CASTELLÓ. Las esperas en las ITV de Castelló y Vila-real no cesan y continúan por encima de los 45 días pese a las nuevas contrataciones de personal impulsadas por la Generalitat. "Es una cuestión de falta de infraestructuras, hay pocas instalaciones para hacer frente al incremento poblacional y del parque móvil de los últimos años", advierte el sindicato de Comisiones Obreras.
La provincia dispone de tres ITV: Castelló, Vila-real y Vinaròs; las dos primeras se encuentran en situación roja, que es el nivel más alto en cuanto a los días que se tarda en pedir una cita, por encima de los 45 días, mientras la de Vinaròs ha recuperado normalidad y está por debajo de los 30 días, según recoge la propia web de la sociedad pública de Sitval.
Castelló y Vila-real de esta forma continúan saturadas y sus usuarios han de esperar casi dos meses para poder renovar la inspección de sus vehículos. La Conselleria de Industria reforzó la plantilla con empleados temporales en verano pero sus contratos han vencido, lo que incide también en la marcha de las ITV. Al respecto, desde la conselleria aseguran que está trabajando para incorporar en la mayor brevedad de tiempo posible a 112 trabajadores fijos a la plantilla de Sitval, para lo que se ha preparado una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) en colaboración con la Conselleria de Hacienda. Asimismo, resalta que ha planificado dos nuevas dotaciones en Segorbe y Onda, aunque fuentes de la conselleria apuntan que su puesta en marcha comporta un largo proceso burocrático en cuanto a autorizaciones y que se inauguración sería para dentro de unos tres años.
Desde CCOO reiteran que Castelló y Vila-real disponen de solo tres líneas de atención que "en estos momentos son insuficientes para afrontar el crecimiento que habido de la población, aunque haya más empleados". De ahí que consideren clave la instalación de nuevas ITV en la provincia, teniendo en cuenta, recuerdan, que cada inspección de un coche se alarga unos 15 minutos.
Enfrentamento entre Conselleria y Compromís
Conselleria y Compromís discrepan sobre la causa de los problemas de la ITV. Industria culpa a la herencia del Botànic por revertir a lo público la concesión privada de las ITV sin poner los medios al respecto, mientras los valencianistas sostienen que el objetivo del gobierno del PP "es degradar el servicio público". "Están haciéndolo rematadamente mal con las ITV, todo parece que un plan premeditado dentro del modus operandi del PP, degradar la gestión de un servicio públicos para justificar su futura privatización. Tenemos que recordar que fue el Botàic el que revirtió la privatización de las ITV que perpetró Eduardo Zaplana en forma de trama de corrupción por la cual ha sido condenado. Ahora la incomodidad del PP con la gestión de las ITV no la puede pagar la ciudadanía valenciana”, subraya la diputada de Compromís, Mònica Àlvaro, quien anuncia la presentación de iniciativas en las Corts Valencianes "para recuperar el normal funcionamiento de las ITV valencianas".
La conselleria responde que “ha sido este Consell quien ha conseguido estabilizar el sistema después del desastre que supuso el proceso de reversión que llevó a cabo el Gobierno del Botànic, y que dejó una empresa pública con patrimonio sin adscribir, sin cuentas presentadas y con una huelga a punto de convocarse por incumplimientos con los trabajadores del servicio”.
En este sentido, desde Sitval han explicado que durante los últimos meses el sistema “ha funcionado correctamente después del caos inicial heredado tanto con la creación de una plataforma de pago que ha restringido la proliferación de páginas piratas como con la incorporación puntual de refuerzos a la empresa pública".