VALÈNCIA. Cuando llevas un coche como el Ford Racing Mustang Cobra Jet 2200 al circuito, llega un momento en el que el trabajo deja de ser teórico. Los cálculos han terminado. El montaje está listo. Las revisiones de ingeniería han concluido. En ese instante, el coche tiene que demostrar para qué ha sido construido. Solo hay 402 metros entre la línea de salida y un nuevo récord mundial.
Por eso, la cita de la NHRA en Charlotte fue un momento decisivo para Ford Racing.
Fue la oportunidad de poner el Cobra Jet 2200 frente a los aficionados, los pilotos, los medios y toda la comunidad del motor para demostrar de qué es capaz en el entorno donde realmente importa. El fin de semana cerró con unos resultados oficiales de los que la marca está "increíblemente orgullosos": un tiempo (ET) de 6,76 segundos y una velocidad máxima de 357 km/h en el cuarto de milla. Estas cifras les convierten en el coche eléctrico más rápido y veloz del mundo en esta distancia.
Pero lo más importante es que logramos exactamente lo que un programa de este tipo debe ofrecer: una prueba de concepto, aprendizaje en condiciones reales y una visión mucho más clara de cómo puede ser el futuro del alto rendimiento en Ford Racing.
El Cobra Jet 2200 es parte de una historia mucho más amplia dentro de Ford Racing. Antes de este vehículo, existió el Cobra Jet 1400. Después, el Super Cobra Jet 1800. Ambos programas nos ayudaron a profundizar en lo que el drag racing eléctrico podía llegar a ser bajo la óptica de Ford. Nos retaron a pensar de forma diferente sobre la entrega de potencia, el rendimiento de las baterías, la calibración, la tracción y cómo empaquetar un rendimiento eléctrico extremo en un conjunto capaz de rendir de verdad en la pista de aceleración.
