VILA-REAL. El Villarreal viaja a València para disputar la jornada pendiente ante el Levante UD. Un enfrentamiento que se pospuso por una alerta roja en la capital valenciana y que deja un partido intersemanal improvisado.
Todo ello, en el contexto del Ciutat de València, correspondiente a la jornada 16 de LaLiga, con cita a las 20:00 h.

- Cardona levantando a Moleiro, tras el gol del canario ante el Espanyol, en la Cerámica. Foto: CARME RIPOLLÉS
El Villarreal busca remontar al Atleti a costa del Levante, con un Betis que se asoma por el retrovisor
Los de Marcelino vienen de caer en el juego del Getafe por completo. El asturiano aseveró que "sabíamos el partido que íbamos a jugar y no hemos sabido jugarlo", en referencia al estilo de los azulones. Un partido en el que los de Bordalás jugaron "mejor", y por eso ganaron, dice Marce, pero que terminó con unas declaraciones muy sonadas del defensor Pau Navarro: "Les premian el tirarse, chillar y hacer faltas".
Esa dura derrota, que prácticamente sacó de quicio y de estilo al Submarino, les deja en una posición superior a la que ocupaban al inicio de la jornada: terminan siendo terceros de Liga debido a la derrota del Atleti ante el Rayo Vallecano (0-2). De este modo, con 45 puntos y empatados con los madrileños, los castellonenses ostentan el tercer lugar gracias al golaveraje de +18 frente al +17 de los colchoneros. Eso sí, una victoria en València les situaría terceros de forma definitiva, gracias a unos posibles 48 puntos.
La tarea no es fácil, y no tan solo por el rival que tienen enfrente, sino por la presión añadida de que el Betis se encuentra a las puertas de meterse en todo este entramado de Champions.
Hasta el día de hoy, el Villarreal echaba la vista atrás para mirar a su principal perseguidor, los del Cholo, pero rara vez se asomaba a la quinta posición, ya que equipos como Celta o Espanyol siempre estuvieron a distancias superiores a los nueve puntos. Pero, de golpe, los verdiblancos irrumpen en la pelea interna de los cuatro primeros para presentarse como candidatos serios en esta segunda vuelta.
El Villarreal reúne buenos motivos para optar a la victoria que les haría respirar unas cuantas jornadas más. Tanto Moleiro como Cardona se encuentran disponibles para competir, siendo el canario una pieza clave para esta semana de derbis, ya que el sábado, cuatro días después, reciben al Valencia en La Cerámica. Por otra parte, Mikautadze se asoma a un nivel estelar, además de demostrar en Getafe que su reciente despegue goleador no ha sido cosa de suerte, ya que, a los pocos minutos de ingresar al campo, propuso la remontada con un gol de los suyos.
Por otro lado, el Submarino lamenta las importantes bajas de Gerard y Parejo, con el primero sin fecha de vuelta, pero con la esperanza de poder contar con el centrocampista de cara al sábado.

El Levante, con necesidades reales de ganar, en un descenso más que competido
La primera categoría del fútbol español vive uno de los momentos de mayor competitividad por la permanencia, debido a la cantidad de equipos involucrados en el descenso.
Desde el octavo hasta el décimo octavo, el primero de los descendidos, hay tan solo seis puntos.
En este año, la clase media en LaLiga ha desaparecido por completo, ya que esa misma franja se resume del quinto al séptimo puesto. Pocas ligas se recuerdan con tanta polaridad.
Una victoria de uno y una derrota de otro trastocan tantas posiciones como hay del séptimo clasificado hacia abajo. Siendo el Levante uno de los más necesitados dentro de ese grupo.
Los granotas vienen de caer ante el Valencia en el primer partido de este circuito de derbis valencianos y ahora se enfrentan al Villarreal. Actualmente ocupan la posición 19, con 18 puntos y una diferencia de goles de -14. Realmente una auténtica crisis la que lamenta el equipo de Luis Castro, quien ve a su equipo con posibilidades de ganar y permanecer: "Ahora estamos mejor que cuando vine, ¿por qué no voy a creer?".
El entrenador de los granotas reúne algunos motivos para creer: las recientes victorias ante Sevilla y Elche, y los tres empates ante la Real, Espanyol y Atleti, invitan a la esperanza.
La otra realidad es que la distancia entre ellos y el equipo que marca la permanencia, el Rayo, es de 7 puntos, una brecha incluso mayor que la que separa a los rayistas del Celta, séptimo clasificado, que es de 6 puntos.
La necesidad convierte al Levante en un elemento afilado, pero su fragilidad deportiva invita al Submarino a confiar en una victoria que, aparte de asegurarle el tercer puesto, le otorga la posibilidad de olvidarse del Betis durante un par de jornadas más.