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el fadrell avanza con los capítulos de contratos y espera cerrar las inversiones en semanas 

Castelló se marca como objetivo llevar al pleno de febrero el borrador de los presupuestos de 2020

23/01/2020 - 

CASTELLÓ. El Acord de Fadrell se marca como objetivo llevar al pleno de febrero el borrador de los presupuestos de 2020. Las negociaciones internas, que nunca se paralizaron del todo pese a la crisis de gobierno en el Ayuntamiento de Castelló, progresan a un ritmo dinámico que invita al optimismo tanto al PSPV-PSOE como a Compromís y Podem-EUPV.

Los tres partidos están muy cerca de llegar a un principio de acuerdo para cerrar los apartados referidos a los contratos. Una vez estén resueltos estos capítulos, el gran desafío para los portavoces estribará en consensuar las inversiones, esenciales para que cada área de gestión pueda desarrollar su programa de actuaciones a lo largo del presente año.

Las conversaciones exigirán un sacrificio por las tres partes, pero siempre priorizando los proyectos más relevantes para la ciudad. La implicación de tantas concejalías se traducirá en que las reuniones resultarán más densas al participar mayor un número de ediles en relación a convocatorias precedentes, con un evidente protagonismo de Omar Braina, Ignasi Garcia y Fernando Navarro como representantes de los grupos socialista, nacionalista y la confluencia, respectivamente.

Convocatoria para este jueves

Sin ir más lejos, los tres liderarán la delegación de cada formación este jueves tras citar el regidor de Hacienda, David Donate, a los socios de gobierno para reanudar oficialmente las conversaciones de las cuentas del actual curso. El encuentro se producirá en la sala de juntas.

El equipo de gobierno apuesta por concluir el boceto de ingresos y gastos de 2020 en dos o tres semanas. Eso permitiría someterlo a votación ante la corporación el próximo mes, bien como un punto del orden del día en la sesión ordinaria o con motivo de una convocatoria extraordinaria. Desde ese instante, arrancaría el farragoso proceso administrativo. 

Así, se abriría un periodo de presentación de alegaciones dirigido a los partidos de la oposición, asociaciones y particulares. Finalizado ese plazo, los técnicos comenzarían a analizar cada una de las sugerencias para su incorporación a los presupuestos o, por el contrario, para su desestimación.

Completada esta parte de la tramitación, que se alargará en el tiempo, la siguiente fase obedecería a la celebración de un nuevo pleno para la validación definitiva de las cuentas, que entrarían en vigor 20 días después.

En este baile de fechas, la celeridad del tripartito para pactar los presupuestos determinará su aprobación. Mientras tanto, el consistorio funcionará con los del ejercicio anterior (2019), prorrogados desde el 1 de enero.

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