CASTELLÓ. Castellón prevé repetir una nueva campaña de cítricos con una producción a la baja por los efectos del clima, las plagas y la creciente presión de la competencia exterior. La primera estimación del aforo para la campaña 2026-2027, realizada por La Unió Llauradora, prevé un crecimiento prácticamente plano en las principales variedades de la provincia y pronostica el segundo peor ejercicio de las dos últimas décadas.
Según las previsiones de La Unió, los citricultores de Castellón dispondrán de 553.524 toneladas en 2026-2027, lo que representa apenas un incremento del 2% respecto a la pasada. La clementina, que acapara el 66 % del total con 351.000 toneladas, registrará los mismos resultados, al igual que su principal variedad, la clemenules, con 250.000 toneladas. Por su parte, el grupo de híbridos dentro de los pequeños cítricos alcanzaría las 72.000 toneladas, mientras que las naranjas se situarán en 130.000 toneladas.
De esta forma, el sector provincial protagonizará una nueva cosecha marcada por una producción escasa. De hecho, la anterior campaña cerró con precios de venta aceptables, pero esa mejora económica se vio lastrada por la reducción de la producción, provocada por los fenómenos meteorológicos, el aumento de los costes derivados de las plagas, el envejecimiento del arbolado y la fuerte competencia en los mercados internacionales. El aforo de la campaña 2025-2026, publicado por la Conselleria de Agricultura el pasado mes de septiembre, estimó una producción de 542.671 toneladas en Castellón, lo que supuso un descenso del 9,4 % respecto a la campaña anterior y del 14,7 % en comparación con la media de los últimos cinco años.
Y para la campaña 2026-2027 los mismos problemas prosiguen, una situación que continúa provocando el abandono de cultivos. Según la última Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce), elaborada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Castellón ha perdido el 4,5% de su superficie agraria en la última década, correspondiendo el 75 % de esa reducción a los cítricos. De esta forma, la provincia ha pasado de contar con 141.111 hectáreas de tierras de cultivo en 2015 a 135.065 hectáreas al cierre de 2025.
El clima se ha convertido, según el último informe de la Conselleria de Agricultura, en una de las principales causas que explican que la próxima campaña vuelva a registrar unos niveles de producción similares. Al respecto, cerca de 10.000 hectáreas de cítricos de Castellón se vieron afectadas durante el primer semestre por distintos episodios meteorológicos adversos, principalmente las lluvias y el viento registrados en los dos primeros meses de 2026. Esta superficie representa el 40 % del total de la superficie citrícola afectada en toda la Comunitat Valenciana.
Por otra parte, la presión de la competencia exterior en Europa, principal mercado del cítrico valenciano, es cada vez mayor. Especialmente relevante es el avance de Sudáfrica, que no solo está ganando cuota de mercado en naranjas, sino también en mandarinas. Una competencia que en cada campaña gana terreno aprovechando la caída de la producción del cítrico español.
La Unió reclama ayudas para la reconversión del arbolado y la promoción
El secretario general de La Unió Llauradora, Carles Peris, lamenta que Castellón "afrontará una campaña complicada, con la segunda producción más baja de los últimos 20 años y un crecimiento nulo en la clementina".
En este sentido, insiste en reclamar a la Administración nuevas líneas de ayudas que faciliten la reconversión del arbolado envejecido por variedades más resistentes, así como el impulso de iniciativas de promoción en los mercados internacionales.
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