CASTELLÓ. Un hombre acusado de cometer delitos continuados de abusos sexuales a siete menores y pornografía infantil, que se hacía pasar por entrenador del conocido videojuego en línea Fortnite, ha reconocido todos los hechos y ha aceptado una pena de 12 años de prisión. El acusado ha comparecido este martes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castelló donde se ha leído la sentencia "in voce" tras el acuerdo de conformidad alcanzado entre las partes, en el que se ha tenido en cuenta la reparación del daño, ya que el mismo ha indemnizado con 10.000 euros a cada uno de los menores.
El Ministerio Fiscal pedía una pena que sumaba 87 años por siete delitos continuados de abuso sexual a menores, cinco delitos continuados de elaboración de pornografía infantil, un delito de embaucamiento de menores para obtener pornografía infantil y un delito de posesión de pornografía infantil. La Fiscalía acusaba al hombre de contactar con niños, que tenían en torno a los 11 años, a través de Internet con el videojuego Fortnite, en el que él se presentaba como un entrenador de este juego para ganarse su confianza.
Los hechos ocurrieron entre los años 2019 a 2022 cuando, según relata la acusación pública, el hombre contactó con, al menos, 8 menores a través del videojuego y cuando ya tenían su confianza ganada les mostraba vídeos de tipo pornográfico y les proponía hacer videollamadas de carácter sexual. Según la Fiscalía, en algunas ocasiones, el hombre grababa vídeos de carácter sexual con las víctimas, que fueron incautados en los registros practicados en enero y junio de 2022 en la vivienda del procesado, junto a más material audiovisual de tipo pedófilo que el hombre almacenaba para su uso.
Dos causas más abiertas
El acusado, que tiene al menos dos causas más abiertas en otros juzgados españoles por hechos similares y ya cuenta con otra condena también sobre lo mismo, ha aceptado ahora esta pena en por los delitos cometidos sobre menores de la Comunitat Valenciana (dos de la provincia de Castellón), Asturias, Cataluña y Andalucía.
El acuerdo de las partes se ha alcanzado atendiendo a la aplicación de la atenuante de reparación del daño, al haber indemnizado ya a los menores, a la aplicación del artículo 76 del Código Penal y al hecho de evitar una revictimización de los menores. El artículo 76 se refiere a la acumulación de penas. En este caso se ha tomado el delito más grave, el de elaboración de pornografía infantil que, en aplicación del triple de la pena máxima, se determinan los 4 años que se pedía por cada uno de estos delitos y se multiplican por tres.
Más de 30 años de alejamiento
El abogado de la acusación, Fernando Alfonso, ha señalado que además se ha condenado al acusado a 32 años de alejamiento con respecto a los menores y a 8 años de libertad vigilada una vez se cumpla la pena de cárcel. Alfonso ha destacado el hecho de que se haya cumplido con la responsabilidad civil, que está ya consignada y será entregada a las familias de las víctimas y que se haya aplicado el Código Penal tras haberse reconocido todos los hechos por parte del acusado.
El abogado ha explicado que varios de los niños que han sido víctimas han estado en tratamiento psicológico y con la responsabilidad civil se dará respuesta a este coste. En los casos que se han juzgado este martes los menores no llegaron a tener contacto físico con el acusado, mientras que en las otras causas que tiene abiertas -también iniciadas en el ámbito del videojuego- sí llegó a tener encuentros presenciales con los menores, tanto en Madrid como en Barcelona.