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Las esmalteras también censuran el impacto que tendrá el fondo de sostenibilidad eléctrico

12/01/2021 - 

CASTELLÓ. La Asociación Nacional de Fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos (Anffecc) censura, como ya ha hecho su homóloga del azulejo Ascer, el impacto que puede tener en el sector el Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE). Esta normativa, un anteproyecto de ley aún en borrador que ha emitido el Ministerio de Transición Ecológica, establece un reparto de los costes de financiación de la implantación de las energías renovables en España -7.000 millones de euros anuales- entre todas las empresas comercializadoras de energía (eléctrica, gas natural y productos petrolíferos), quienes repercutirán este sobrecoste en el consumidor final.

El borrador determina que el coste se reparta entre todas las comercializadoras de energía, del tipo que sea -no únicamente las eléctricas como hasta la fecha-, con el objetivo de que no se encarezca en exceso el precio de la electricidad y así poder tender hacia la progresiva descarbonización del país. Para Anffecc, “la propuesta no se sostiene, pues para sectores intensivos en uso de gas natural, como el nuestro, el sobrecoste no es asumible e implica una importante pérdida de competitividad a nivel internacional, pudiendo repercutir en el empleo y aumentando el riesgo de deslocalización”.

“No se comprende que sectores que están considerados en riesgo de Fuga de Carbono por la Unión Europea tengan que asumir ahora otro coste energético añadido impuesto a nivel nacional, sin considerar la amenaza en términos de rentabilidad que supone para las empresas”, señalan las fuentes de Ascer.

La energía, un 14% más cara

Y es que, según indican tanto Anffecc como Ascer, el FNSSE entraría en vigor de forma escalonada en el periodo 2021-2025, incrementando para este ultimo año un 14% la factura energética sectorial. “El incremento de costes es elevado y mermaría enormemente las posibilidades de seguir destinando fondos otras partidas, entre ellas a I+D+i, una de las principales señas de identidad de esta industria, que la ha llevado a ser líder mundial”, señalan.

A este argumento se añade la complejidad de la situación actual, de total incertidumbre ante los vaivenes económicos motivados por la covid, que han azotado especialmente a las empresas por la falta de liquidez. En este sentido, desde Anffecc reconocen que es importante iniciar la descarbonización y contribuir a la lucha contra el cambio climático, pero “hay que buscar soluciones que no perjudiquen a la industria, máxime cuando es de los pocos sectores que está tirando de la economía y manteniendo el empleo durante de la pandemia”.

Sin alternativa al gas

Finalmente indican que, tal y como han manifestado recientemente, aunque se han iniciado numerosos proyectos de investigación en torno al hidrógeno u otras posibles fórmulas energéticas como el blending, el biometano, o la captura de CO2, “de momento, a día de hoy, para este sector no hay ninguna fuente de energía viable alternativa al gas natural y es poco previsible que este cambio tecnológico se de a tan corto plazo”.

Desde Anffecc recuerdan que, según indicaron hace unos meses, con motivo de la revisión de los peajes, “del consumo total de gas natural en España, la industria supone el 62% y soporta unos precios entre un 20 y un 25% más altos que sus competidores europeos, por lo que un nuevo incremento no es asumible para una industria que compite en el mercado global, considerando además que el consumo de gas supone más del 40% de los costes energéticos de nuestras empresas,”.

Por todos estos motivos, la patronal de las esmalteras, también ha presentado alegaciones al anteproyecto de ley, al igual que Ascer, con el fin de defender al sector, “solicitando que no se penalice con esta carga impositiva a los sectores en riesgo de Fuga de Carbono, pues es importante que la industria cuente con recursos para poder investigar, y no incrementar su carga impositiva con nuevos lastres”.

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