Análisis

Comunitat Valenciana

Así salpican a la Comunitat las elecciones de Aragón: trasvase, financiación y primer examen a una ministra

  • Montero, Alegría y Morant.
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VALÈNCIA. El próximo domingo 8 de febrero se celebrarán elecciones autonómicas en Aragón. Unos comicios que, más allá de los resultados regionales, volverán a funcionar como una especie de termómetro para los partidos políticos en el ámbito nacional.

Además, esta cita con las urnas de una región vecina, también viene salpicando en cierto modo a la Comunitat Valenciana, tanto por alguna de las cuestiones que han influido en la campaña, como por una de las protagonistas implicadas, en este caso, la candidata socialista y exministra Pilar Alegría, que ha asumido la candidatura desde una posición similar a la que presumiblemente deberá adoptar en su momento la líder del PSPV-PSOE y miembro del Gobierno, Diana Morant.

Así, en estas últimas semanas, determinados asuntos que históricamente han tenido alta relevancia en el territorio valenciano, han ocupado el foco mediático en Aragón y, por extensión, en el resto de España.

Por ejemplo, el actual presidente autonómico y candidato a la reelección por el PP, Jorge Azcón, se ha lanzado en los últimos días a por el voto rural con intensas proclamas contra el trasvase del Ebro, aprovechando la línea discursiva de Santiago Abascal (Vox), que apela a la "interconexión de todas las cuencas para que no se vaya al mar el agua que necesitan los españoles", según señaló a los medios antes de un mitin en Zuera.

Una posición, la de Azcón, que causó cierto malestar en el PP de la Comunitat Valenciana al resucitar una cuestión que, actualmente, está fuera de agenda. Cabe recordar que, este proyecto faraónico de más de 4.000 millones de euros, estaba integrado en el Plan Hidrológico Nacional (PHN) de 2001 impulsado por José María Aznar a bombo y platillo y del que sólo se puso una piedra y quizás una valla a las puertas de las elecciones de 2004. El trasvase del Ebro fue derogado por el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero apenas un año después, lo que impulsó toda una corriente discursiva -que ya se había iniciado previamente- por parte del PPCV, con ataques continuados y manifestaciones masivas con el lema "Agua para todos". La realidad es que, como muestran las palabras de Azcón, no había unanimidad en la formación popular para semejante infraestructura: no se hizo cuando gobernaron con mayoría absoluta y la idea nunca fue retomada posteriormente cuando Mariano Rajoy estuvo en la Moncloa. En definitiva, un debate artificial de casi tres décadas.

  • Pilar Alegría y Diana Morant. -

También la reforma de la financiación autonómica, una de las reivindicaciones históricas valencianas, ha ocupado cierto espacio estas semanas en Aragón. La propuesta de nuevo modelo presentada por el Gobierno de España y, en concreto, por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, beneficiaría notablemente en el reparto a la Comunitat, puesto que percibiría 3.669 millones de euros más al año. Una circunstancia que ha permitido a la líder del PSPV y ministra, Diana Morant, defenderla con brío en las últimas semanas por motivos objetivos, más allá de la propia lealtad con el Gobierno del que forma parte. Menos suerte ha tenido la candidata socialista en Aragón y exportavoz del Gobierno de España, Pilar Alegría, que ha visto cómo esta reforma situaba a la autonomía que pretende gobernar a cola en el reparto, lo que ha empeorado su posición a la hora de debatir con Azcón.

En este sentido, el propio presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, decidió elegir Zaragoza para la conferencia de presidentes autonómicos del PP celebrada semanas atrás para abordar, precisamente, su posición respecto a la financiación. Un manifiesto firmado por todos los barones donde se establecía la necesidad de un nuevo modelo negociado desde cero y donde se exigió la retirada de la propuesta realizada por el Gobierno al considerar que había sido negociada unilateralmente con ERC. De esta manera, con la mencionada cumbre en Aragón, se acababa cualquier posibilidad de que el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se planteara aceptar o siquiera negociar el modelo propuesto por el Gobierno de España, pese a que objetivamente mejoraría la situación de la Comunitat Valenciana en el reparto.

Por último, otra cuestión relevante en la cita aragonesa con las urnas radica en el papel que está desempeñando la candidata socialista y, lógicamente, en el resultado que consiga el próximo domingo. En este sentido, Alegría es la primera exministra de Sánchez que irá a la ronda de elecciones autonómicas que hay por delante. Le seguirá la vicepresidenta María Jesús Montero como candidata en Andalucía y, como mínimo, la valenciana Diana Morant será otra de las ministras que ejerza de cabeza de cartel en su autonomía.

Es, por tanto, el primer test de estrés para una dirigente recién salida del Gobierno de Sánchez, cuyo resultado será difícilmente desligable a su paso por el ejecutivo central y a su propia proximidad con el líder socialista. De momento, las encuestas no son halagüeñas: según informó días atrás El Periódico, la media de los últimos sondeos indican que el PP se situaría en un 37,9% de los apoyos, frente al 35,5% logrado en las elecciones de 2023; mientras el PSOE estaría en un 24,7% frente al 29,5% que consiguió en las pasadas elecciones. Vox ascendería hasta un 16,4% frente al 11,2% cosechado.

 

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