CASTELLÓ. El azulejo ha vivido dos últimos años estables, con leves mejoras en producción, facturación y empleo, una dinámica que ha revirtió los problemas ocasionados de 2021 a 2023 por el incremento de los precios energéticos derivado de la guerra de Ucrania y la crisis de demanda internacional. El sector nacional, radicado en Castellón, afronta un 2026 marcado por la incertidumbre ante la era arancelaria y las nuevas obligaciones ambientales que exige la Unión Europea. En este escenario, sus retos pasan por frenar el recorte en los derechos de emisiones gratuitas de CO₂ entre 2026 y 2030 y reactivar, por fin, las ventas en los mercados de proximidad de Europa.
El primer gran desafío pasa por contener el plan ambiental de la Comisión Europea para 2026-2030 y el tiempo apremia, ya que, si no cambia de posición, aplicará las nuevas condiciones en el comercio de CO₂ al término del primer trimestre del año. El sector advierte de que esta propuesta puede suponer un golpe dramático, pues el ajuste de un 34% en los derechos gratuitos de CO₂ contemplaría unos costes adicionales de hasta un 40 % anual, entre 109 y 163 millones de euros al año. Unas obligaciones difícilmente asumibles para las empresas. De ahí que tanto las patronales de España (Ascer) como de Italia (Confindustria) se hayan movilizado para exigir una congelación del marco regulatorio que pretende Bruselas para el periodo 2026-2030. En el caso de España, Ascer ha recibido el apoyo de la CEOE y de la Generalitat Valenciana, pero urge al Gobierno central a que presione en las instancias comunitarias para frenar el nuevo plan ambiental, al igual que está haciendo el Ejecutivo transalpino.
La asociación cerámica europea, Ceramic Union, expuso recientemente que las políticas regulatorias y energéticas han causado en la industria europea desde 2021 una caída del 30 % de la producción, del 50 % de su balanza comercial y una pérdida del 10 % del empleo. Las empresas castellonenses han recuperado un millar de trabajadores desde 2024 y mantienen el tipo en las ventas nacionales e internacionales, pero desde 2019 las grandes empresas han experimentado crecimiento mientras el sector ha perdido un 29 % de sus factorías en Castellón.
44 instalaciones cerámicas en Castellón están inactivas
En este sentido, el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente e Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, afirmó el lunes, tras una reunión con Ascer, que el azulejo cuenta actualmente con 111 instalaciones cerámicas activas sometidas a Autorización Ambiental Integrada, además de otras 44 instalaciones inactivas, “reflejo de las dificultades estructurales que atraviesa el sector”, según indicó en una nota de prensa. A la vista de ello, la Conselleria y Ascer ponen en valor los esfuerzos realizados en la transición energética, pero reclaman un marco regulatorio “viable, ordenado, económicamente asumible y socialmente justo”. La patronal añade que actualmente no existe una alternativa tecnológica sustitutiva de la actual que permita cumplir con los plazos de descarbonización de la UE.
Por otra parte, la cerámica se ha dirigido al Ministerio para la Transición Ecológica para que dé marcha atrás en el recorte del 37% previsto en las retribuciones de la cogeneración, una de las fuentes de energía del sector, que tendría un impacto adicional de otros 30 millones de euros.
La recuperación de la construcción en la UE
Otro frente importante en 2026 será la reactivación de los mercados más próximos de la Unión Europea, que en conjunto suponen el principal destino de la producción de baldosas. El arancel de Estados Unidos ha tenido, de momento, un efecto leve, ya que se aplica con mayor intensidad a otros países competidores como India, pero fuentes empresariales subrayan que Europa es el valor más seguro ante los posibles vaivenes internacionales.
En el cierre del año ha habido buenas noticias. Así, las ventas a los países de la Unión Europea mejoraron un 7% en octubre, hasta alcanzar los 106,7 millones de euros, destacando el crecimiento del 2 % en Francia, primer destino europeo, que en 2024 perdió la primera posición en favor de Estados Unidos por su bajo dinamismo. Alemania también creció un 2 %.
Los últimos informes apuntan a una recuperación de la construcción en el viejo continente ante la necesidad de nueva vivienda. No obstante, persiste la competencia agresiva de India, un competidor del que se teme que refuerce su presencia en Europa si Bruselas no incrementa sus medidas proteccionistas ante los altos aranceles de Estados Unidos.