X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

La candidata Gabarda (Cs), en el banquillo de los acusados a cuatro días del 28-A

24/04/2019 - 

CASTELLÓ. Si hay una foto que cualquier partido desearía evitar a cuatro días de unas elecciones autonómicas y generales es la de una candidata sentada en el banquillo de los acusados. Pero el calendario de la administración de Justicia es caprichoso y ha querido que Cristina Gabarda, la número dos de Ciudadanos (Cs) a Les Corts por la provincia de Castellón, se enfrente a un juicio por calumnias al presidente del PP provincial, Miguel Barrachina, en plena campaña electoral. 

La sesión se ha celebrado este martes en el Juzgado de lo Penal número 4 de Castelló, donde la también concejala y diputada provincial ha tenido que defenderse de las acusaciones del dirigente popular por publicar un fotomontaje en redes sociales en 2015 en el que aparecía vestido de preso con la frase "Imputado por corrupción", una afirmación falsa. Pero, sobre todo, Gabarda ha tenido que vérselas con miembros de su propio partido que, en calidad de testigos, la han dejado a los pies de los caballos evidenciando de nuevo la fractura interna de la formación naranja.

Ciudadanos está viviendo una semana negra. Tras la malograda candidatura municipal de Jesús Merino en medio de una pugna entre la dirección autonómica y la provincial que se dirimió este lunes hasta altas horas de la noche, el juicio un día después es una nueva demostración de que la situación siempre puede empeorar.

El caso estalló en la campaña de 2015

Los hechos relatados son los siguientes: Gabarda subió a Facebook el meme de Barrachina dos días antes de las elecciones generales de diciembre de 2015 a las que el popular concurría como número uno al Congreso por Castellón. Posteriormente lo eliminó de la red social aunque no se ha determinado cuánto tiempo después -Gabarda asegura que lo borró a los cuatro minutos, mientras la acusación cree que debió pasar más tiempo-. 

Barrachina afirma que al conocer por un periodista la existencia de esa publicación se sintió "desconcertado y humillado". Según su relato, llamó a Gabarda "muy enfadado" y le pidió que rectificara públicamente. Esa misma noche presentó la denuncia ante la policía y posteriormente, mediante un requerimiento notarial, instó a la dirigente de Ciudadanos a difundir una nota de prensa en la que reconociera las injurias, reclamación a la que no accedió.

El presidente del PP provincial y cabeza de lista a Les Corts, Miguel Barrachina.

Gabarda alega que todo fue "un error". Según su declaración ante el juez, tenía la imagen de Barrachina guardada en el móvil y la seleccionó sin querer cuando subió la publicación a su muro junto a otras dos fotografías: una de una plaza y otra de una carretera, con las que, según dice, pretendía denunciar el mal estado de las infraestructuras públicas. Eliminó el fotomontaje del dirigente popular cuando se dio cuenta y por voluntad propia, pues nadie la había llamado aún para quejarse por lo sucedido. Además, sostiene, la imagen no recibió ningún 'me gusta' ni se compartió. 

"A todos nos puede pasar, las fotos aparecen tan pegadas unas a otras (en el móvil) que nos podemos equivocar", ha señalado su defensa, quien alega que el texto que acompañaba a las imágenes "no tenía nada que ver" con Barrachina. Además, recuerda que el caso se archivó por parte del juzgado de Instrucción número 6 y con el acuerdo del ministerio público.

Sin embargo, la explicación no ha resultado creíble para el fiscal, quien ve intencionalidad en los actos de Gabarda. "Por la propia dinámica de cualquier publicación en Facebook se requieren ciertos pasos incompatibles con ese error", ha argumentado. Tampoco ve convincente el argumento de los cuatro minutos porque la publicación "trascendió a los medios, que era el fin último de la acusada". El ministerio público concluye que el único objetivo de Gabarda "era atacar el derecho al honor y obtener un rédito electoral", por lo que solicita una multa de 7.200 euros por un delito de injurias.

En el mismo sentido se ha pronunciado la acusación particular, quien ve acreditada "una intencionalidad de faltar a la honorabilidad de un rival político" en campaña electoral, ya que "si se puede desprestigiar a un político es relacionándolo con un hecho de corrupción", ha asegurado la parte acusadora, que eleva la petición de multa a 8.400 euros.

Testigos de Ciudadanos

Por el juzgado han desfilado varios testigos, entre los que destacan el candidato a las municipales en Benicàssim Domingo Lorenzo, y un exasesor de Gabarda en la Diputación de Castellón, Ramón Grau. Ninguno de los dos testimonios ha resultado mínimamente favorable para Gabarda, cuya defensa, en su alegato final, ha cuestionado las declaraciones de ambos ciudadanos.

La fractura interna de la formación naranja se ha puesto así en evidencia también en sede judicial. Lorenzo, que es de la corriente crítica con la dirección provincial que ampara a Gabarda, ha relatado cómo, tras recibir una llamada de Barrachina, se puso en contacto con la concejala para que retirara la publicación. A la pregunta de si él habría publicado algo así, ha respondido con un "probablemente no".

Pero el que ha dado la puntilla a Gabarda ha sido su exasesor. Ha asegurado que el partido investigaba "el tema Barrachina" y la situación judicial de otros dirigentes del PP en 2015 y, a preguntas de la acusación, ha afirmado que existía la intención de atacarle o relacionarlo con casos de corrupción. Además, considera que la publicación del fotomontaje no era "en absoluto" oportuna.

Para la defensa de la candidata de Ciudadanos, estas afirmaciones tienen un "ánimo espurio", ya que Grau fue cesado por Gabarda en septiembre de 2015, meses antes de que se produjeran los hechos denunciados.

Tras las declaraciones, el juicio ha quedado visto para sentencia.

Noticias relacionadas

next