CASTELLÓ. El nuevo dueño de Marie Claire ha salido al paso este jueves tras las críticas vertidas por la plantilla y la Generalitat Valenciana por sus impagos, ha insistido en su "compromiso" con la empresa de Vilafranca y ha achacado los retrasos a trabas "legales y burocráticas" externas a la firma. No obstante, esta demora ha generado una gran desconfianza entre el personal, el administrador concursal y los acreedores del Fogasa y el Institut Valencià de Finances.
El comprador de Marie Claire (Formen) y su propietario, Ángel Pío Sánchez, no han pagado durante sus dos meses de gestión las nóminas de la plantilla y tampoco los compromisos adquiridos por la compra de la unidad productiva. Desde el 1 de octubre, el administrador concursal le ha reclamado garantías de pago y en las últimas semanas lo ha hecho mediante un requerimiento judicial al no responder la empresa, y desde entonces "no ha tenido noticias" de Formen. También han presentado sus respectivos recursos el Fogasa y la Conselleria de Hacienda, a través del IVF.
El dueño de Marie Claire afirma en una nota informativa que ha trasladado a los sindicatos "el compromiso de resolver esta situación lo antes posible, una vez se solucionen los procesos administrativos necesarios", y ha reiterado "que los pagos pendientes se efectuarán en cuanto se despejen los obstáculos legales y administrativos que están actualmente en trámite, que espera que sea en los próximos días".