después, Alcázar pudo ampliar la ventaja en un disparo cruzado que se marchó a la izquierda de la portería de Edgar Badia.
El Castellón parecía adquirir cierto orden y algo de estabilidad, pero las indecisiones defensivas volvieron a aparecer en una fase especialmente negativa de la retaguardia albinegra. En uno de esos erorres, Ribeiro se quedó solo ante Matthys, pero el meta belga volvió a ejercer de salvador para los castellonenses a media hora del final.
Diez minutos después, el Castellón pudo sentenciar en un disparo de Suero que se estrelló en el larguero. El equipo albinegro, sin jugar un buen partido, tuvo opciones de cerrar el choque con relativa comodidad, pero su inseguridad atrás ponía en seria duda una victoria que se le acabó escapando en la recta final, y no sin la acostumbrada polémica.
Y es que el árbitro Alejandro Morilla indicó penalti en una acción en la que el visitante Sobrino obstaculizó un despeje de Fadel dentro del área sin que éste cometiera infracción alguna. La pena máxima fue transformada por Chacón en el 1-1, resultado definitivo.