CASTELLÓ. La provincia de Castellón se consolida como uno de los grandes motores del turismo en la Comunitat Valenciana tras cerrar 2025 con un comportamiento hotelero mejor que la media autonómica. Así lo reflejan los primeros datos provisionales de ocupación hotelera publicados por la Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunitat Valenciana (Hosbec) a partir del sistema BigDataHOSBEC, que sitúan a Castellón como una de las dos únicas zonas turísticas —junto a Benidorm— que crecen por encima de la media regional en un año marcado por la moderación del crecimiento y el impacto de la Dana en otros territorios.
Según el balance anual de Hosbec, Castellón alcanzó una ocupación media del 72% en 2025, lo que supone un incremento de 1,2 puntos porcentuales respecto a 2024, por encima del crecimiento del 0,4% de media en la Comunitat. Este crecimiento se ha producido con una media de 183 establecimientos abiertos y cerca de 19.000 plazas disponibles de media durante todo el año, un factor clave para reducir la estacionalidad y ampliar el impacto económico del turismo, tanto en facturación como en empleo.
Más planta abierta y menos dependencia del verano
Uno de los elementos que subraya Hosbec en su balance anual es que la mejora de la ocupación se ha producido con una mayor planta hotelera en funcionamiento durante todo el año, una tendencia que encaja con la evolución reciente de Castellón. La provincia ha ido consolidando progresivamente su actividad turística fuera de los meses de verano, apoyada en un modelo más diversificado y menos concentrado en la temporada alta.
Así, Castellón ha logrado mantener altos niveles de ocupación incluso fuera de la temporada alta. El mejor desempeño se registró en agosto, con un pico del 88% de ocupación, mientras que diciembre fue el mes con menor demanda, con un 44,9%. Este nivel de actividad incluso en los meses de invierno evidencia la capacidad de Castellón para sostener turismo más allá del verano y refuerza la estrategia de desestacionalización del destino.
En cuanto a la procedencia de los viajeros, el turismo nacional sigue siendo mayoritario en Castellón, concentrando el 80,8% de la demanda hotelera, con un fuerte peso de visitantes de la propia Comunitat Valenciana y de Cataluña y Madrid. Entre los turistas internacionales, Francia (3,9%) y Reino Unido (2,6%) lideran el flujo, seguidos de Alemania (1,5%), Italia (1,3%), Rumanía (1,2%) y Países Bajos (1%), configurando un perfil de demanda diversificado pero todavía dominado por el turismo de proximidad.
El informe de Hosbec señala además que el mercado internacional es uno de los motores principales del crecimiento en la Comunitat, con un 55% de cuota de mercado, liderado por turistas británicos que mantienen su fidelidad y contribuyen a la estabilidad del sector. Castellón, aunque con menor peso internacional que Benidorm, se beneficia de esta tendencia y de un incremento sostenido de la actividad fuera de los meses punta, reforzando la generación de empleo y la facturación hotelera.
Castellón, compensando impactos y liderando crecimiento
Hosbec destaca que Castellón, junto a Benidorm, ha sido clave para compensar el efecto negativo que la Dana tuvo durante gran parte del año en la provincia de Valencia y en la ciudad de València. Su crecimiento superior a la media autonómica (+1,2 puntos frente a +0,4 de la Comunitat) sitúa a la provincia como territorio tractor dentro del sector turístico regional, aportando dinamismo y estabilidad en un ejercicio marcado por la normalización tras varios años de fuertes repuntes.
El balance de 2025 refuerza la lectura de que Castellón avanza en la buena dirección. La ocupación anual del 72%, los picos del 88% en agosto, la media de 183 hoteles operativos y 19.000 plazas disponibles de media reflejan un modelo turístico más equilibrado, capaz de generar actividad y empleo a lo largo de todo el año.
El reto ahora es transformar estos resultados en tendencia estructural. Ampliar el calendario, fidelizar al visitante y consolidar productos ligados al interior, la naturaleza, la cultura, la gastronomía y los eventos serán claves para que Castellón termine de afianzarse como un destino competitivo y atractivo durante todo el año, capaz de liderar el turismo de la Comunitat Valenciana en 2026.