Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

Hoy es 25 de septiembre y se habla de estudio #CORONAVIRUS coronavirus debate de política general

el festival apostará en sus futuras ediciones por una única temática

El festival Imaginaria cierra ciclo con las fotografías de Robert Capa y Gerda Taro

10/07/2020 - 

CASTELLÓ. No pudo ser en abril, por eso ahora todos los esfuerzos están puestos en que el festival de fotografía Imaginaria pueda celebrarse del 18 de septiembre al 6 de noviembre, sin exepción. Aunque, al igual que sucedió en su momento, la cancelación por causas sanitarias no depende de la organización, en este caso la cita de Castellón, que avanzó ayer parte de su programación, tiene preparado un plan B por si de nuevo tuvieran que cerrar sus puertas salas y museos. "Hay muchos profesionales trabajando en la cuerda floja, por eso la cultura se obstina en recuperar cierta normalidad. En nuestro caso, si no se pudiera hacer la edición presencialmente, pasaríamos a invertir el dinero destinado a los montajes en la recreación de espacios virtuales". Además, según explica su director Daniel Belinchón a este diario, el festival también plantea como opción la edición de un libro que recoja todos los trabajos fotográficos que iban a teñir sus paredes para que quede constancia, sí o sí, de la 27ª edición

Todo esto, en el caso de que no pueda realizarse, pero ahora toca mirar a una programación que llenará de memoria histórica, fotografía arquitectónica o denuncia social las salas de Castelló, Sagunt, Almenara, Benicàssim, Morella, Vilafranca, Viver y Vistavella del maestrat. Está edición contará con 26 exposiciones, menos que en años anteriores, porque - a causa de la Covid-19- han caído las muestras de Vila-real (sede del festival desde 2013), Onda y Betxí, que se incorporaba por primera vez a la actividad. Aun así, Belinchón asegura que se ha conseguido reprogramar el 95% de las actividades. En parte, porque también se ha ampliado el periodo de vigencia del festival. "Hemos sido muy flexibles para que la mayor cantidad de salas pudieran adaptarse. Por ejemplo, Benicàssim no podía programar en septiembre y octubre y por eso cerramos con su exposición en noviembre. La suerte que hemos tenido es que en Castelló, donde está el grueso del programa, habrá inauguradas 16 muestras ya el 18 de septiembre". 

Igualmente, continuando con el contenido virtual que ya se ha ido implementando en estos meses de confinamiento, habrá diálogos en streaming con los autores de las diferentes muestras a través de las redes sociales. Tampoco renuncia Imaginaria a las visitas guiadas que cada año prepara para las distintas sedes. Eso sí, las condiciones cambiarán manteniendo, entre otras, más distancia entre los usuarios. "Nosotros no trabajamos con grandes aglomeraciones, por eso las restricciones de aforo no nos suponen tanto un problema. No hacemos exposiciones en el Reina Sofía o en el Prado, sino en pequeñas salas donde el goteo de púbico es constante pero pequeño", señala el director artístico. 

SUBURBIADOR – EDUARDO VALDERREY

Con todo, Imaginaria cerrará un ciclo con la edición de este año y ya plantea un cambio de rumbo para 2021. Según ha podido saber Castellón Plaza, esta será la última vez en la que público y artistas accederán a una programación ecléctica y generalista. En la nueva etapa que quiere emprender el proyecto- organizado por la Universitat Jaume I- interesará más vincular todas las exposiciones a un mismo ensayo fotográfico, para abordar en consecuencia una única temática. "Empezaremos a primar que haya un trabajo de investigación detrás y a partir de aquí confeccionaremos todo el festival", detalla Belinchón.

La programación

El festival empezará a mirar de más de cerca algunas cuestiones ya en esta próxima edición. Así, habrá un ciclo de exposiciones, titulado 'El tránsito a la libretad', que acercará el desastre que supuso para muchos el régimen nazi, así como la Guerra Civil española o el cambio que vivió nuestra sociedad con la transición democrática. Esto se dará a través de cuatro hitos de la fotografía de guerra como son Roberto Capa y Gerda Taro, quienes también capturaron la batalla de Málaga de 1938; Paco Boix, fotógrafo que estuvo estuvo internado en los mismos campos de concentración, o César Lucas, autor de imágenes tan icónicas como la de Ernesto Che Guevara paseando por el Madrid franquista en 1959.

A ellos se les sumarán otros relatos que mantendrán viva la mecha más crítica de la fotografía. En su caso, Nacho Canos profundizará en la arquitectura del desastre, aquella que se forjó en el Holocaustro, para que todos los que pasen por la Llotja del Cànem de Castelló puedan sentir el terror que recogían sus paredes. En su caso, la agencia documental Vórtice Photo hablará en Ellas toman la palabra sobre la violencia de género que viven las mujeres en el Sudeste Asiático, pero sin representar a estas como víctimas. Julia Galán también propone un proyecto que evidencia la imposibilidad de construir lo femenino frente a las normas, las tradiciones y roles marcados por el sistema patriarcal. A estos trabajos se les sumarán los de José Luis Carrillo, Paco Moltó o Pep Iglesias que también mantienen en su trabajo esa labor de retratar de manera crítica la realidad.

Por otra parte, la fotografía de autor también tendrá su hueco con las creaciones de Esther Pegueroles, Hugo Martínez, David Salcedo, Gracia Barrue o Àlex Francés, quien retrató desde 2009 a 2020 a todas las mujeres de su vida, desde su sobrina, su hermana, sus vecinas o las madres de sus amigos y amigas. Con la única condición de que estas tuvieran entre 70 y 90 años para poder reflejar la que fue una generación de luchadoras en medio de un entorno que no fue nada fácil para las mujeres. 

A estas series, les seguirán las fotografías de arquitectura que buscan capturar, en todo su esplendor, la identidad y el territorio. La diseñadora gráfica Leticia Lampert ha sido la primera en iniciar este recorrido con una exposición que se instaló ayer mismo en la parte exterior del Mercat Central de Castelló. Random city es la simulación de una ciudad ficticia que la artista ha creado a partir de la combinación de collages y fotografías de diferentes sitios. Su reto es poder engañar a los ojos del espectador. En esta línea se encuentra el trabajo de Tuca Vieira, que ha tratado de fotografiar una São Paulo distinta a la que muchas veces se ve; o Eduardo Valderrey, quien directamente cuestiona los cambios estructurales que ha vivido la costa de levante, tomando como ejemplo la ciudad de vacaciones Marina d'Or.

Completa la programación la 'fotografía creativa' que proponen Robert Lengua, Gilberto Membrado, Eva Mar y Pilar Edo. Aquí el punctum de la imagen puede encontrarse perfectamente en un tetabrik, un envoltorio de plástico o en el mismo mar, gracias a una creación que busca hacernos reflexionar sobre las consecuencias de nuestros hábitos en el medio ambiente. 

Grupo Fotográfico Arse

Por su parte, la instalación de este año llega de la mano de la artista multimedia Maya Jankovic, quien en Sin conservantes ni colorantes nos confronta con la situación política actual de España e intenta llevar a los espectadores a la posición de solo observación para ver como cada una ha contribuido  y está (o no) contribuyendo en la crisis actual. 

Y se suman a todas estas obras, las muestras colectivas que han diseñado diferentes agrupaciones fotográficas que campan por la provincia de Castellón. El principal objetivo es, en este caso, poder dar la mayor visibilidad posible al trabajo que hacen los autores aficionados. 




Noticias relacionadas

desde la ficción, el documental, el archivo o la ecología

Cómo crear una ciudad desde cero: fotografías para reimaginar Castelló

Por  - 

Masha Wysocka, Mauro Fontana y Selen Botto, han sido seleccionados en el programa de residencias fotográficas Co-net Photo Res para desarrollar una perspectiva crítica del territorio. A partir de aquí Castelló se convierte en una hoja en blanco para que los creadores hagan su propia relectura de la ciudad

next