VALÈNCIA. El nacimiento de nuevos nichos de consumo responde a la fragmentación del mercado masivo en microsegmentos altamente especializados que llegan impulsados por cambios de hábitos, tecnológicos, culturales o generacionales. La alta especialización y la personalización extrema se imponen en algunas marcas que buscan ahora gustar mucho a pocos en vez de pretender a todos. En este contexto, surgen tendencias y nichos emergentes.
Biohacking y wellaging
Estos productos se dirigen a personas que quieren optimizar su rendimiento físico y cognitivo mediante suplementos personalizados, alimentos funcionales y tecnología wireless. Lonvital es una startup española de salud digital y clínica médica que nació orientada al tratamiento integral de personas con sobrepeso y obesidad. Fundada por Christian Gabriel, además de inculcar cambios en el estilo de vida de los pacientes, recurre a la tecnología para analizar en su plataforma más de 200 factores individuales que pueden influir en el peso y metabolismo del paciente, desde el estado anímico hasta componentes físicos. Tras consolidarse en este vertical, la compañía ha evolucionado ampliando su oferta a otras áreas médicas y de bienestar como la gestión del estrés o la salud femenina.
A lo largo de 2026, el mercado de la salud femenina y el sector femtech en nuestro país ha experimentado un crecimiento significativo con un valor estimado de entre 1.500 y 2.200 millones de dólares y un ecosistema del que forman parte 64 startups activas, según FemTech Spain. Higiene orgánica, cuidado de la maternidad o lactancia son las soluciones que dominan con áreas más abandonadas como son la menopausia o la endometriosis, aunque también cuenten con sus propios proyectos. DOMMA, por ejemplo, reúne a una comunidad de más de 300.000 mujeres y una red de más de 1.000 profesionales dentro de un ecosistema integral que combina productos naturales sin hormonas, formación sanitaria y acompañamiento experto para abordar la menopausia desde una perspectiva holística y moderna.
Bebida y alimentación
También el cambio de los hábitos de consumo en busca de una vida más saludable ha abierto la puerta al surgimiento de productos hasta ahora minoritarios. A las bebidas funcionales como la kombucha y las aguas enriquecidas le han seguido proyectos de 0,0 alcohol en todas las categorías, desde la cerveza hasta los vinos, vermut o cócteles -rebautizados en esta versión como mocktails-. Tan fuerte es la tendencia que marcas como Cerveza Mica, con cerca de 14 años de trayectoria en el mercado, ha decidido ahora transformar completamente su portafolio para convertirse en una marca 100% sin alcohol, sin gluten y baja en calorías “respondiendo a una nueva demanda de consumidores que buscan disfrutar de la cerveza sin renunciar al bienestar, al sabor ni a una vida activa”, justifica Juan Cereijo, fundador y CEO de la compañía.
Seguir disfrutando de los snacks pero sin cargar la conciencia por ello es la propuesta de marcas como PLESH, una foodtech especializada en snacks de chocolate sin azúcares añadidos donde cuentan con Ibai Llanos y Gerard Piqué como socios y cofundadores de la firma. “PLESH nació para revolucionar una categoría con unas reglas muy claras: si querías que un snack dulce estuviera bueno, tenía que llevar mucho azúcar añadido. PLESH está demostrando que se puede hacer de otra manera”, explica Jaume Betrian, CEO y cofundador de la marca.
cEn el ocio
El ocio es otro sector que está viviendo un cambio de hábitos. Las restricciones horarias por el Covid pusieron de moda el ‘tardeo’ pero, más que una moda puntual, parece que vino para quedarse. Lo practican más los de la generación zeta que los jóvenes. En esta tendencia encontró su oportunidad Dimas Vega, fundador de El Paripé Tardeo donde adelantan los horarios de discoteca a las 16.30 horas. La marca, nacida en Barcelona, se ha expandido ya por otras ciudades como Madrid, Ibiza, Bilbao o Málaga.
Se tiende también en este sector a proporcionar experiencias híbridas en las que confluyen distintas artes, como la gastronomía con un espectáculo teatral, así como otras que nos invitan a salir a la calle y ser más sociables. Incluso en el ocio digital se persigue ahora la interactividad con propuestas como videojuegos con retransmisión en directo o experiencias donde la audiencia altera el relato o el evento a tiempo real, como lo que ofrecen en la empresa valenciana

- Foto: ESTRELLA JOVER
Catolicismo y espiritualidad
Difícil aquí hablar en este segmento de valoraciones de mercado porque ni los chamanes ni los maestros de mindfulness ni los de yoga ni los echadores del tarot ni otros líderes espirituales son siempre propensos a emitir facturas, que lo suyo es cosa de otro reino. Se sabe, sin embargo, que el número de personas que recurren a este tipo de servicios en nuestro país va en aumento. Lo que antes se consideraba un nicho supersticioso ha mutado a una industria de alta rentabilidad. Herramientas de autoconocimiento y de bienestar consciente son las más demandadas.
En lo que atañe a la espiritualidad cristiana, el Barómetro sobre Religión y Creencias (BREC) y otros informes de 2026, revelan que el 63% de los españoles cree en la existencia del alma. Asimismo, un 49% declaran creencias religiosas. Pero es la denominada ‘fe random’ o fe a la carta en la que los jóvenes de entre 18 y 25 años lideran esta hibridación cultural. A esta ola se están subiendo también marcas como la de las hermanas Marian y Bárbara Pérez Muñoz, fundadoras de Khartes Madrid, una firma de joyería especializada en medallas religiosas coloristas y artesanales “que conectan con un renacimiento de la fe y con una generación que busca algo que trascienda”. Aseguran que el mercado es enorme ciñéndose a datos como los del Anuario Pontificio 2026 que cifra en más de 1.422 millones el número de católicos que hay en el mundo. También MerydeMaria es una marca española de joyería católica contemporánea fundada en Barcelona por la joven emprendedora Meritxell Abadia de Barbarà Agell. “El proyecto -dicen- nace con el propósito claro de crear joyas religiosas que unieran la belleza, la tradición y la fe”.