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EL AYUNTAMIENTO estudia la posibilidad pero siempre que se cumplan todas las medidas sanitarias

Castelló supedita la reapertura del Mercado de Lunes a que existan plenas garantías de seguridad

28/05/2020 - 

CASTELLÓ. El Ayuntamiento de Castelló supedita la reapertura del Mercado del Lunes a que existan plenas garantías de seguridad sanitaria. Una vez que la concesionaria, Refeyme SL, ha renunciado a reabrir por su incapacidad económica para asumir los elevados gastos, los técnicos estudian la posibilidad de que el consistorio asuma la organización, pero siempre de una "forma segura".

Así, se trata no solo de cumplir con todas las instrucciones higiénicas y salubres, protegiendo a comerciantes y clientes frente a la covid-19, sino también de realizar "un trabajo previo de inspecciones, protocolos, desinfecciones, plan de seguridad, etcétera", según apuntan fuentes municipales. Mientras no se den esas "plenas garantías sanitarias", no habrá posibilidad de reanudar la actividad ambulante en el Recinto de Ferias y Mercados.

Siguiendo las recomendaciones de las administraciones, para minimizar al máximo el riesgo de vendedores y consumidores, los puestos de venta deben encontrarse separados por un pasillo de tránsito y con una distancia mínima entre ellos de 6 metros y una separación mínima de 2,5 metros entre los laterales. Teniendo en cuenta que en las distintas etapas de la desescalada se contempla una notable reducción de los tenderetes, el acatamiento de ese requisito no es un problema.

Un 25% de los negocios

Por ejemplo, en la actual Fase 1 únicamente se permite la instalación de un 25% de los negocios, con un aforo limitado de público (30%). En el caso del Mercado del Lunes, significa que únicamente 125 de los 500 comerciantes están en disposición de montar. Con el salto al siguiente ciclo (todo hace indicar que a partir de este lunes), se produce mayor flexibilidad acerca de las restricciones, pero insuficiente para que la reapertura resulte rentable económicamente, como así defiende Juan Jarque, director de Mercaplaya, la mercantil dentro de Refeyme que se encarga de la gestión y organización.

No obstante, el verdadero trastorno con la feria ambulante se produce con las aglomeraciones en los aledaños, que se repite semana tras semana en circunstancias normales. Los castellonenses que acuden al mercado se cuentan por miles. La inmensa mayoría se desplaza a pie. Sin embargo, un elevado porcentaje utiliza el transporte público con paradas en la avenida del Mar, es decir, que se incorporan a esa comitiva una vez abandonan el autobús o el Tram. En consecuencia, la masificación en los pasos de peatones de la ronda Este resulta más que evidente.

La distancia de dos metros

En este contexto, garantizar el cumplimiento de la distancia social de dos metros entre las personas supone un desafío mayúsculo, de ahí la necesidad de que las autoridades sanitarias amparen al Ayuntamiento para reabrir el Mercado del Lunes, cerrado desde el lunes siguiente al 14 de marzo, cuando se decretó el estado de alarma por el coronavirus.

Con la otra feria ambulante que celebra la capital de la Plana, esta problemática no se da, ya que la concurrencia al Mercat del Divendres del Grau es mucho menor. También la cifra de puestos es ostensiblemente inferior, por lo que la vigilancia y el control no entrañan tanta complejidad.

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