PLAZA INMOBILIARIA

Viviendas más caras, alquileres al límite: el mercado inmobiliario de Castellón en 2026

El balance de 2025 confirma una tendencia inequívoca en la provincia marcada por precios al alza, un mercado del alquiler cada vez más tensionado, retornos atractivos para el capital inversor y una oferta insuficiente

  • Foto: Antonio Pradas
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

CASTELLÓ. La provincia de Castellón ha dejado de ser un mercado periférico para convertirse en uno de los territorios donde también se están manifestando las tensiones del nuevo ciclo inmobiliario. Los datos acumulados a lo largo de 2025 dibujan un escenario claro: encarecimiento de la vivienda, presión creciente sobre el alquiler, elevada rentabilidad para el inversor y una oferta incapaz de absorber una demanda cada vez más intensa y diversificada, lo que cada vez complica más el acceso a la vivienda para las rentas medias. 

No se trata de un fenómeno aislado ni coyuntural. La provincia de Castellón aparece ya en los principales indicadores nacionales como un mercado dinámico en términos de precios, inversión y rentabilidad, aunque todavía con valores absolutos más moderados que los grandes polos urbanos. Esa combinación —subidas rápidas desde niveles relativamente bajos— explica tanto su atractivo como los desequilibrios que empiezan a aflorar.

El encarecimiento de la vivienda, una tendencia que también se ha vivido a nivel nacional, ha sido uno de los rasgos más visibles del último año. Según el informe de coyuntura residencial de Tinsa, Castellón cerró 2025 con una subida interanual del 13,8% en el precio medio de la vivienda, la octava más elevada de España y claramente por encima de la media nacional. El avance ha sido especialmente intenso en el corto plazo, con incrementos trimestrales superiores al conjunto del país.

Pese a ello, el mercado provincial sigue aún un 24% por debajo de los máximos de la burbuja inmobiliaria, una brecha mucho mayor que en Valencia o Alicante. Esta distancia explica en parte la rapidez de la revalorización: desde los mínimos de la gran recesión, la vivienda se ha encarecido cerca de un 47%, impulsada por una demanda sólida y una oferta muy limitada.

Las mayores tensiones se concentran en los municipios costeros y turísticos. Benicàssim y Vinaròs lideran los precios de la vivienda plurifamiliar de obra nueva en la provincia, con valores que superan con creces los módulos de la vivienda protegida, según la Cátedra del Observatorio de la Vivienda de la UPV. La brecha entre mercado libre y precios socialmente asequibles se amplía especialmente en los enclaves con mayor peso de la segunda residencia y la inversión.

La escasez de suelo finalista, los elevados costes de construcción y la lentitud administrativa siguen actuando como freno a la producción de nueva vivienda. Aunque los visados de obra nueva muestran una recuperación en 2025, el volumen continúa siendo insuficiente para corregir el déficit acumulado durante años.

Alquiler en máximos y revisión masiva de contratos

Si el mercado de compraventa muestra síntomas de tensión, el alquiler es ya el principal foco de presión social. La provincia afronta en 2026 la revisión de numerosos contratos firmados entre 2020 y 2021, cuando las rentas eran sensiblemente más bajas. La diferencia entre esos precios y los actuales —que se mueven ya entre 700 y 750 euros para una vivienda media— anticipa incrementos mensuales que pueden rondar los 300 euros en los nuevos contratos.

El fenómeno se produce en un contexto de oferta mínima. En los últimos seis años, el parque de viviendas en alquiler se ha reducido un 33% en Castellón, mientras la demanda no ha dejado de crecer. Cada vivienda que sale al mercado recibe decenas de solicitudes en pocos días, un desequilibrio que explica la escalada de precios y la expansión de fórmulas como el alquiler por habitaciones, que ya representa alrededor del 20% de la oferta en la capital. En el último año, el número de personas interesadas por cada habitación se ha incrementado un 200%, mientras que la oferta disponible se ha reducido un 45%, según los últimos datos del portal inmobiliario Idealista. A este desequilibrio se suma el atractivo de esta fórmula para los propietarios, ya que el alquiler por habitaciones ofrece, en muchos casos, una rentabilidad superior a la del arrendamiento de vivienda completa. 

Toda esta presión se traduce en una elevada rentabilidad del alquiler. Castelló de la Plana figura entre las capitales españolas con mayor retorno para el inversor, con una rentabilidad bruta del 7%, muy por encima de la media nacional y de otras alternativas financieras conservadoras. No es un caso aislado: locales, oficinas y garajes también ofrecen retornos elevados, reforzando el atractivo del inmobiliario como activo refugio.

Según el sector, cerca del 40% de las compras de vivienda en la provincia durante el último año se han destinado a inversión. Parte de esa demanda se canaliza hacia la rehabilitación y posterior alquiler, en un contexto en el que la vivienda se percibe como el uso más seguro frente a otros activos inmobiliarios que han perdido atractivo, como los locales comerciales.

Vivienda turística y reconversión urbana

La expansión de la vivienda de uso turístico añade otra capa de complejidad. Castellón mantiene en torno a 13.000 VUT registradas, pese al proceso de depuración impulsado por la Generalitat. Las nuevas altas compensan las bajas y consolidan este tipo de alojamiento como un elemento estructural del modelo turístico provincial, especialmente en la costa.

Además, el cierre de locales comerciales está propiciando su reconversión en viviendas, muchas de ellas destinadas al alquiler turístico, lo que reduce aún más la oferta residencial estable en determinados entornos urbanos.

La reactivación del mercado del suelo urbano confirma el nuevo impulso del ciclo. Las compraventas de solares han crecido con fuerza en 2025, tanto en Castellón como en el conjunto de la Comunitat Valenciana, alentadas por la presión de la demanda y el interés promotor. Sin embargo, el sector coincide en que los obstáculos estructurales —costes, fiscalidad, falta de mano de obra y trámites— siguen limitando la capacidad de respuesta. Además, los precios de la vivienda nueva también se han disparado y, según datos del sector inmobiliario, en la capital una vivienda de tres habitaciones puede superar fácilmente los 300.000 euros

Castellón se encuentra hoy en una posición intermedia: lejos de los extremos de las grandes capitales, pero ya dentro del grupo de mercados donde la tensión por la escasez de oferta es evidente. Los precios crecen con rapidez, el alquiler alcanza máximos históricos y la rentabilidad atrae capital, mientras el acceso a la vivienda se complica para una parte creciente de la población.

El reto, coinciden los expertos, pasa por ampliar la oferta —especialmente de vivienda protegida y alquiler estable— para evitar que un mercado todavía competitivo en términos absolutos derive hacia desequilibrios más profundos. El cierre de 2025 deja claro que el ciclo ha cambiado; la incógnita es si la respuesta será suficiente para evitar que la tensión se cronifique.

________

BOLETÍN DE EMPRESAS E INNOVACIÓN.

Toda la información empresarial de Castellón, concentrada en un único correo semanal para seguir la actualidad sin perder tiempo. Suscríbete gratis al boletín aquí.

 

Recibe toda la actualidad
Castellón Plaza

Recibe toda la actualidad de Castellón Plaza en tu correo