VALÈNCIA. Comprar o acceder a una vivienda se ha convertido en una cuestión casi aspiracional para muchos valencianos. Los altos precios en el mercado se han consolidan como el principal obstáculo hasta el punto de obligar a muchos compradores a replantear sus planes iniciales y buscar zonas más asequibles fuera de su entorno habitual. De ahí, al aumento de las operaciones en áreas más periféricas de las principales ciudades de la Comunitat Valenciana. Sin embargo, el deseo mayoritario es de permanecer en su sitio de origen. De hecho, cerca del 40% de los compradores valenciana quiere vivir en su ciudad y, en muchos casos, incluso en su mismo barrio.
Así consta en el informe 'Viaje del comprador' elaborado por Sigma Dos para Culmia, que recoge que el 39,6% de los encuestados en la autonomía valenciana prefiere seguir viviendo en su mismo barrio, pero el precio es su mayor freno. Esta tendencia confirma la preferencia por no romper con los vínculos sociales, laborales y de servicios del entorno habitual. A ello se suma otro grupo relevante que también opta por la continuidad dentro del municipio: un 13,1% se trasladaría a un barrio más céntrico y un 12,9% a una zona más alejada del centro.
No obstante, el informe pone especialmente el foco en las dificultades de acceso a la vivienda. Así, para el 71,7% de los encuestados el precio es la principal barrera en la Comunitat Valenciana, seguido de la falta de oferta asequible (25,7%), la incertidumbre económica (21,8%) o las dificultades para acceder a financiación hipotecaria (18,4%).
Asimismo, para el 13,1% de los encuestados valencianos es un problema la escasez de suelo y de obra nueva en su zona, mientras que para el 16% el escollo radica en su poca capacidad de ahorro. Finalmente, los complejos trámites o la lentitud administrativa suponen un hándicap para el 9,4% de los compradores en la autonomía valenciana, según el informe.
Pero, además, la percepción de la oferta disponible tampoco es mayoritariamente satisfactoria. Así, un 63% de los valencianos considera que las opciones residenciales no se ajustan a sus expectativas económicas, lo que sitúa a la Comunitat Valenciana entre las regiones con mayor nivel de desajuste entre precios y capacidad de compra. Además, un 12,6% considera que la oferta existente no se ajusta a sus preferencias en cuanto a espacio y distribución, mientras que un 7,7% señala la falta de zonas comunes y un 6,8% critica la insuficiente dotación de servicios. En el lado opuesto, solo un 10% afirma que la oferta responde a sus preferencias.
En cuanto a las posibles soluciones públicas para facilitar el acceso a la vivienda, los encuestados destacan las ayudas directas a la compra o entrada (36,7%), las bonificaciones hipotecarias (25,7%), el alquiler con opción a compra (19,4%) y la vivienda pública en alquiler (18%) como las medidas más eficaces.
Datos nacionales
Por otro lado, a nivel generalizado en España el informe confirma que la vivienda en propiedad sigue siendo la fórmula residencial preferida por los españoles y gana peso respecto a la edición anterior. En concreto, el 82,2% de los encuestados considera que la vivienda en propiedad es la fórmula que mejor encaja con su situación futura, frente al 70,8% registrado en 2023.

Esta preferencia refleja que la propiedad continúa ocupando un lugar central en las expectativas residenciales de la población, incluso en un contexto en el que el acceso a la vivienda sigue marcando buena parte del proceso de decisión.
La orientación hacia la propiedad convive, además, con una elevada disposición al ahorro residencial. El 32,6% de los encuestados afirma que su prioridad económica actual es ahorrar para comprar una vivienda, por encima de otros destinos del dinero como viajar, vivir experiencias o dedicarlo al consumo cotidiano. Esta prioridad es especialmente intensa entre los jóvenes de 26 a 34 años, donde el porcentaje asciende al 49,7%.