Las ayudas para evitar la pinyolà abren la vía a una demanda histórica de los cítricos: la reconversión

6/03/2022 - 

CASTELLÓ. Las ayudas que la Conselleria de Agricultura debe implementar a partir del próximo año para evitar la polinización cruzada entre los cítricos, conocida comúnmente como pinyolà, pueden abrir la vía a una de las demandas históricas del sector: la reconversión varietal. 

Esta es una aspiración que esta rama agraria valenciana persigue desde hace décadas con el fin de dotar de rentabilidad a un cultivo tradicional como pocos. Son muchos los inquilinos de la conselleria que han escuchado esta petición en boca de las organizaciones agrarias, pero nunca se ha llegado a abordar de forma fehaciente. Ahora, el mapa agronómico al que se ha comprometido Mireia Mollà, y las subvenciones que permitan arrancar variedades poco rentables para sustituirlas por otras con mayor demanda, pueden obrar el milagro.

Al menos así lo recoge la propuesta trasladada por La Unió, AVA-Asaja y las Cooperatives Agroalimentàries a Mollà y que esta ha aceptado. De hecho, el preámbulo de la orden que este viernes aprobó el pleno del Consell para luchar contra la pinyolà ya recoge la voluntad de la conselleria de implementar estas ayudas entre los años 2023 y 2025. 

Sin ayudas, papel mojado

Pero la ansiada reconversión -y la implementación de las medidas que permitan evitar la pinyolà pese a la convivencia de cítricos y abejas a partir de 2026- solo será posible "si se activan las líneas presupuestarias", apunta el secretario general de La Unió, Carles Peris. Por ello, a partir de ahora, el trabajo se centrará en definir estas ayudas -así como también las del enmallado y las destinadas a implementar chips o GPS en las colmenas-... y también su montante. 

Cuando estas subvenciones estén activas facilitarán recursos "que llegarán al sector... y directamente al productor", destaca Peris. De ahí que esta organización agraria, así como AVA-Asaja y las cooperativas, hayan destacado su papel proactivo en la propuesta que debe facilitar la convivencia de naranjas y colmenas. En el caso de que no se avance en las ayudas, las voces discordantes, que alertan de la futura cohabitación, a buen seguro que se harán escuchar. 

Campos protegidos hasta junio

En cualquier caso, todavía falta para que todo esto se haga efectivo. De momento, la orden aprobada por Agricultura veta la implantación de colmenas a menos de cuatro kilómetros de los huertos de cítricos entre el 8 de marzo y el 31 de mayo. Con ello, las abejas podrán pecorear en los campos de naranjas y clementinas a partir del 1 de junio, tal y como sucede todos los años desde hace más de dos décadas. 

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