CASTELLÓ. El mercado laboral de la provincia de Castellón consolida su mejor momento en casi dos décadas. El paro registrado volvió a descender en diciembre y cerró 2025 con 31.376 personas desempleadas, el mejor dato para un final de año desde 2007, según los datos publicados este viernes por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
En el último mes del año, 429 personas salieron de las listas del paro, lo que supone un descenso del 1,35% respecto a noviembre. Se trata de la segunda bajada consecutiva, tras el ajuste registrado en noviembre, y confirma la solidez del mercado laboral provincial impulsado por la campaña navideña.
El balance interanual refuerza esta tendencia positiva. En comparación con diciembre de 2024, el paro se ha reducido en 2.657 personas, un 7,81% menos, lo que consolida la recuperación del empleo tras los impactos acumulados de la crisis financiera y la pandemia.
Aunque para encontrar una cifra mensual similar hay que remontarse a septiembre de 2008, cuando la crisis económica ya había comenzado a impactar en el empleo y el paro iniciaba una trayectoria claramente ascendente, el dato actual confirma que diciembre de 2025 representa el mejor cierre de año desde 2007 en términos de desempleo en la provincia.
Mejor comportamiento que la media nacional
La evolución del paro en Castellón mejora la media nacional, donde el desempleo descendió en diciembre un 0,67%, y se sitúa ligeramente por encima del ajuste registrado en el conjunto de la Comunitat Valenciana (-0,74%). En términos interanuales, la provincia presenta un comportamiento especialmente favorable, con una reducción del paro superior a la media estatal (-5,94%) y en línea con el descenso autonómico (-8,10%).
Estos datos sitúan a Castellón entre las provincias con mejor evolución del empleo en 2025 y refuerzan la lectura de un mercado laboral más resistente, capaz de sostener la creación de empleo más allá de los picos estacionales.
Servicios e industria sostienen la mejora
Por sectores, el descenso del paro en diciembre se apoya principalmente en el sector servicios, que concentra el grueso del empleo en la provincia. Este ámbito cerró el mes con 20.922 personas desempleadas, 235 menos que en noviembre (-1,11%), impulsado todavía por la actividad vinculada a la campaña navideña y el turismo.
La industria, uno de los pilares del tejido productivo castellonense, también contribuyó a la mejora, con 38 personas desempleadas menos (-0,94%), hasta situarse en 3.994 parados, reforzando la estabilidad del sector tras varios meses de ajustes contenidos.
Por el contrario, la agricultura y la construcción registraron ligeros incrementos del paro. El sector agrario sumó 12 personas desempleadas (+1,36%), hasta 897, mientras que la construcción aumentó en 24 personas (+1,09%), hasta 2.218 parados, en un contexto de ralentización habitual de la actividad a final de año.
Especialmente significativo es el comportamiento del colectivo sin empleo anterior, que protagonizó la mayor caída porcentual del mes. Este grupo redujo su cifra en 192 personas (-5,43%), hasta situarse en 3.345 desempleados, lo que apunta a una mayor capacidad de absorción del mercado laboral para nuevos demandantes de empleo.
La afiliación confirma la solidez del empleo
La mejora del empleo se refleja también en la afiliación a la Seguridad Social. Castellón cerró diciembre con 267.299 personas afiliadas, tras sumar 411 cotizantes más respecto al mes anterior, lo que supone un crecimiento mensual del 0,15%.
En términos interanuales, la provincia cuenta con 6.816 afiliados más que en diciembre de 2024, un incremento del 2,62%, lo que refuerza la idea de que la reducción del paro responde a una creación de empleo sostenida y no únicamente a factores coyunturales.
Un paro feminizado y envejecido
El perfil del desempleo en Castellón mantiene, no obstante, rasgos estructurales persistentes. Las mujeres continúan siendo mayoría entre las personas inscritas en el paro, con 19.383 desempleadas frente a 11.993 hombres, alrededor del 62% del total.
Por grupos de edad, el paro sigue concentrado en los tramos de mayor edad. Casi seis de cada diez personas desempleadas tienen más de 45 años, un colectivo que continúa afrontando mayores dificultades de reinserción laboral. En contraste, el desempleo juvenil se mantiene en niveles contenidos, con algo más de 2.000 personas menores de 25 años inscritas en las oficinas de empleo.