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la coalición nacionalista teme PERDER EL CONTROL SOBRE ALGUNas empresas públicas

Compromís asume que su gesto de rebeldía hacia sus socios del Fadrell le acarreará "represalias"

20/12/2019 - 

CASTELLÓ. Compromís asume que su gesto de rebeldía hacia sus socios del Acord de Fadrell le acarreará "represalias" a corto plazo. La advertencia del Gobierno local acerca de las consecuencias de su desobediencia respecto a las fiestas, alineándose con la derecha y extrema derecha, no solo podría implicar la pérdida de concejalías, sino también la representación y control de algunas empresas públicas. Por ejemplo, la presidencia de Reciplasa, que actualmente ostenta el portavoz de la coalición nacionalista, Ignasi Garcia.

Fuentes municipales consideran que la deslealtad mostrada por la formación valencianista legitima al PSPV y Podem a plantear una reestructuración de competencias, pero siempre desde la reflexión y sin olvidar la necesidad de continuar adelante con la actual hoja de ruta de gobierno.

El nuevo escenario que se vislumbra con el reparto de atribuciones deja a Compromís en una posición de debilidad. La vileza escenificada en el pleno culmina varias semanas de episodios de indocilidad, cuestionando las decisiones del gobierno municipal. Algunos internos, de tipo estructural, pero otros de carácter externo. 

Valga el ejemplo de lo sucedido el miércoles anterior en la Comisión de Gobierno Interior para, primero, debatir la derogación del código ético y, después, aprobar la adhesión al documento de la Federación Española y Municipios y Provincias (FEMP). El voto de calidad de la presidencia impidió que saliera adelante la enmienda de Ciudadanos, que planteaba anexionarse al régimen disciplinario del Botànic, ante la abstención de la coalición nacionalista, rompiendo así la disciplina de voto del Fadrell.

Código ético

La formación valencianista precisó entonces que el código de buen gobierno de la Generalitat habría generado más consenso político. Ese posicionamiento le llevó este jueves a volver a pronunciarse de manera diferente a PSPV y Podem, absteniéndose una vez más en la votación a propósito de la propuesta de Cs. A diferencia de lo ocurrido la pasada semana, en esta ocasión el empate no se produjo, ni tampoco la intervención de la presidencia, al cambiar su voto Vox que, en lugar de respaldar la enmienda, siguió el mismo camino que los concejales valencianistas.

La herida abierta por Compromís, además de sus futuras secuelas, precipitará la convocatoria de la comisión de seguimiento del Acord de Fadrell en próximas fechas. En este contexto, al margen de plantearse hipotéticos cambios, también se pondrá encima de la mesa la necesidad de mejorar la coordinación. 

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