EL INVERSOR ESTÁ DESNUDO / OPINIÓN

Lista de deseos al 'Papá Noel bursátil'

22/12/2021 - 

 Estamos llegando al final de un año que para la sociedad, y para muchos a título personal, ha sido tremendamente exigente. En cambio, no lo ha sido para los mercados financieros, que han continuado con su trayectoria ascendente iniciada en abril 2020, cuando alcanzamos el suelo por la aparición de la pandemia. En estas fechas de fiesta, el inversor suele ponerse a analizar el año transcurrido y piensa en lo que le deparará el futuro más próximo. En este sentido, he preparado una lista de deseos que creo formarían una buena base, en caso de cumplirse, para que 2022 sea otro año exitoso en bolsa.

En primer lugar desearía que el incremento del coste de vida encuentre pronto un punto de moderación. Durante estos últimos días los bancos centrales de EE UU y de Inglaterra han anunciado un cambio importante en sus políticas monetarias, con el objetivo de controlar mejor un posible recalentamiento económico. En Europa, por ahora no siguen estos pasos. Sin duda, juegan con desventaja en este campo por la complejidad que representa encontrar consenso en una estructura que reúne a distintos países, cada uno con dinámicas económicas y mentalidades propias y a veces muy opuestas para afrontar problemas. 

En ese sentido, plantearía otro deseo a Papá Noel que no sería otro que la Europa política entienda que debe encontrar fórmulas para actuar de manera ágil en cuestiones económicas (como espejo el estilo anglosajón). Esto tal vez exige que se deba olvidar de los patrones que tantos desacuerdos entre los socios han traído a lo largo de estos últimos años, como la de tener que actuar siempre en bloque. Habría que buscar soluciones más ingeniosas que sepan adaptarse a las distintas necesidades y velocidades de cada economía nacional. Lograrlo sería tal vez el mayor regalo que nos podrían hacer a los europeos.


También sería de gran ayuda que pronto se normalicen todos los problemas creados por la pandemia en las cadenas de suministro a nivel global. La aparición de nuevas cepas de virus están complicando las cosas. La foto de la situación actual es un cóctel explosivo: puertos chinos de origen operando a medio gas por estar semiconfinados, incremento global de pedidos para cubrir los stocks de la campaña navideña y barcos de carga colapsando las rutas marítimas, así como amontonados en las entradas a los principales puertos de destino. La consecuencia es que muchos empresarios ven con preocupación el porvenir económico y la situación de sus negocios, con la amenaza de entrar en recesión técnica en algunas economías... aunque esto no tenga que significar nada, tal y como ya se ha visto en algún momento en los últimos 18 meses.

Todo lo anteriormente comentado evidentemente tendrá consecuencias para los mercados financieros en función de si se cumplen los deseos o no. Lo que sin duda es una evidencia es que con el buen tono del último año a nivel bursátil, la parte sencilla del ciclo puede estar llegando a su fin y que en 2022 entramos en un periodo más complejo y de mayor volatilidad. Haciendo énfasis a lo anterior, continúo con otro deseo que no es otro que la comunidad ahorradora tuviera un mejor concepto de la inversión bursátil también cuando el comportamiento de los mercados no sea el más deseado. El instinto humano nos conduce a seguir el movimiento de las grandes masas y querer invertir cuando las cosas marchan viento en popa, y a salir cuando la situación se da la vuelta. Es un instinto comprensible pero contraproductivo si pensamos en como mejor aprovechar el potencial expansivo de un dinero invertido y de dejarlo trabajar.

Ciclos bursátiles regidos por la dualidad

Piensen solo en qué niveles se hallaban algunos índices hace 30 años y donde se encuentran estos hoy...  Sí, unos niveles apetecibles y miren que hemos pasado por varias crisis desde entonces. Desde una mirada más filosófica se podría explicar de tal manera que los ciclos bursátiles también se rigen por la dualidad. En la vida existe el día y la noche y siempre se hace de día de nuevo, ¿cierto? Pues las bolsas a veces están en lo alto y luego se alternan con estar en lo bajo, pero con el paso del tiempo siempre vuelven a lo alto.  Y esto no ha cambiado en todo el recorrido histórico desde que existen los merados financieros.

No tenga la menor duda que la mejor hucha a largo plazo y para asegurar ahorros a sus futuras generaciones será la de invertir en productos financieros de bolsa bien diversificados, o que invierten directamente en un índice bursátil. También es el mejor plan de pensión que un/a joven puede ir creando por su propia iniciativa, mediante un inteligente plan de aportación periódica, y así conseguir una alternativa a su futura pensión. Todo ello sin depender tanto de las pensiones estatales que de aquí a 30 años a saber lo que serán capaces de ofrecer.

Christian Dürr es socio director de ETICA Patrimonios EAF

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