DOS AÑOS DESPUÉS DEL CONFINAMIENTO SIGUEN LAS ACTUACIONES EN LA RED

El Susurro, o por qué dar un concierto en streaming es (todavía) buena idea

25/04/2022 - 

CASTELLÓ. "¿Tienen futuro los conciertos en streaming?" La pregunta la lanzaba hace dos años la periodista Marta Moreira en otro artículo para este diario. Al poco tiempo de salir del confinamiento, el hartazgo por todo lo online hizo que se pusiera en entredicho la continuidad de todas esas iniciativas que habían nacido en la red. Habían estado bien las representaciones desde el salón, pero ¿dónde estaban los conciertos "de verdad"? No tardaron, en efecto, las bandas en regresar a los locales y las salas a anunciar nuevos conciertos. Había ganas de volver a bailar fuera de nuestras casas, de apelotonarse en las primeras filas y de conversar cara a cara y codo con codo.

Aunque la experiencia del directo tardó en recuperarse tal y como se dejó antes de marzo de 2020 -hace relativamente poco que han caído todas las restricciones- las ganas del público y de los artistas han estado puestas desde entonces en la calle, en los teatros, y no en aquellas actuaciones que vía online ayudaron a miles de personas a llevar mejor la fatiga pandémica. 

¿Diríamos que son los conciertos en streaming, en realidad, cosa del pasado? ¿O todavía son una oportunidad para los músicos? Muchos reniegan de los directos a través de una pantalla y pocos de quienes en su día utilizaron este canal para difundir su música han vuelto a ofrecer una experiencia igual. Sin embargo, desde el estudio Rosazul de Barcelona continúan dando conciertos en streaming, así como en persona. Y es que, como dicen, "son dos experiencias distintas". Ambas, válidas y lo que es más importante, remuneradas.

Felipe Urtubia & Happy Trio

La plataforma de conciertos online El Susurro, que es así como bautizaron la propuesta, nació en plena crisis de la covid-19, pero todavía hoy programa actuaciones en la red. "El streaming ofrece algunas ventajas que el presencial no permite, entre ellas, la ubicuidad, poder conectar con audiencias a miles de kilómetros y también ofrece una experiencia audiovisual que te da otras facetas del artista", señala Ángela Correa, responsable de Comunicación, quien apunta que aún así, lo que ofrecen en Rosazul son conciertos duales. Presenciales para un aforo reducido de público que visita sus estudios y online para todo el mundo. 

Esto hace posible que, por ejemplo, a la formación castellonense Lola Bou y Manel Brancal se les vaya a poder ver y escuchar el próximo 14 de mayo desde cualquier lugar en el que haya acceso a Internet. El dúo musical dará un concierto a las siete de la tarde, aunque su actuación permanecerá disponible en la plataforma durante diez días más. Una manera de, además, ofrecer mayor flexibilidad horaria.

"Los artistas con los que contamos son cuidadosamente seleccionados según varios criterios: calidad en la interpretación, composición, estrategia de comunicación, originalidad, personalidad, implicación del artista y de su equipo, target de público. Lanzamos diferentes convocatorias por países o por temáticas y nuestro ámbito es especialmente Latinoamérica aunque operamos a nivel global", explica Correa, quien incide en la oportunidad que esto supone, especialmente, para aquellos artistas que suelen actuar únicamente en su ciudad. 

Con todo, explican desde el estudio que otra de las ventajas que ofrece la experiencia en streaming es que en este caso la audiencia conectada puede chatear y comunicarse con el artista. Algo que raramente ocurre en un concierto en vivo. 

Fernando Redondo sonorizando en el Estudi Rosazul

Como sea, la plataforma busca "rentabilizar" las actuaciones de sus artistas que, sea en persona o por la pantalla, cobrarán una entrada por su directo. Son, en efecto, ellos mismos quienes gestionan directamente la venta de entradas y los ingresos publicitarios, prescindiendo de los intermediarios habituales como Instagram o Youtube, e integrando la retransmisión en tu propia página web. 

Y es que si hay algo verdaderamente negativo que trajo consigo los meses de confinamiento es que se reforzó una idea equivocada sobre la cultura: su gratuidad. Al menos cinco de cada diez profesionales, encuestados por Econcult, afirmaban en 2020 haber puesto a disposición del público sus trabajos como forma de solidarizarse. Sin embargo, tan solo un 7,3% recibieron alguna recompensa económica. La cultura, por streaming o en 'cuerpo presente', con remuneración. 

Sobre el futuro de estos conciertos y si todavía se presentan como una oportunidad para los artistas y el público, Javier Campos, socio fundador de la empresa de ticketing Notikumi, comentaba hace dos años algunos factores que no se estaban teniendo en cuenta y que son importantes de recordar: "El streaming no solo no compite con los conciertos en directo, sino que puede ayudar a reforzarlos. Por ejemplo, por las posibilidades de que un grupo amplíe su base de fans en otros países. Imagínate que para promocionar tu gira haces un concierto previo por streaming, algo que no sea caro de producir, junto con una entrevista. Estoy convencido de que la música en directo prevalecerá, pero también creo que el modo en que consumimos música va a cambiar mucho en los próximos años."


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