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LAs cuitas partidistas DE LA PROVINCIA LLEGAn HASTA EL GRUPO PARLAMENTARIO EN LES CORTS

Cs Castellón evidencia su división interna a la espera de que la nueva dirección ponga orden

30/05/2020 - 

CASTELLÓ. Ciudadanos Castellón se deja llevar por su división interna a la espera de que el nuevo comité autonómico ponga algo de orden. Las cuitas partidistas, acentuadas en los últimos meses, provocan que la anarquía reine actualmente en el partido naranja. Más allá de la agenda propia de los grupos municipales o de las agrupaciones locales, no existe una unidad de acción en la provincia.

La ruptura entre cargos orgánicos e institucionales llega incluso a Les Corts. Cada uno de los cuatro diputados autonómicos por la circunscripción de Castellón defiende su propia causa, al margen del resto y, en algunos casos, saltándose los cauces establecidos para canalizar y visibilizar las acciones parlamentarias. El exagerado protagonismo de algunos, buscando el titular fácil, contrasta con la prudencia de otros. Ambas estrategias, completamente opuestas, persiguen el mismo fin: posicionarse con el objetivo de entrar en los planes de la nueva dirección.

Ese sálvese quien pueda no solo caracteriza la conducta de los líderes provinciales, también de los barones territoriales. El silencio se ha convertido en la mejor táctica para escurrir el bulto sobre polémicas como la condena firme a Cristina Gabarda por injurias y el órdago de Castelló, dispuesto a abanderar un motín contra València, tras quedarse sin representantes en el consejo general. En ambos espinosos asuntos se ha repetido la callada por respuesta.

El ataque del PP

Tampoco desde el comité provincial nadie ha salido en defensa de la citada Gabarda ante las declaraciones de la secretaria general del PPCS, Elena Vicente-Ruiz, quien el pasado martes pidió que abandonara su escaño tras haber cumplido la sentencia, con el pago de la multa (4.380 euros) y la publicación de una rectificación en Facebook, donde en 2015 acusó al presidente popular, Miguel Barrachina, de corrupto.

La disonancia en Ciudadanos se refleja igualmente en las fechas que manejan unos y otros respecto a los distintos congresos para renovar las cúpulas y elegir nuevos líderes tanto en la Comunitat como en las tres provincias. Algunos insisten en que la regeneración se producirá antes del verano. Otros, por el contrario, consideran que habrá que esperar hasta otoño ante la crisis derivada por la covid-19.

Esas dos versiones que circulan internamente son otra muestra de la desconexión del partido naranja, más manifiesta si cabe en Castellón. Desde la debacle electoral del 10N los afines y detractores del Síndic, Toni Cantó, están sumidos en una interminable batalla por asegurarse su cuota de poder una vez se celebren los distintos cónclaves.

Cs se apoya orgánicamente en tres pilares en la provincia: la secretaria de Organización, Sandra Julià; el secretario Institucional, Benjamín Martí; y la portavoz, Merche Ventura. De los tres, solo la primera tiene un futuro incierto. Dependerá de cómo se desarrolle el congreso autonómico.

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