ACTUALIZAR EL PASADO

Tipografía o cerámica para revivir el patrimonio valenciano

15/10/2023 - 

VALÈNCIA. ¿Qué nos interesa de modernizar lo tradicional? Las relecturas, en muchos casos sirven para celebrar la tradición y las costumbres que nos han construido, y además ayudan a los creadores a seguir un camino ya creado. Actualizando los símbolos de identidad algunos artistas valencianos trabajan en mostrar cómo las tradiciones pueden tener una nueva vida a través de sus obras. Mireia Carreres trabaja en “modernizar la gráfica” de los socarrats, una artesanía valenciana común en casi todos los hogares. El diseñador Cesc Roca trabaja en revivir el inventario del diseño valenciano a través de sus carteles y Javier Uknos ha reinterpretado la tipografía de Les trobes en lahors de la Verge Maria, considerado como uno de los primeros libros impresos en España, y además valenciano. 

El trabajo de estos tres perfiles es aportar su visión a esta parte de la historia, además de actualizarla a su ritmo propio y con sus nuevas aportaciones. Todos ellos conversan con Plaza para aportar su visión sobre estas actualizaciones que a día de hoy acercan a los valencianos -y a todo el mundo- a una nueva versión que tira del hilo de la historia más antigua de València. Reinterpretaciones para revivir el patrimonio valenciano y para seguir la línea que ha dejado marcado, una manera moderna de celebrar los orígenes y de acercarlos a un nuevo público. 

Socarrats de Mireia Carreres

La nueva vida del diseño valenciano

El diseñador valenciano Cesc Roca trabaja un tipo de diseño que se inspira en València constantemente. Esta alabanza gráfica a su ciudad comienza por echarla de menos, justamente, cuando se fue a Ámsterdam en el año 2014 comenzó a explorar en sus raíces para trabajar: “Cuando estás fuera ves que a la gente le gusta lo exótico, lo diferente y lo autóctono, a eso se le suma que al llevar tanto tiempo fuera se genera una sensación de nostalgia muy grande, y de esa manera fue como empecé a expresarla a través de la ilustración”. 

Gracias a los colores estridentes y sus tipografías comienza a trabajar de forma “explosiva” con las combinaciones artísticas, generando imágenes que no pasan desapercibidas y que de la misma manera hablan de la ciudad: “Lo que hago es investigar a mis referentes, me gusta contemplar la autoestima que hay en ser valenciano, de alguna forma. También puede que haya un poco de folclore en mis piezas que esté basado en piezas tradicionales, pero siempre intento modernizarlo de alguna manera”.

Con todo esto lo que hace es desgranar la idea clave y los conceptos de grandes figuras como Estellés o Fuster, incluso de festejos valencianos como el 9 d’octubre para ilustrarlos de una forma innovadora. Al desglosar estas historias trabaja sobre aspectos que de normal pasan desapercibidos, dándoles su toque de color: “Al final a través de estos trabajos ves como ha progresado la ciudad de alguna manera, también aprendes de lo importante de la ciudad y de sus personajes clave. Para mi es importante celebrar nuestra historia, es maravilloso que sigamos reivindicando sus figuras”. 

Su trabajo también es, de alguna manera, revisar el relato de València y de sus pueblos para sus encargos, comprendiendo todo como un habitante más del lugar y comprendiendo las nuevas realidades de los lugares o los personajes que no conoce: “Al final lo que hago es un trabajo iconizado, minimalista y claro. En el caso de la cartelería de las fiestas de un pueblo hay que estudiar su historia y saber agarrarse también al aspecto creativo, primero empatizo con el pueblo y luego diseño sobre lo que he aprendido, explica sobre sus trabajos de cartelería. 

De la imprenta al ordenador

El trabajo de Javier Uknos comienza, tal y como lo explica el artista, a través del descubrimiento de la existencia de Les trobes en lahors de la Verge Maria gracias al encargo que recibe de la feria de edición Recreo, en la que buscaban un elemento valenciano clave para la imagen de esta nueva edición: “Queríamos encontrar una conexión entre el mundo editorial, la tipografía y València y tras mucho buscar lo encontramos. Nos pareció que la tipografía era bonita y decidimos apostar por ello”. 

En un modelo dispuesto a actualizarse se deciden a dar la vuelta, generando una “tipografía revival” que se genera a través de limpiar las letras y crear algo nuevo, añadiendo expresividad: “Lo que hacemos es analizar las letras u potenciarlas. También pensamos en cómo estaba impreso esto desde las imprentas, con sus características sobre el papel, la tinta y la presión que se ejerce”, explica sobre el proceso.

En este camino de juego con la tipografía se pasa de la imprenta al ordenador y gracias a la tecnología actual Con esto se se puede cumplir el deseo de recrear una tipografía antigua y actualizarla desde su nuevo proyecto. Lo que más le fascina a Uknos es la idea de rescatar un concepto único en un momento en el que todo está “muy globalizado”, por lo que encontrar algo “bonito, local y propio ayuda a poner en valor de donde venimos cada uno”: “Al final en el universo del diseño cada uno intenta encontrar su pequeña parcela para inspirarse, para encontrar un trabajo propio. Me parecía muy interesante analizar el libro como una pequeña parte de la historia, investigando encontramos muchos datos y desbloqueamos un recuerdo que habla mucho de València”. 

La tipografía celebra la cultura y efervescencia de València, en un momento en el que lo antiguo vuelve a estar de moda: “Hay cosas que se han ido perdiendo pero conforme vuelven a conversar la gente las recupera. Para mi estamos homenajeando esta parte de la historia a través de este descubrimiento, recupero esta voz que estaba olvidada, aunque por suerte no perdida”, concluye Uknos.

Darle la vuelta a los socarrats

La ceramista y restauradora Mireia Carreres siempre ha estado interesada en las artesanías y la conservación, un amor que consolida a través de la Escuela de C+R y cerámica (Quercus Conservación y Restauración de Arte y Antigüedades). Su trabajo se centra en modernizar la gráfica de los socarrats, una técnica medieval que surge en la Valencia hispanomusulmana y que genera plaquetas que decoran los interiores de las casas. 

Dibujos que se disponían en los techos de los hogares con “una gráfica muy peculiar de dibujos sueltos”, algo que ahora le interesa trabajar desde la paciencia y jugando y cuidando las tonalidades. Sus dibujos incluyen también imágenes del pasado, como dibujos en libros de alquimia, manuscritos e iconografía mitológica: “Me encantan estas imágenes porque están llenas de simbolismo y humor. Lo bonito de ellas es que cada uno puede hacer su interpretación, el socarrat me sirve como vehículo para traerlas al presente”. 

Para ella la importancia de las técnicas artesanales recae en el tiempo que se le dedica a las piezas, los tiempos, la cuestión manual y la idea de elaborar los materiales propios, algo que cobra mucho más sentido en un momento en el que todo se vive de forma acelerada: “Por los tiempos en los que vivimos y por cómo ha cambiado la sociedad las artesanías cada vez tienen menos cabida en nuestro mundo, me entristece porque perdemos parte de nuestra historia de esta manera. Creo que tenemos que darles una vuelta y adaptarlas a nuestros días”. 

Con esta labor lo que hace es responder a esos ritmos acelerados con la calma, aceptando los errores de los procesos cerámicos y el fallo, que es parte del proceso: “Los ritmos rápidos de hoy en día han llegado a tal extremo que necesitamos para volver a ser autosuficientes. Lo antiguo ya no es moderno porque parece que no encaja en nuestra sociedad, de ahí que sea importante su modernización, entendida como una actualización al presente”. Su homenaje, basado en replicar la técnica le permite “traerla al presente para recuperarla, poniéndola en valor y recordando su existencia”. 

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